SIMPLICIDAD
Te invoco Divinidad,
y mi oración
es la fuente de aguas límpidas
donde sumergir mi alma
y restaurar mi eje,
reencontrar mi ideal,
buscar el camino
del gozo completo,
de la unión contigo.
AMI
Este Taller es un espacio de escritura creativa, diseñado para las actividades de extensión Cafh Argentina 6
Crear un personaje
Soy un
cactus.
Soy resistente a los mandatos, pero estoy en un tazón, sí,
así como lo oyen, en un tazón de cerámica.
La razón tiene que ver con mi corta historia.
Resulta que mi primer cuidadora, que ahora no recuerdo como
se llama, me plantó en vasito descartable, sí, de esos blancos que se llaman de
un solo uso.
Me costó pero me arraigué, con cierta dificultad, para ser
sincero.
Un día de febrero llegó una amiga de ella, Fabiana, y
charlaron largo rato ¡Oh! ¡Dios mío, cómo hablan las mujeres!
Fabiana le llevaba un libro y mi cuidadora quiso retribuirle
la atención y tomó mi frágil contenedor, el vasito blanco, y me obsequió a esa
señora, que me encerró en el baúl de su auto y allí, a oscuras, se me oprimió
el corazón ¿A dónde iría a parar? ¿Me cuidarían?
Desde mi encierro escuchaba el ruido del tránsito de la
ciudad. En un momento nos detuvimos y quedé angustiado y temeroso ¿Qué más
pasaría? ¿Cuánto tiempo me tendría allí?
Después de largo rato escuché la voz de Fabiana y la de otra
mujer. Fabiana abrió el baúl y apoyó a mi lado una maceta mediana don dos
plantas, una de ellas era una palmera bebé y la otra una suculenta orgullosa y
antipática, que ni siquiera tuvo la cortesía de calmar a la pobre palmerita. Y
sin más esta señora hizo conmigo lo que hiciera mi primera cuidadora: tomó mi
frágil contenedor y me puso en manos de Marta, que así se llama la persona que
la acompañaba.
Marta me llevó a un viejo departamento en el primer piso y
me dejó en la ventana donde habían otras plantas, todas diferentes, en sus
macetas.
Mis nuevas vecinas eran muy orgullosas y criticonas, y no me
dirigieron la palabra por muchos días. Una mañana mi nueva cuidadora, cuchillo
en mano, trajo un tazón de cerámica con tierra, hizo un pocito en el centro, me
sacó el vasito sin problemas y me trasplantó.
Otra vez a arraigarme, pero poco a poco lo fui logrando.
En el invierno me llevó adentro, temía que la helada me
quemara, pero hace unos días me llevó nuevamente al exterior.
Ahora está pensando entrarnos a todas mañana o pasado porque
anuncian un fuerte viento zonda, con mucho calor y poca humedad, más ráfagas
violentas.
Teme que pudiéramos caer en el patio del departamento de
abajo, lo que sería catastrófico.
Marta, mi nueva cuidadora no es muy hábil, aunque tiene
buenos sentimientos hacia nosotras.
Cada mañana, cuando se levanta, nos saluda en voz alta.
“Buen día plantitas ¿Cómo están hoy?” y nos alegra la mañana.
Marta - 2023
Dicen que las mariposas
En cosquillan las entrañas,
Cuando una fresca mañana
Trae nostalgias de ayer,
Quizás nos da a entender
Que aún hay tiempo
Al estar vivo.
De escuchar el buen latido
Con el pulso anormal.
Es un día sorprendente,
El sol tiene otro brillar,
De nuevo el ave al cantar
Suena un tono estridente,
Y el canto de la fuente
Murmurando un despertar,
Auspicia con su vertiente
Que este día no es igual.
Sigo andante y descubriendo
Que hay un nuevo encandilar
La campana en su tañar
Llama almas a la vida.
Y la flor allá olvidada
Clama por participar,
En la fiesta de los sueños
Y vida primaveral.
Me detengo y examino
Hay aromas por de más
Conocidos, diferentes
Todos riman al compás
Del paso que habla de verbos
Todos quieren conjugar.
Alberto Coronel – 2025
La consigna que
más me impactó.
Me gustó mucho
el tema “Mujeres sin voz”
Lo trabajamos en marzo, el mes de la mujer. En la
consigna presentamos seis dibujos de rostros femeninos tomados de una revista
dirigida a las mujeres, de Mayo de 1959. Todas lucían sombreros de moda, tenían
hermosos ojos, pero no les habían dibujado boca, por lo tanto no podrían hablar,
pero ahora, visto en este nuevo modelo de sociedad, nos dicen mucho.
