martes, 3 de marzo de 2026

 


POESÍA

Es un canto de rebeldía

un grito de esperanza,

el clamor del que no tiene voz,

el alivio de almas dolientes.

 

La poesía es caricia enamorada,

ella vive, siente, ríe, llora.

Las letras unidas en armonía

crean mundos intangibles

donde el amor es fuerza

contra toda adversidad.

Es suave brisa de otoño

que roza los sentimientos.

Es viento, huracán temible

cuando desnuda injusticias.

 

Alzo mi voz en defensa

de las palabras certeras

y entrego mi poesía

a quien quisiera leerla.

                Ana María Muñoz – 2019

 

 

lunes, 2 de marzo de 2026

 

De la biografía

 

                                                               Amistad y amor filial.

Nos mudamos a un barrio nuevo a principio de los setenta. Aún faltaba la construcción de muchas manzanas, así que formábamos una comunidad pequeña que fue creciendo con los nuevos vecinos que se mudaban a sus nuevas casas cuando la empresa constructora las terminaba.

Mis padres habían trabajado siempre, y les parecía lo más lógico era seguir trabajando. Mi papá comenzó con un pequeño negocio de golosinas y útiles escolares, que funcionó muy bien pues cubría necesidades de las escuelas cercanas. Papá tenía un gran respeto afectuoso por los niños, así que rápidamente trabó amistad y familiaridad con el entorno.

Mi madre había sido modista, profesión que practicó muchos años, así que también allí encontró clientes. Pero poco a poco fue dejando esa práctica y comenzó a realizar pequeños arreglos como cambiar cierres, forrar botones, modificar prendas y más. Como la gran mayoría de los vecinos eran familias jóvenes, mis padres solían ser personas a la que recurrían a pedir algún consejo acerca de cosas cotidianas; como mi padre había sido agricultor le preguntaban cómo cultivar tal o cual planta, o como tratarla ante una plaga o cosas así. Y él feliz de ese lugar que la comunidad le otorgaba.

Y mi madre tenía otra manera de relacionarse: era un poco la mamá de todos. Cuando alguien le llevaba una prenda para arreglar ella solía regañarles “Con esas manos tan lindas que tiene y se considera incapaz de hacerlo usted” y cosas por estilo. A veces algunas jóvenes preferían dejar el pedido en una bolsita con un detalle de lo que querían que se les arreglara, y cuando le decíamos “La llamo y le explicás” solían contestar: “No, porque me reta, para eso tengo a mi mamá”. Aunque siempre tenía alguien que era más hija que otras. Una de ellas era nuestra vecina de enfrente, Mary; una joven madre de seis hijos, que pertenecía a una iglesia evangélica, que me decía a veces “Esa persona cree que la vecina es su madre” y yo le contestaba “No importa, yo no soy celosa”, y ella agregaba “Pero yo sí”.

Un 20 de Junio mi madre murió súbitamente. Y Mary no encontraba consuelo.

También a mí me costó vivir mi duelo, pero poco a poco fui sanando y agradeciendo y honrando su vida. Pero a Mary no le sucedía lo mismo, no podía verme sin ponerse a llorar. Así que un día le pregunté por qué tanto dolor de su parte y ella, entre lágrimas me confesó: “Lo que pasa es que no logré que ella aceptara a Jesús, y no podrá entrar al cielo”.

Le pedí que pensara en Jesús como un Ser de Luz, como el Redentor, quien ve a las almas por lo que son, no por lo que dicen. Y poco a poco pudo ir haciendo su duelo sin culpa.

                                                                                              Asunción Ibáñez – 2023.

 

 

 

 

viernes, 27 de febrero de 2026

   

Si te abrazan mis palabras

Es donde quiero llegar.

Si me presientes cercano

Es tu corazón mi meta,

Es mi alma, que está inquieta

Ávida por expresar

Cosas nuevas, que no dije,

Les faltaba madurar.

Y quizás, es paso a paso

Lo que quiero compartir,

O tal vez otro poeta

Antes lo pudo pensar,

Él no sabía de tu alma

Que es donde espero llegar

Con mi bagaje de sueños

Los que pujan por hablar.

Y sigo aun, sin saberlo

Si mis letras llegarán.

Vale en mí todo el esfuerzo

De poder comunicar.

