Meditación
Desperté
Amanecí muy angustiada, sin saber por qué.
No la sentía mía, sino como el sentir de quien me hizo mucho
daño intencionalmente. Sin quererlo me introduje en su corazón, que lucía como
un bosque seco, sin riego. Le entregué mi dolor, ahora ya no me pertenece.
Se lo di cargado de perdón, deseando que se alivie en su
final, que cuando le llegue el momento
no cargue con este sentir.
Fue como un despertar. Aún estaba sentada al borde de la
cama, mi alma estaba liviana, mía, sin pesos ajenos.
Siempre pensé que era él quien tenía que repararlo, ahora sé
que también pude hacer algo para liberarme, y liberarlo, al soltar el oscuro
lazo que nos unía.
Agradecida por la luz que iluminó de paz amorosa mi día.
Asumi – 2026