miércoles, 9 de septiembre de 2026

 

 

IMÁGENES DE UNA POESÍA

 

Cuantas imágenes contrapuestas se desencadenan en la mente al ver una mujer desnuda. Primero, la tierra cual paisaje, tranquilo, libre del tropel de los caballos; sagrada fuente de vida siempre receptiva para dar vida después de una estampida de pasión.

Al verla se agitan el ansia suave como la lluvia y la pronta tormenta que se avecina.

Surge el arrebato de la sangre que en viril arroyo cubre todo el espacio donde yace ella tendida. Se da rienda suelta al amor carnal que se disuelve en la delicadeza que alcanza la belleza de una flor.

La lucha de raíces en su vientre y unos labios sin contorno hacen soñar con la muerte y la vida que se entrelazan como sucede en la lisa tierra.

                        Elisa R. Alzérreca S. - 2026

 

# Trabajo realizado en base a la poesía: “Casida de la mujer desnuda” de Federico García Lorca.




martes, 8 de septiembre de 2026

 

Reflexión del poema

“El que no sabe morir” de José María Peman

 

Me gusta este poema porque me muestra una manera de vivir la vida con sabiduría y profundidad. Así me gustaría vivir la vida: la vivo, la disfruto, aprendo lo que tengo que aprender y la suelto. Lo que significa morir en cada instante vaciándome y abriéndome a lo que la vida me trae a continuación. Es simplificarse viviendo a la par con la vida.

Es vivir el desapego segundo a segundo, sin miedo, sin temor, sin acumular, sin afán, sin controlar. Esta forma de vivir le da mucha paz a mi alma, quietud a mi mente y puedo respirar tranquilidad.

 

Cecilia Delherbe – 2026

 

 

lunes, 7 de septiembre de 2026

 

 

Estratega

 

Tú táctica hizo que mis barreras cayeran,

quedé a tu merced confiando.

Despacito hiciste nido en mi vida.

Despacito abrí un tiempo para nosotros.

Ambos cuidamos ese puente

construido con escuchas sinceras,

con recuerdos de sensaciones únicas.

Tu estrategia funcionó a la perfección,

no sé en qué momento

ni sé con qué pretexto.

Hoy te necesito.

 

Respondiendo a "Táctica y Estrategia" de Mario Benedetti.

Laura Mondati - 2026



 

 

viernes, 4 de septiembre de 2026

 

 

Aprendizaje

 

Aprendí con el paso de los años, que no puedo controlar todo.

Aprendí a consolar, a ser más solidaria.

Aprendí que perdonar es liberador y da paz.

Aprendí que de la adversidad puedo salir fortalecida si confío en Dios o puedo salir destruida si solo confío en mí.

La vida es una enciclopedia que agrega una página cada nuevo día.

 

                 Ana María Muñoz – 2026

 

 

jueves, 3 de septiembre de 2026

 

Ensayo

          

 

                                              Cultivar el futuro

 

                        Si supiera que el mundo acaba mañana, aun así plantaría mi manzano.

                                               Martin Luther King (1929-1968)

 

            Vivimos inmersos en mensajes catastróficos, y nos sorprendemos que las generaciones jóvenes solo quieran vivir el presente, no como un logro sino como un gesto desesperado de agotar todas las posibilidades “antes que sea demasiado tarde”