Ha nacido mariposa

Ser oruga nunca más.

Ha llegado a la vida

Como bello despertar.

Heme aquí, tal cual lo pienso.

Me detuve a meditar,

Voy de pie frente a la vida,

No todo es grato al mirar

Significa que estoy vivo

Y no tan solo durar.

 

        Alberto Coronel – 2025



jueves, 26 de febrero de 2026

 

Meditación

 

Desperté

Amanecí muy angustiada, sin saber por qué.

No la sentía mía, sino como el sentir de quien me hizo mucho daño intencionalmente. Sin quererlo me introduje en su corazón, que lucía como un bosque seco, sin riego. Le entregué mi dolor, ahora ya no me pertenece.

Se lo di cargado de perdón, deseando que se alivie en su final, que cuando le llegue el  momento no cargue con este sentir.

Fue como un despertar. Aún estaba sentada al borde de la cama, mi alma estaba liviana, mía, sin pesos ajenos.

Siempre pensé que era él quien tenía que repararlo, ahora sé que también pude hacer algo para liberarme, y liberarlo, al soltar el oscuro lazo que nos unía.

Agradecida por la luz que iluminó de paz amorosa mi día.

Asumi – 2026

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

 

El amor ¡Oh cosa bella!...

Se regalaron estrellas

Robadas al Universo,

Se escribieron tantos versos,

Tantas promesas de vida,

Algunas fueron cumplidas

Otras pronto se apagaron,

Pero siempre se expresaron

En un minuto de amor.

El amor, y sus bondades,

En inmensos ventanales,

Balcones a cielo abierto,

Se inmolaron en el huerto

De solitarias pasiones.

Toda clase de versiones

Sin tener destinatarios,

Engrosaron el erario

De anheladas sensaciones.

El amor, tímido y bello

Es el más divino sueño

De fuerza, vida y pasión

Hasta la flor del rincón,

Para la vista olvidada

Irguió tallo enamorada

En su suspiro ahogada

Pero gritó apasionada

De solo sentir amor.

El amor, jamás luce desteñido,

El que todo lo ha tenido

Y se encuentra solo hoy

Es testigo de una voz

Que elevó enamorado…

Al alma que había elegido,

Que por azar o destino,

Cada cual fue por su lado…

Y todo tiempo pasado

Según dicen fue mejor,

Yo disfruto de mi sol

¡Soy mi amor abanderado!

Alberto Coronel – 2026

 

 

martes, 24 de febrero de 2026

 


Extraño

el arrullo de las palomas,

el bullicio de los gorriones,

el canto de los horneros,

de los benteveos,

de los colibríes,

de las pititorras…

 

¡Humano!

¿Qué has hecho con los pájaros?

T.C. – 2026



lunes, 23 de febrero de 2026

 

Anécdota

 

El libro antiguo

 

Carlitos, mi hijo, me habló del proyecto para su tesis de fin de carrera en Filosofía y Letras. Se trataba de un ensayo sobre la obra del mallorquín Ramón Llull, filósofo, científico, poeta y místico del siglo XIII.

Entusiasmada le comenté que José, mi compañero de oficina, me había prestado hacía mucho tiempo un libro de ese autor titulado “El libro del Amigo y del Amado”, que él había heredado de su bisabuelo. Me costó leerlo porque trata de temas que conozco poco.

Carlitos me pidió encarecidamente que se lo pidiera y así lo hice. Mi amigo me lo prestó con miles de recomendaciones. Mi hijo, agradecido, lo llevó a la fotocopiadora de la facultad pero allí le dijeron que los libros muy antiguos, como ese, no se deben fotocopiar porque se arruinan.

Yo olvidé el tema, creí que mi hijo lo habría devuelto, hasta que, un año después José apareció en casa tratando de recuperarlo porque su hija cumplía 20 años y ese sería su regalo. ¡Quise que la tierra me tragara! Había dejado el libro en la Facultad para que lo copiaran por otro método.

Le explicamos a José. Mi hijo se comprometió a recuperarlo y por suerte lo consiguió.

Todo se aclaró. Todo se solucionó. Pero en la relación de confianza entre José y yo apareció una basurita difícil de limpiar.

Y me prometí nunca más hacer esos favores con cosas ajenas.

Asunción – 2024

 

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