Reflexion
He alcanzado la edad en que se capitalizan los fracasos y se desvalorizan los éxitos.
AMI - 2023
Este Taller es un espacio de escritura creativa, diseñado para las actividades de extensión Cafh Argentina 6
Al romper propias fronteras
Libero mi propio andar,
Y no permito enclaustrar
El inmenso pensamiento,
Arrojo ideas al viento
Alguien las podrá tomar,
Y enriquecer una vida
En alas de la hermandad.
Ni soy de aquí, ni de allá,
Soy pasajero del mundo,
Y el mundo me albergará
Con mi moneda de vida:
La verdad, la libertad,
La honestidad y decencia,
Valores en decadencia
En la gran modernidad.
Este soy yo, padre mío,
Y en tu nombre he de elevar
El amor, la fe, la vida
Como estandarte de paz.
Alberto Coronel -2026
Madre
La vida pasó como un rio.
Y cada año, en octubre,
festejamos a las madres
en su día…
Si no tengo hijos
¿Qué hay que festejar?
La gente me mira
con gran compasión,
pensando en el vacío
de mi corazón…
No saben el secreto
que tengo guardado,
ya que un ángel su mano posó,
dejando en mi alma
un suave mandato
que trajo la calma
a mi corazón,
que no está vacío,
está lleno de amor.
El ángel me dijo que
millones de almas
necesitan que oren por ellas,
consuelo y amor…
que las abracen, les brinden cuidados,
sin tiempo, sin reclamos,
como el sol del invierno
o un perfume de flor.
AMI – 2026
LA MANZANA
VERDE
(Versión libre del cuento de Clara Gonorowsky)
El hombre solitario decidió salir a dar un paseo, muy raro
ya que no era de su agrado hacerlo y casi siempre estaba recluido en casa, no
le gustaba nada andar entre la gente y solo salía de su casa por razones
puntuales como hacer las compras necesarias. Cerró su puerta con llave y se fue
caminando lentamente. Anduvo por bastante tiempo hasta que se dispuso a
regresar a su vivienda.
Cuando ingresó notó algo extraño, sobre la mesa había una manzana
verde que lo miraba fijamente “Qué raro, no me gustan y jamás las compro”
pensó. Al acercarse y mirarla de cerca vio que tenía un corte y dentro de él
algo brillaba.
¿Cómo apareció esto acá, si cuando volví la puerta tenía
doble llave? se preguntaba muy sorprendido, la verdad es que era un enigma,
revisó las ventanas y estaban con cerrojo como siempre, así estaba cuando
golpearon a la puerta.
Era un joven mensajero diciendo que por error había dejado
una manzana que era para su vecina, la envió su novio quien había puesto dentro
un anillo de compromiso.
El hombre, sorprendido y sin entender entregó la fruta y
siguió su vida como si nada raro pasara, pero siguió pensando en el episodio,
salió de prisa a preguntar al joven cómo hizo para entrar en su casa, pero ya
no volvió a verlo, entonces como estaba oscureciendo se dispuso a cerrar las
cortinas sin antes mirar hacia las casas cercanas y para su sorpresa vio una
joven que lucía en su dedo un gran anillo que brillaba ante los últimos rayos
de sol, ella se veía feliz y estaba entretenida comiendo una manzana verde, un
halo de luz rodeaba su cabeza, fue solo un instante, porque desapareció entre
una nube que de repente apareció y misteriosamente la envolvió. Asustado
decidió ir al lugar donde el mensajero dijo que llevaría la manzana, al llegar
quedó atónito, no había allí una vivienda, era un terreno baldío con un
letrero. SE VENDE.
De regreso a casa sintió un fuerte dolor en el pecho que le
impedía respirar con normalidad, pronunció el nombre de su amada novia y pensó
en el momento en que ella, comiendo una manzana verde que tanto le gustaban, se
atragantó con un trozo sin que él pudiera lograr que lo expulsara, falleciendo
en sus brazos por asfixia.
Faltaban unos pocos días para su boda y aún conservaba el
anillo de compromiso que jamás pudo poner en su dedo.
Intentando abrir la puerta cayó pesadamente al suelo con la
vista fija en el rostro de su amada que estaba junto a él y le sonreía con
ternura.
Ana María Muñoz-2026
Consigna: “Atención y memoria”. Escucha del cuento “La
manzana verde” de Clara Gonorowky, publicado en “Simiente de Lunas”, Editorial
Equinoxio, 2019.
Mi bien más
preciado: la siesta.
Mendoza es un lugar de clima semiárido, con temperaturas
que pueden ser muy frías en invierno, con días cortos y noches largas, y muy
calurosas en verano con días bastante largos con días largos, por lo que, en
los meses de Diciembre, Enero y Febrero, se hace imprescindible, tomar una
siesta.
Sólo a los niños no les gusta este descanso que, en
algunos casos, sus padres quieren imponerles. Pero los adultos, y especialmente
los de mayor edad, amamos ese “deporte”, porque, sobre todo, nuestro cuerpo lo
pide. Y yo elijo, a esta altura de mi vida, escuchar a mi cuerpo.
Me tomo al menos una hora para descansar horizontalmente,
aunque no duerma todo el tiempo, pero sí recupero fuerzas y se desinflaman mis
pies.
Por lo tanto, además del sueñito reparador, leo algún
libro o utilizo el teléfono celular para ver aplicaciones con noticias,
novedades, eventos o contestar mensajes, saludar a familiares y amigos. O sea,
que ya no soy una adolescente, sino una adultescente y hago lo mismo que ellos:
me recuesto a ver el teléfono.
Es este el bien más preciado en mis mediodías del verano
en mi etapa actual: mi tercera edad.
Asunción Ibáñez – 2026
LA LLEGADA DE
MI PRIMER HIJO
Cuántas veces he pensado ese
momento
en que supe que te estaba
gestando,
en mi vientre de muchacha
enamorada.
Primero fue temor, fue casi
terror,
estaba terminando la escuela
secundaria
y pronto empezaría la
universidad.
Mi carrera de periodismo terminó
antes de haberla iniciado.
Cuando mi cuerpo comenzó a
cambiar
y mi panza creció a la par de mis
pechos,
algo más cambió en mi vida.
Los días pasaban imaginando cómo
sería
ese ser que llegaría a cambiar
todo.
Horas pensando un nombre e
imaginando un rostro, unas
manitos.
Tan largos los meses de la
espera,
mis ansias eran cada vez más
potentes,
te veía en sueños, te oía decir
mi nombre.
Te amé mientras te contaba cómo
era el mundo
y sé que vos acurrucado en mi
vientre me oías.
Te amé mucho más cuando vi tu
cuerpo
en mis brazos, que temblaban de
emoción.
Te amo hoy que eres un hombre
noble y trabajador
y te amaré hasta mi último día de
vida.
Any Muñoz 18/10/2026
Mis manos me dicen
Mis manos te extrañan
como te extrañan mis sueños,
y ellas traen recuerdos
de noches de abrazos,
con cálidos tactos
de días de ausencia
con frío en mis manos,
con la piel muy húmeda
de tanta impotencia.
Y tanto te extraño
cuando te recuerdo
que mis manos tiemblan
hurgando el pasado.
El tiempo no vuelve
por más que lo intento,
no hay modo de hacerlo,
las manos me tiemblan
los dedos se crispan
ante tu recuerdo.
Mis manos lo sienten
y expresan pesares
que mi boca calla
y unas preguntas
que nacen sin habla
¿Así será siempre
o el tiempo lo sana?
Asumi – 2025
Reflexion He alcanzado la edad en que se capitalizan los fracasos y se desvalorizan los éxitos. ...