            Mensajes colectivos muy bien intencionados, emitidos por ONGs, por filántropos o científicos nos dicen: “Solo tenemos diez años para revertir el calentamiento global”.  Es probable que sea cierto, que los seres humanos seamos los responsables del calentamiento global, pero implícitamente están diciendo que el mundo, en diez años dejará de ser lo que es para ser algo muy distinto, donde no se sabe quién sobrevivirá si es que alguien sobrevive, y en qué condiciones. Mientras este “conocimiento” ingresa en las mentes el mundo sigue girando en el mismo sentido que lo ha hecho en el último siglo,  produciendo millares de toneladas anuales de  plásticos que tardarán miles de años en desaparecer mientras se nos incita a consumir una nueva versión de un aparato electrónico cada vez más completo;  emitiendo gases a la atmósfera que los vientos no logran purificar; a consumir perfumes, cambiar el auto y a quemar más combustibles cada año, contaminando las aguas que no pueden procesar los millones de metros cúbicos de desechos humanos e industriales que vertemos en ellas, a la vez que la publicidad y la comodidad nos invitan a usar diariamente jabones y detergentes cada vez más eficientes, a recurrir a pañuelos, servilletas y pañales descartarles derivados de la  celulosa, para lo que es necesario sacrificar miles de árboles, contaminar las aguas de ríos y mares y lanzar al aire toneladas de humo.  Tal vez todos estemos intentando “salvar al mundo” por la misma puerta, donde nos amontonamos tratando de salir pisándonos unos a otros.

            Estamos muy preocupados por el medio ambiente que dejaremos a las generaciones que nos suceden sin darnos cuenta que la herencia ya se las hemos trasladado: les estamos dejando un mundo sin esperanzas. La desolación que puede producirse exteriormente dentro de diez años ya la tienen en su mundo interno y si bien aun estamos a tiempo de revertir el proceso físico de nuestro Planeta, ¿qué herramientas les estamos dando para que puedan hacerse cargo de su falta de futuro interno?

Nuestra sociedad actual es el reinado de la confusión, como si estuviéramos cual larvas en celdillas individuales, donde la sensación de NO SER VISTO por nuestros congéneres nos motiva a tener actitudes diversas para salir del anonimato, llegando en algunos casos a lo irracional. Los padres viven las mismas confusiones y disfunciones que sus hijos. Para lograr modificarlo tendríamos que saber quiénes somos, qué queremos y enseñarlo con nuestras formas de vivir. 

Al igual que tenemos algo de tiempo para tomar medidas acerca de la ecología lo tenemos para cambiar el mundo interno, las expectativas de vida interior y la conciencia de futuro de la Humanidad. “Volvamos la mirada hacia nuestro interior. Para poder realizar el cambio que deseamos, es preciso que comencemos por transformar nuestro medio interior –nuestro mundo- y construir un ambiente armónico que nos convierta en seres humanos integrales” dice José Luis Kutscherauer (1)  y agrega: “Preguntémonos cuáles son los bienes que queremos dejar como herencia a la  humanidad; especialmente, recordemos que hay bienes no renovables por cuyo uso tenemos que responder: el uso del tiempo, las energías vitales, el potencial mental y afectivo están en nuestras manos, bajo nuestro cuidado para utilizar y disponer, pensemos en el ecosistema que constituyen nuestros pensamientos”. 

Al igual que en los aspectos externos, los seres humanos hemos desarrollado técnicas para desenvolvernos interiormente desde el principio de los tiempos. Pero como si nuestra conciencia fuese un corazón gigante que palpita, vamos en movimientos que oscilan entre la materialidad y la espiritualidad sin encontrar el equilibrio ni utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para conocer el mundo que nos contiene y simultáneamente nuestro universo interior, y la relación inseparable e interdependiente entre ambos. Para lograrlo debemos renunciar a  nuestros anhelos de posesión, de sobresalir, de triunfos inmediatos y sueños infantiles de cambios mágicos y hacernos cargo de nosotros mismos. 

Históricamente estamos en una “bisagra” del pensamiento, donde hemos transferido conocimiento y poder a las máquinas y creemos que hemos logrado todo. Pero no hay aún máquina más perfecta que la mente humana. Y es esa máquina mucho más dúctil y elástica que cualquier modelo creado por el ser humano, ya que no es necesario crear otro modelo para reemplazarla, cada uno se va creando a sí mismo. Tenemos necesariamente que recuperar este conocimiento e ir transfiriéndolo a las generaciones que nos suceden: desarrollar la conciencia. 

Valoremos las herramientas que tenemos, como la oración, la meditación, la reflexión, el diálogo y la gratitud.

