viernes, 20 de marzo de 2026

 

POR QUÉ ESCRIBO

Porque desde el momento en que aprendí a hacerlo me apasionó, jamás dejé la costumbre de juntar letras, sílabas y palabras en un papel.

Me ayuda a conectar con mi ser íntimo y también con otros seres. Además, a expresar mis ideas, propósitos y sentimientos. También puedo desnudar injusticias y sufrimientos que aquejan a la humanidad.

Escribo porque puedo exaltar el amor en tiempos de odio.

 

PARA QUÉ ESCRIBO

Para recordar momentos, para agradecer, para viajar con los sueños. Escribo también para consolar y consolarme en momentos de tristeza.

Escribo para creer que existe un mundo mejor con personas solidarias que aman la vida y la naturaleza.

Siento que es una necesidad y lo hago casi a diario; porque es como beber si tengo sed o comer si tengo hambre.

No sé si lo hago bien; pero ahí están mis viejos cuadernos llenos de frases que me vienen a la mente y mis cuadernos nuevos que se nutren de ellas.

Escribir me alivia tensiones, es como un refugio de paz y felicidad.

 

Ana María Muñoz – 2026

 

 

 

jueves, 19 de marzo de 2026

 

Justo ayer fue que te posaste

Con tu trino en mi ventana,

Despertando la mañana,

Endulzando con tu son.

Al descubrir el amor

En tu canto bien salvaje,

Me muestras tu mejor traje

Con tu emplumado mayor

Y aquí esto,

A tu silueta admirando,

Y en ello vas contagiando

A que perfume la flor.

El brillo del girasol,

La rana de la laguna…

Veo el coctel en la espuma,

Del arroyo cantador.

Y en todo atiza el color,

La madre naturaleza

Nos invita a su fiesta

Que existe algo mejor.

Por un momento, varón,

Olvida tu maquinaria,

Que la faz extraordinaria

Está llamado al amor,

Reclamando va tu sal,

El idioma universal

Con su néctar elocuente,

Está pidiendo a tu mente:

“Humanízate, señor”

Por un segundo el dolor

No mostrará su gemido,

Para sentir el latido

Que grita tu corazón

Vuelve pronto ruiseñor,

Benteveo, pito juan,

Trae a tu amigo el zorzal,

La calandria y el jilguero,

Vuelen por el mundo entero

Cantándole al amor…

Te esperaré con el sol

Cada día que amanezca

Y será la brisa fresca

Llena de vida y color.

        Alberto Coronel – 2026


miércoles, 18 de marzo de 2026

 


La vida espiritual puede verse a simple vista como un cactus cubierto de espinas, pero, al igual que esa planta, está llena de nutrientes y florece bellamente. 

                                           AMI - 2018



 

martes, 17 de marzo de 2026

 

Reflexión

 

Ámate a ti mismo como amas a tu prójimo

 

¿Tanto como quiero al prójimo? Este fue el planteo que se nos propuso. Y voy a exponer mi opinión sobre esto.

El amor propio llega por lo general con la madurez si es que no fue inculcado en la infancia, que sería lo deseable.

Se logra con la experiencia de vida, especialmente con los sufrimientos que ciertas situaciones nos generaron. Pero el mejor maestro es el autoconocimiento. Algo fundamental en este proceso de querernos, de respetarnos fue aprender a decir que no.

En el pasado, cuando tomé conciencia que estaba permitiendo comportamientos cuasi abusivos de algunas personas cercanas a mí reaccioné poniendo límites. Me hice la promesa de que nadie iba a disponer de mi persona o de mi tiempo, pasando por encima de mis necesidades.

No fue fácil llegar a este punto de real amor por mí misma. Cuando me entraba la duda si no estaba siendo algo egoísta con esta actitud, encontré la respuesta en qué le aconsejaría a mi hija si se encontrara en mi lugar. En una etapa lejana de la vida, decir que no me hubiera parecido falta de empatía. Pero me abrió los ojos mi hermano menor, que aquel momento era un adolescente. Su ejemplo de total seguridad en sí mismo y esa capacidad de poner el límite sin miramientos.

