martes, 24 de marzo de 2026

 

 

                                               Despedida

El anciano agonizaba. Abrió su puño derecho y cayeron miles de recuerdos, mientras, suavemente, su mano izquierda derramaba un rimero de bendiciones.

                                                           AMI - 2022



 

lunes, 23 de marzo de 2026

 

CASO Y ANÉCDOTA

 

Caso: Vivir sin teléfono celular

El noticiero del mediodía anunció que a partir de la medianoche del día de la fecha internet dejará de estar activo por algunas horas, que podrían ser muchas.

Esto, debido a un hackeo a nivel mundial, el cual nos dejará desconectados. Es un suceso nunca antes visto ya que afectará a toda la población del planeta y que además, pese a todos los esfuerzos por evitar que ocurra, no podrá ser evitado.

 

Anécdota:

Mi vecina, que el lunes salió de su casa temprano para hacer varias gestiones, fue víctima de un robo a la salida de un comercio de la ciudad; cuenta ella que cuando se dirigía a su auto estacionado dentro del predio de dicho comercio, fue abordada por dos jóvenes que fingían vender diversos artículos. En un descuido se apropiaron de su cartera, dejándola desesperada pidiendo auxilio. Quiso llamar por teléfono a algún familiar y en ese momento se dio cuenta de la magnitud de lo que le había ocurrido.

Todo estaba en su cartera, documentos, anteojos, teléfono celular, dinero. Dice que fue cuestión de segundos, no tenía cómo llamar pese a que personas solidarias le ofrecieron teléfonos para hacerlo. No sabía los números, ni siquiera de sus hijos, ni una agenda, ni un papel. Los bancos ya habían cerrado, las billeteras virtuales tenían dinero; pero sin teléfono nada podía hacer. Tampoco pudo hacer la denuncia policial, ahora se hace virtual, imagino la desesperación que sentiría yo, sin celular no sé qué hacer.

La situación le produjo un ataque de ansiedad y lloró amargamente en la calle, fue un día para el olvido, me dijo.

Hoy es viernes y me comentó que está tranquila tratando de solucionar los muchos problemas que esto del robo le ha ocasionado, lo peor de todo es la falta de sus anteojos.

-Me robaron la vida llevándose mi celular- me dijo.

 

                                                               Ana María Muñoz – 2026



 

sábado, 21 de marzo de 2026

 

Microrrelato




 

          CALOR

Un verano luminoso una lagartija se doraba la piel recostada en la arena de los medanos.

Tuve que pedirle ayuda porque perdí mis zapatillas en el ascenso.

                                                                       AMI – 2004

 



viernes, 20 de marzo de 2026

 

POR QUÉ ESCRIBO

Porque desde el momento en que aprendí a hacerlo me apasionó, jamás dejé la costumbre de juntar letras, sílabas y palabras en un papel.

Me ayuda a conectar con mi ser íntimo y también con otros seres. Además, a expresar mis ideas, propósitos y sentimientos. También puedo desnudar injusticias y sufrimientos que aquejan a la humanidad.

Escribo porque puedo exaltar el amor en tiempos de odio.

 

PARA QUÉ ESCRIBO

Para recordar momentos, para agradecer, para viajar con los sueños. Escribo también para consolar y consolarme en momentos de tristeza.

Escribo para creer que existe un mundo mejor con personas solidarias que aman la vida y la naturaleza.

Siento que es una necesidad y lo hago casi a diario; porque es como beber si tengo sed o comer si tengo hambre.

No sé si lo hago bien; pero ahí están mis viejos cuadernos llenos de frases que me vienen a la mente y mis cuadernos nuevos que se nutren de ellas.

Escribir me alivia tensiones, es como un refugio de paz y felicidad.

 

Ana María Muñoz – 2026

 

 

 

jueves, 19 de marzo de 2026

 

Justo ayer fue que te posaste

Con tu trino en mi ventana,

Despertando la mañana,

Endulzando con tu son.

Al descubrir el amor

En tu canto bien salvaje,

Me muestras tu mejor traje

Con tu emplumado mayor

Y aquí esto,

A tu silueta admirando,

Y en ello vas contagiando

A que perfume la flor.

El brillo del girasol,

La rana de la laguna…

Veo el coctel en la espuma,

Del arroyo cantador.

Y en todo atiza el color,

La madre naturaleza

Nos invita a su fiesta

Que existe algo mejor.

Por un momento, varón,

Olvida tu maquinaria,

Que la faz extraordinaria

Está llamado al amor,

Reclamando va tu sal,

El idioma universal

Con su néctar elocuente,

Está pidiendo a tu mente:

“Humanízate, señor”

Por un segundo el dolor

No mostrará su gemido,

Para sentir el latido

Que grita tu corazón

Vuelve pronto ruiseñor,

Benteveo, pito juan,

Trae a tu amigo el zorzal,

La calandria y el jilguero,

Vuelen por el mundo entero

Cantándole al amor…

Te esperaré con el sol

Cada día que amanezca

Y será la brisa fresca

Llena de vida y color.

        Alberto Coronel – 2026


miércoles, 18 de marzo de 2026

 


La vida espiritual puede verse a simple vista como un cactus cubierto de espinas, pero, al igual que esa planta, está llena de nutrientes y florece bellamente. 

                                           AMI - 2018



 

martes, 17 de marzo de 2026

 

Reflexión

 

Ámate a ti mismo como amas a tu prójimo

 

¿Tanto como quiero al prójimo? Este fue el planteo que se nos propuso. Y voy a exponer mi opinión sobre esto.

El amor propio llega por lo general con la madurez si es que no fue inculcado en la infancia, que sería lo deseable.

Se logra con la experiencia de vida, especialmente con los sufrimientos que ciertas situaciones nos generaron. Pero el mejor maestro es el autoconocimiento. Algo fundamental en este proceso de querernos, de respetarnos fue aprender a decir que no.

En el pasado, cuando tomé conciencia que estaba permitiendo comportamientos cuasi abusivos de algunas personas cercanas a mí reaccioné poniendo límites. Me hice la promesa de que nadie iba a disponer de mi persona o de mi tiempo, pasando por encima de mis necesidades.

No fue fácil llegar a este punto de real amor por mí misma. Cuando me entraba la duda si no estaba siendo algo egoísta con esta actitud, encontré la respuesta en qué le aconsejaría a mi hija si se encontrara en mi lugar. En una etapa lejana de la vida, decir que no me hubiera parecido falta de empatía. Pero me abrió los ojos mi hermano menor, que aquel momento era un adolescente. Su ejemplo de total seguridad en sí mismo y esa capacidad de poner el límite sin miramientos.

A veces me parecía un poco rudo pero después comprendí que se trataba de su auto estima. Cuando deja de importar lo que los demás opinan sobre uno la negativa fluye naturalmente. Deja de ser una carga estéril.

¿Me quiero? Sí. Me acepto tal cual soy, con alguna autocrítica cuando es necesario y también algunas auto-exigencias.

Me cuido cada vez más. Me ocupo de mi salud física y mental. Trato de estar informada para estar al tanto de todo aquello que puede ser útil en mi actualidad.

Me considero valiosa, aunque no más que los demás y de todo ser vivo. Así como me hago respetar también respeto. Acepto el no del otro sin que me afecte y que me pongan límites.

 

Nela Bodoc – 2025

 

                                                   Despedida El anciano agonizaba. Abrió su puño derecho y cayeron miles de recuerdos, m...