Cuento fantástico
Terapia.
No tenía sueño, pero se acostó a la hora de siempre, y para
no pensar en la tormenta huracanada que
se manifestaba afuera rememoró su día en familia, los juegos de mesa y las
adivinanzas tan divertidas, que le hicieron sentir en la niñez otra vez.
Pero se durmió sin saber cuándo. Eran las cuatro de la
mañana y trató de darse vuelta, no pudo. Se vio en un destartalado y sucio
quirófano, y cinco médicos mitad ser viviente mitad cadáver con un simple
barbijo cubriéndoles las bocas, y uno de ellos le ordenó: “¡Ya! ¡Date vuelta!”,
y ante esa orden logró volverse hacia el otro lado. Sintió que un líquido
cálido surgía de su nariz. La intriga era ¿sangre?, sí, hemorragia nasal. Se
enderezó, despertándose, viendo como a su almohada, sus sábanas y su pijama le
brotaban flores rojas por todos lados.
Terminó de despertar, no sin antes escuchar a uno de esos
médicos decir: “Uf, lo logramos, si no se daba vuelta alcanzaba el grado de
ACV”
Ami Ocho - 2025
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