miércoles, 2 de septiembre de 2026

 


               Despierto

Como la cigarra

mudando,

van quedando mis ropas,

cada mañana…

Mi bata de cama

sobre una silla,

mi bata de baño

sobre otra silla,

yaciendo…

como cuerpos vacíos,

como mis yo

que van despertando,

dejando mis sueños

escurrir

hacia el nuevo día.

               Iris Neli – 2026

 

martes, 1 de septiembre de 2026

 

Fabula

 

                                               EL PERMISO DE LOS DIOSES

A la puerta del mundo superior de los dioses llamó la Maldad, que había sido expulsada hacía muchos siglos, y pidió que le permitieran ingresar porque tenía un pedido muy especial que hacer, un pedido, uno solo.

La Prudencia la dejó entrar, aun cuando la Intuición dijo tener un mal presentimiento.

Escuchémosla –dijo el Amor -y luego lo evaluaremos entre todos y veremos si merece que se lo concedamos.

Se reunieron todos los dioses y todas las virtudes a escuchar a Maldad que, con humildad fingida, dijo: Sé que cada uno de los presentes en este concejo derraman ideas de paz y amor sobre la Humanidad, por eso son amados y respetados, pero yo, que una vez fui habitante de este hermoso mundo del cual fui expulsada por mis faltas, cuando era muy joven e inexperta, y cometí actos por divertirme, inconcientemente, de lo cual estoy muy arrepentida, ya que los años me han hecho un poco más sabia. Por todo eso, pido mil disculpas. Ahora quiero pedirles, mejor dicho, ofrecerles un proyecto que, de ser posible, creará un nuevo dios, al cual la humanidad amará más que a todos nosotros juntos.

Después de escuchar lo que Maldad tenía para decir, y Amparo habló: Puedes decir cuál es tu proyecto. Espero que no sea como lo que aprobamos la última vez, el proyecto de Pobreza que creó el dinero.

¡No! ¡Es mucho mejor! –dijo  con entusiasmo la recién llegada- Todo el mundo tendrá una parte, hasta los niños, los líderes del mundo y los científicos y lo podrán acumular, habrá para pobres y ricos, para hombres y mujeres sin importar su edad, su raza, su color o su religión, todos podrán acceder a ello. Les dará autovaloración, los hará felices.

Bondad dudó, pues ¿algo que amarán más que a los dioses? ¡De no creer!

Pobreza pensó que quizás ampliaría la población a su cargo y que ya tenía suficientes problemas con ellos.

Dolor estuvo de acuerdo con Pobreza, nada nuevo modificaría lo ya establecido dejando conforme a la mayoría.

Conciliación comentó que a ella le parecía muy bueno si todos iban a poder tener aunque fuese un poco y sentirse más seguros. Con esta idea Compasión estuvo totalmente de acuerdo.

Amparo y Lealtad dieron su aprobación, pensando que al fin encontrarían igualdad para todas las personas.

Con el voto unánime autorizaron a Maldad a darle vida a su proyecto. Así ella creó el Poder, del que todos atesoramos aunque sea una partecita, y amamos más que a todos los dioses juntos.

                                                                              Asunción - 2022

 

 

 

lunes, 31 de agosto de 2026

 

Ensayo

 

LA MUJER MAYOR Y SU TIEMPO

 

Ya muchos escribieron sobre este tema, parece ser que el sentimiento de cambio cuando se llega a la edad madura es similar en todos los seres humanos. Simone de Beauvoir dice:

“El cuerpo se aprovechó de mi distracción… No sé cuándo decidió envejecer…

El cuerpo fue cambiando mientras la mente seguía intacta, llena de planes, curiosidades y deseos…”

 

Esta etapa de vida fue dividida en cuatro:

La pre vejez (55-65): en la cual comienzan los primeros cambios en lo físico y en la vida social. Llega la jubilación y los hijos, en general, toman su propio camino quedando el “nido vacío”.

La etapa de independencia (65-75) donde se mantienen los niveles óptimos de autonomía física y mental. La persona es capaz de valerse por sí misma.

La etapa de interdependencia (70/75-85) ya con algunas dificultades o limitaciones y, por lo tanto, se requiere de algún apoyo.

La etapa de dependencia completa (+ de 85) la persona es vulnerable física o cognitivamente. Requiere de asistencia.

 

Volvamos a la segunda etapa, la de “independencia”. La persona se siente plena. Ya dejó de trabajar, está sola o con su pareja. El mundo y la existencia parecen transcurrir con demasiada rapidez.

Irónicamente, el adulto mayor cree que el tiempo que pasó en tareas de trabajo, ahora es libre y pleno para dedicarse a otras actividades más relajadas.

En el caso de la mujer, reservó libros nuevos para poder leerlos; fue comprando y guardando proyectos diferentes, ya sean de tejido o bordado, o de nuevos trabajos; alistó un sofá reclinable y la coqueta lámpara para hacer de ese lugar su paraíso de lectura, relajamiento o estudio.

Sin embargo, en este actual estatus, se encuentra ante una realidad en la que desapareció el trabajo remunerado y todo su tiempo es devorado por otros deberes y actividades.

Al pasar el tiempo, surge en el contexto de su cotidianidad, una pregunta: ¿Por qué cuando la mujer se jubila y cree, con tanta ilusión, que tendrá más horas libres, se da cuenta que no le alcanzan?

Un pensamiento anónimo dice:

“La percepción de que el tiempo se acorta en la edad adulta no es sólo una ilusión cronológica, sino la consecuencia directa de una sociedad que prioriza la hiperproductividad y la rutina, despojando al individuo de la capacidad de vivir el presente.”