En esos años la mujer tenía muy reducido los espacios que
podía ocupar en la sociedad. Los movimientos feministas tenían menos peso que
las costumbres y hábitos sociales.
No era habitual que la mujer condujera automóviles, y
aunque lo hiciera, cuando viajaba con un hombre era él quien conducía mientras
ella ocupaba el lugar de acompañante aunque el vehículo fuera de su propiedad.
Además era habitual que cuando una mujer iba al volante los
hombres le hacían chistes como “Andá a cocinar” dando por sentado que era
ignorante en dicho tema.
Esto como ejemplo, pues en todos los ámbitos, ya fuera
científico, político, económico o social esa mentalidad era una barrera a
superar, que poco a poco ha ido cambiando.
Y llego a la conclusión que eso está guardado en mi
inconsciente pues hice en ese momento, Marzo de 2025, una dura poesía titulada
“Mujeres sin voz” que fue publicada en el blog de nuestro taller de escritura
el 9/5/25.
Esa ha sido una de las consignas más movilizadoras de
este año.
Asunción Ibáñez - 2025
A veces quiero estar solo
Pero nunca lo he logrado,
Porque todo en derredor
Me recuerda que estoy vivo,
Todo se mueve, festivo,
Como el entretejido
Gozoso del despertar,
Y en las fauces voy a dar
De todo lo creativo.
El sol fluye en mi ventana
Con sus rayos de energía,
Y antes de que nazca el día
El ave suelta su canto,
El aroma de los campos,
El trigo recién cegado,
Llenan vasijas de encanto
Ni conocen alambrados.
La vida es libre en pausado.
La brisa posa en la piel
Mil susurros anhelados,
Los sentidos se agudizan
En busca de sensaciones,
Y por todos los rincones
La vida muestra su encanto.
Se oye a lo lejos el canto
Del labrador trajinado.
Por más que busco quietud
Tiene distintas ofrendas,
Diferentes vestimentas,
Todo sucede a mi lado.
Alberto Coronel – 2025
CUANDO AVANZA
Y ARRASA
Los poemas de amor a menudo utilizan la metáfora del fuego
para enfatizar la magnitud del enamoramiento, es una práctica que conocemos
desde siempre. Algo como decir: “El fuego de tu amor arde sin control en mi
pecho atormentado”
Ahora que el fuego ha arrasado gran parte de la Patagonia
argentina y chilena pienso en la profundidad de las palabras y en el sentido de
lo que decimos.
No puedo imaginar el dolor de los que han perdido sus casas
y sus pertenencias entre humo y llamas. Mucho menos puedo llegar a sentir lo
que están sufriendo las familias que perdieron a sus seres queridos (en Chile
los fallecidos son como diecisiete) a los que no encuentran sus mascotas que
son sus compañeros y a veces sus guardianes.
Ver por la pantalla del televisor el Parque Nacional los
Alerces arrasado, con sus árboles milenarios ardiendo en éste fuego que nada
deja en pie, fue un gran dolor en mi corazón.
Tanta belleza destruida en pocos días, belleza que tiene
miles de años y que seguramente no será restaurada o al menos no volveremos a
ver. Pasarán varias generaciones para observar erguidos esos majestuosos y
altaneros Alerces, eso contando con la esperanza que esas tierras no sean
reducidas a complejos turísticos internacionales.
Hace muchos años que nuestra Patagonia es objeto de deseo de
potencias extranjeras, ya en el año 1919 aparecían en los principales diarios
de Europa y Estados Unidos, artículos editoriales comentando las bondades y
beneficios de esas benditas tierras que por orden y gracia del universo nos
pertenecen.
En éste momento más de 300.000 hectáreas de tierras de
frontera pertenecen a varios ciudadanos extranjeros, las que incluyen ríos y
lagos, lo cual está prohibido por la ley de la República Argentina y pese a los
reclamos e intimaciones judiciales, nada cambia.
Sueño volver a visitar mi amada Patagonia, sueño que el
fuego no la siga destruyendo, sueño que no sea vendida o regalada a potencias
foráneas, yo siempre sueño.
Sueño que el amor florezca como un silbo apacible o una
música suave de paz y no como un fuego voraz que solo deja desolación y muerte.
Ana María Muñoz -2026
SIMPLICIDAD Te invoco Divinidad, y mi oración es la fuente de aguas límpidas donde sumergir mi alma y restaurar mi e...