A veces me parecía un poco rudo pero después comprendí que se trataba de su auto estima. Cuando deja de importar lo que los demás opinan sobre uno la negativa fluye naturalmente. Deja de ser una carga estéril.

¿Me quiero? Sí. Me acepto tal cual soy, con alguna autocrítica cuando es necesario y también algunas auto-exigencias.

Me cuido cada vez más. Me ocupo de mi salud física y mental. Trato de estar informada para estar al tanto de todo aquello que puede ser útil en mi actualidad.

Me considero valiosa, aunque no más que los demás y de todo ser vivo. Así como me hago respetar también respeto. Acepto el no del otro sin que me afecte y que me pongan límites.

 

Nela Bodoc – 2025

 

lunes, 16 de marzo de 2026

 


La música es el arte

De combinar los sonidos,

Lo culinario es el gusto

De interactuar los sabores,

La poesía el lenguaje

De estrofas y sensaciones,

Y la pintura reúne

Mil paisajes y colores;

Todas estas creaciones

Y un solo convocador

Común denominador,

El don que mueve la vida

Cuenta el calor en sus filas

Atrapa con su emoción,

Su fuerza, magia divina,

El encanto de una flor.

Universal su mensaje

Y su nombre es amor.

 

        Alberto Coronel – 2025



viernes, 13 de marzo de 2026

 

EL CASO

 

A horas 4:30 de la mañana, se registró un accidente en el centro de la Zona Sur de nuestra ciudad. Una vagoneta negra, cuyo conductor se encontraba en estado de ebriedad, chocó un local comercial. Dada la hora del suceso no se registraron daños personales. La policía se apersonó inmediatamente y apresó al conductor. Se hará la reconstrucción del echo y se aplicarán las sanciones correspondientes.

 

Elisa Alzérreca - 2026

 

LA ANÉCDOTA

 

Eran las diez de la noche y me apresuraba a cerrar el restaurante. Me atrasé pues quería dejar terminado el balance mensual. Ya me acercaba a la puerta para salir, cuando escuché un ruido fuerte de motor y unas luces que me encandilaban. Me dio un salto el corazón e instintivamente corrí a la parte trasera del mostrador. ¡No lo podía creer!, una vagoneta enorme y negra venía directamente hacia mi ventanal y, con gran estruendo, lo atravesaba arrastrando mesas y sillas hasta quedar en medio de mi local. Aun temblando, cogí el celular y marqué el 110.

- ¡Que llegue pronto la policía, por favor! -pensé.

Se abrió la puerta del carro y salió un hombre con la cabeza sangrando y tambaleándose me dijo: - Lo siento señora, creo que me dormí.

Miró todo a su alrededor y empezó a repetir - ¡Pagaré todo! ¡Pagaré todo!

 

Elisa Alzérreca – 2026

 

 

 

 

jueves, 12 de marzo de 2026

 


        ¿Por qué escribo?

Esta pregunta me la hice muchas veces. No tengo una respuesta que sea precisa, exacta, o que defina una acción.

Escribo desde que comenzó la aventura de descubrir que unos grafismos representaban mi nombre y así descubrí un mundo.

Escribo como un juego que me acercaba a mi mamá, garabateando cerca de ella, cuando hacía sus tareas de maestra.

Escribo en casi todas las variantes y variaciones, con muchas y pocas palabras.

Escribo, sobre todo, porque me gusta volar con la imaginación y aterrizar con el lápiz apoyado en el papel, encontrando desafíos, misterios, canciones, aventuras que sacuden la comodidad que me habita.

Así, la pluma y la palabra reconstruyen mundos y expanden sentires, observando como un ajeno, el inconexo tejido mental que toma forma en la breve creación que sale de mí.

Escribo entendiendo que hoy es un desafío para mi calma y el intelecto que se escapa.

Escribo porque algo que empezó como un juego hoy quiere seguir siéndolo, donde corro sin agitarme, juego a la mancha y no me mancho, descubro el amor y elijo el final, con libertad y seguridad.

Estela Iris – marzo 2026



 

  POR QUÉ ESCRIBO Porque desde el momento en que aprendí a hacerlo me apasionó, jamás dejé la costumbre de juntar letras, sílabas y palabr...