Es posible que nos hayamos criado para realizar y tener todo perfecto, una rutina perfecta. Curiosamente, lejos de estar más descansada y tranquila, esas doce horas productivas son insuficientes para abarcar lo que antes se hacía. Parecería que el universo conspirara contra ese pequeño mundo. El sentir y los pensamientos siguen aún jóvenes, pero el cuerpo se revela, está más lento. Entonces se requiere un balance equitativo para comprenderse y permitirse ir más despacio.

Es un proceso de aprendizaje que a veces cuesta demasiado. Debemos crear otro vivir el presente pleno: realizar actividades con nuevos espacios; actividades sociales que mantengan a la persona vinculada a la enriquecedora amistad; hacer ejercicios que, sin fatigas, eviten la pérdida del tono muscular y alimentar el alma con esos hobbies sin prisa y sin presión alguna.

Entonces, adaptarse al cuerpo con mucha paciencia y motivación, permanecer activa y reconocer que todo se vivirá en otra revolución, procurando la salud mental y la tan deseada paz.

 

                                                                Elisa R. Alzérreca S.



domingo, 30 de agosto de 2026

 





                                        Cada atardecer me recuerda que todo tiene un fin.

                                        Y cada amanecer me dice que todo es oportunidad.


viernes, 28 de agosto de 2026

 

Poesía

 

Tiempo

¿Qué es el tiempo?

¡Otra vez viernes!

Despertar con el canto del zorzal

descubrir mis olvidos,

retomar mis recuerdos,

recoger los pétalos,

saludar a un amigo.

 

Observar a un colibrí,

escuchar una nota lejana,

gozar un atardecer,

volver a escribir.

 

No sé si es hoy o es ayer

buscando fronteras

para trascender

siempre tratando de entregar

de mi cosecha…

¿Qué? ¡Si no he sembrado!

¿Qué puedo ofrecer

si mi desván está vacío?

Tal vez está repleto

de trastos sin valor…

 

               Ami – 2022

 

 

 

jueves, 27 de agosto de 2026

 

Cuento infantil

 

 

Monstruoso

En las vacaciones decidimos ir al cerro Uritorco con un grupo de amigos. Al comenzar la excursión nos indicaron mantenernos junto al grupo, pero pasaron cosas, como se dice ahora, y en un momento nos encontramos muy alejados del contingente. Nos rodeaba un nuevo paisaje, como si fuera otra dimensión.

Repentinamente un artefacto desconocido descendió de algún lugar y abrió sus puertas, apareciendo algo así como una revelación cual película de Spilbierg (Literalmente). Yo tuve que parpadear varias veces y hasta me restregué los ojos para ver si así hacía foco en esta “cosa” y lograba entender “algo”.

Primero la vi luminosa, con brillitos, después no. Tenía muchas patas, después no. Creí que los ojos eran como cien y después no. Los brazos parecían tentáculos salidos de la cabeza, después no. A veces parecía emitir un sonido agudo y profundo, después no. El color era como el sol, pero después no.

Fue en ese momento que decidí que era hora de buscar los lentes, porque así no se podía racionalizar nada ni algo.

Encontré en la mochila que llevaba sobre la espalda los lentes trizados, pero lo mismo serviría porque peor es nada.

Para asombro del grupo, según vi yo, era la única que no tenía miedo. Bueno, tenía pero soy más curiosa que miedosa.

Mientras el resto del grupo se agachaba y escondía como podía entre los arbustos cercanos, inicié la travesía de acercarme al “coso este”, tal cual lo denominé para matar el cuiqui.

Con la mochila en una mano y en la otra un palo, me orienté por el reflejo que pasaba por los cristales rojos rotos, dirigiéndome hacia este molino de viento quijotesco.

Calculando que estaría cerca, el olor me invadió y no era feo ni tampoco agradable. Califica de desconocido y parecía provenir del interior de la nave. Logré identificar la figura del "coso" y efectivamente era una masa gaseosa porque parecía flotar con forma de nube y como las nubes, a medida que la luz, el viento, el paisaje o el entorno la afectan, cambiaba la forma.

Asumí que entonces podría tomar mi forma y en medio de esa astucia que surge cuando el miedo invade, sin escuchar a mis amigos, me decidí a pedirle que se pareciera a mí.

Reconozco que no me detuve a pensar si era un ET o un experimento argento para atraer turismo.

La curiosidad mata al gato y en este caso a mis dudas existenciales. Absorta pude ver que esa cosa emitía un sonido más dulce y tomaba forma de algo parecido a un, espejo que se posicionaba frente a mí. Al mismo tiempo se movía con ondas sugestivas, como diciendo mírate aquí, y así lo hice. Luego se disolvió y volvió a armarse como una gran semiesfera que nos reflejaba a todos y todo.

Durante un largo rato nos mostró un desfile de formas que podía adoptar, como una iguana, un yuyo e inclusive a mis compañeros. Cuando volví a pedirle que se pareciera a mí me mostró al espejo.

El atardecer se avecinaba con velocidad sobre el cerro. No calculamos el tiempo que estuvimos, no discutimos sobre lo que pasó. 

Nos anotamos para una próxima excursión con la creencia de que podría volver a repetirse un instante mágico con esa “cosa”, a la que le decimos desde hoy "El misterioso algo", que nos agradó... pero no.

Estelin

 

Estela Iris Gonzalez -2026



 Consigna: Rompiendo moldes mentales.



miércoles, 26 de agosto de 2026

 

Senryus

 

 

                                               Corre el agua

                                               Para la ducha tibia

                                               Helando la piel.

 

 

                                                               Un solo ojo

                                                               A una bella dama

                                                               El tuerto miró.

 

                                               Nela Bodoc – 2026

 

 

                  Despierto Como la cigarra mudando, van quedando mis ropas, cada mañana… Mi bata de cama sobre una silla, mi ...