¿Somos conscientes que pertenecemos a un universo mucho más grande que nuestra propia comodidad? ¿Nos detenemos a ver cómo pensamos? ¿Nos hacemos cargo de nuestras actitudes? ¿Validamos lo que los otros piensan y tratamos de consensuar con ellos? ¿Agradecemos la comida que llega a nuestra mesa? ¿Respetamos las horas de descanso y trabajo? ¿Valoramos la Vida por sobre todas las cosas? 

Las preguntas están dentro de nosotros, por lo tanto las respuestas también, y decidirlo está en nuestras manos, individualmente, sin esperar que otro lo haga. Salvar el planeta para el más fuerte, el más resistente, el más poderoso marcará un futuro, pero hacerlo en concordancia con el Universo dará a la Humanidad un nuevo amanecer.

 

 

(1)      “CUIDEMOS NUESTRA BIOSFERA INTERIOR” José Luis Kutscherauer. Revista Vuelos de búsqueda interior – Nº 69 – Abril 2008

 

 

                Asunción Ibáñez - 2019

 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

 


               Despierto

Como la cigarra

mudando,

van quedando mis ropas,

cada mañana…

Mi bata de cama

sobre una silla,

mi bata de baño

sobre otra silla,

yaciendo…

como cuerpos vacíos,

como mis yo

que van despertando,

dejando mis sueños

escurrir

hacia el nuevo día.

               Iris Neli – 2026

 

martes, 1 de septiembre de 2026

 

Fabula

 

                                               EL PERMISO DE LOS DIOSES

A la puerta del mundo superior de los dioses llamó la Maldad, que había sido expulsada hacía muchos siglos, y pidió que le permitieran ingresar porque tenía un pedido muy especial que hacer, un pedido, uno solo.

La Prudencia la dejó entrar, aun cuando la Intuición dijo tener un mal presentimiento.

Escuchémosla –dijo el Amor -y luego lo evaluaremos entre todos y veremos si merece que se lo concedamos.

Se reunieron todos los dioses y todas las virtudes a escuchar a Maldad que, con humildad fingida, dijo: Sé que cada uno de los presentes en este concejo derraman ideas de paz y amor sobre la Humanidad, por eso son amados y respetados, pero yo, que una vez fui habitante de este hermoso mundo del cual fui expulsada por mis faltas, cuando era muy joven e inexperta, y cometí actos por divertirme, inconcientemente, de lo cual estoy muy arrepentida, ya que los años me han hecho un poco más sabia. Por todo eso, pido mil disculpas. Ahora quiero pedirles, mejor dicho, ofrecerles un proyecto que, de ser posible, creará un nuevo dios, al cual la humanidad amará más que a todos nosotros juntos.

Después de escuchar lo que Maldad tenía para decir, y Amparo habló: Puedes decir cuál es tu proyecto. Espero que no sea como lo que aprobamos la última vez, el proyecto de Pobreza que creó el dinero.

¡No! ¡Es mucho mejor! –dijo  con entusiasmo la recién llegada- Todo el mundo tendrá una parte, hasta los niños, los líderes del mundo y los científicos y lo podrán acumular, habrá para pobres y ricos, para hombres y mujeres sin importar su edad, su raza, su color o su religión, todos podrán acceder a ello. Les dará autovaloración, los hará felices.

Bondad dudó, pues ¿algo que amarán más que a los dioses? ¡De no creer!

Pobreza pensó que quizás ampliaría la población a su cargo y que ya tenía suficientes problemas con ellos.

Dolor estuvo de acuerdo con Pobreza, nada nuevo modificaría lo ya establecido dejando conforme a la mayoría.

Conciliación comentó que a ella le parecía muy bueno si todos iban a poder tener aunque fuese un poco y sentirse más seguros. Con esta idea Compasión estuvo totalmente de acuerdo.

Amparo y Lealtad dieron su aprobación, pensando que al fin encontrarían igualdad para todas las personas.

Con el voto unánime autorizaron a Maldad a darle vida a su proyecto. Así ella creó el Poder, del que todos atesoramos aunque sea una partecita, y amamos más que a todos los dioses juntos.

                                                                              Asunción - 2022

 

 

 

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