La vida espiritual puede
verse a simple vista como un cactus cubierto de espinas, pero, al igual que esa
planta, está llena de nutrientes y florece bellamente.
AMI - 2018
Este Taller es un espacio de escritura creativa, diseñado para las actividades de extensión Cafh Argentina 6
Reflexión
Ámate a ti
mismo como amas a tu prójimo
¿Tanto como quiero al prójimo? Este fue el planteo que se
nos propuso. Y voy a exponer mi opinión sobre esto.
El amor propio llega por lo general con la madurez si es que
no fue inculcado en la infancia, que sería lo deseable.
Se logra con la experiencia de vida, especialmente con los
sufrimientos que ciertas situaciones nos generaron. Pero el mejor maestro es el
autoconocimiento. Algo fundamental en este proceso de querernos, de respetarnos
fue aprender a decir que no.
En el pasado, cuando tomé conciencia que estaba permitiendo comportamientos
cuasi abusivos de algunas personas cercanas a mí reaccioné poniendo límites. Me
hice la promesa de que nadie iba a disponer de mi persona o de mi tiempo,
pasando por encima de mis necesidades.
No fue fácil llegar a este punto de real amor por mí misma.
Cuando me entraba la duda si no estaba siendo algo egoísta con esta actitud,
encontré la respuesta en qué le aconsejaría a mi hija si se encontrara en mi
lugar. En una etapa lejana de la vida, decir que no me hubiera parecido falta
de empatía. Pero me abrió los ojos mi hermano menor, que aquel momento era un
adolescente. Su ejemplo de total seguridad en sí mismo y esa capacidad de poner
el límite sin miramientos.
A veces me parecía un poco rudo pero después comprendí que
se trataba de su auto estima. Cuando deja de importar lo que los demás opinan
sobre uno la negativa fluye naturalmente. Deja de ser una carga estéril.
¿Me quiero? Sí. Me acepto tal cual soy, con alguna
autocrítica cuando es necesario y también algunas auto-exigencias.
Me cuido cada vez más. Me ocupo de mi salud física y mental.
Trato de estar informada para estar al tanto de todo aquello que puede ser útil
en mi actualidad.
Me considero valiosa, aunque no más que los demás y de todo
ser vivo. Así como me hago respetar también respeto. Acepto el no del otro sin
que me afecte y que me pongan límites.
Nela Bodoc – 2025
La música es el arte
De combinar los sonidos,
Lo culinario es el gusto
De interactuar los sabores,
La poesía el lenguaje
De estrofas y sensaciones,
Y la pintura reúne
Mil paisajes y colores;
Todas estas creaciones
Y un solo convocador
Común denominador,
El don que mueve la vida
Cuenta el calor en sus filas
Atrapa con su emoción,
Su fuerza, magia divina,
El encanto de una flor.
Universal su mensaje
Y su nombre es amor.
Alberto Coronel – 2025
EL CASO
A horas 4:30 de la mañana, se registró un accidente en el
centro de la Zona Sur de nuestra ciudad. Una vagoneta negra, cuyo conductor se
encontraba en estado de ebriedad, chocó un local comercial. Dada la hora del
suceso no se registraron daños personales. La policía se apersonó
inmediatamente y apresó al conductor. Se hará la reconstrucción del echo y se
aplicarán las sanciones correspondientes.
Elisa Alzérreca - 2026
LA ANÉCDOTA
Eran las diez de la noche y me apresuraba a cerrar el
restaurante. Me atrasé pues quería dejar terminado el balance mensual. Ya me acercaba
a la puerta para salir, cuando escuché un ruido fuerte de motor y unas luces
que me encandilaban. Me dio un salto el corazón e instintivamente corrí a la
parte trasera del mostrador. ¡No lo podía creer!, una vagoneta enorme y negra
venía directamente hacia mi ventanal y, con gran estruendo, lo atravesaba
arrastrando mesas y sillas hasta quedar en medio de mi local. Aun temblando,
cogí el celular y marqué el 110.
- ¡Que llegue pronto la policía, por favor! -pensé.
Se abrió la puerta del carro y salió un hombre con la cabeza
sangrando y tambaleándose me dijo: - Lo siento señora, creo que me dormí.
Miró todo a su alrededor y empezó a repetir - ¡Pagaré todo!
¡Pagaré todo!
Elisa Alzérreca – 2026
¿Por qué
escribo?
Esta pregunta me la hice muchas veces. No tengo una
respuesta que sea precisa, exacta, o que defina una acción.
Escribo desde que comenzó la aventura de descubrir que unos
grafismos representaban mi nombre y así descubrí un mundo.
Escribo como un juego que me acercaba a mi mamá,
garabateando cerca de ella, cuando hacía sus tareas de maestra.
Escribo en casi todas las variantes y variaciones, con
muchas y pocas palabras.
Escribo, sobre todo, porque me gusta volar con la
imaginación y aterrizar con el lápiz apoyado en el papel, encontrando desafíos,
misterios, canciones, aventuras que sacuden la comodidad que me habita.
Así, la pluma y la palabra reconstruyen mundos y expanden
sentires, observando como un ajeno, el inconexo tejido mental que toma forma en
la breve creación que sale de mí.
Escribo entendiendo que hoy es un desafío para mi calma y el
intelecto que se escapa.
Escribo porque algo que empezó como un juego hoy quiere
seguir siéndolo, donde corro sin agitarme, juego a la mancha y no me mancho,
descubro el amor y elijo el final, con libertad y seguridad.
Estela Iris – marzo 2026
Reflexiones
¿PORQUÉ Y
PARA QUIÉN ESCRIBO?
Nunca me lo pregunté. Lo hice y lo hago desde la escuela primaria. Siempre me gustó. Hacer una redacción era mi tarea favorita cuando la maestra lo solicitaba.
Durante mi adolescencia he escrito varios diarios íntimos.
No sé cuántos. He perdido la cuenta. Fueron mis confidentes y la mejor forma de
expresar lo que sentía.
Mientras tanto comencé una intensa actividad epistolar más que
nada por necesidad ya que todos mis parientes vivían y viven en otro
continente. Enviar y sobre todo recibir cartas era un placer enorme, que las
nuevas generaciones desconocen.
Ahora lo hago por el puro placer de dejar libre la
imaginación, de jugar con las palabras por permitir que surjan ideas nuevas que
desconocía y desempolvar el altillo y abrir el baúl de mi subconsciente.
No tengo un objetivo claro. Nunca se me cruzó la idea de transformarme
en una escritora ni de escribir un libro, aunque es lo único que me faltaría
después de tener un hijo y plantar un árbol.
Compartir esta tarea con amigos, como los hacemos
semanalmente en el Taller de Escritura le agrega disfrute y me motiva aún más a
hacerlo. Es una experiencia difícil de describir pero es sumamente motivadora.
Tampoco me he preguntado para quién escribo. Al hacerlo no
pienso si alguien lo va a leer ni si le va a parecer que es correcto. En
realidad me hablo a mí misma, a esa parte que está oculta. A mi sombra, a mi
otro yo, a mi lado ignoto.
Tanka:
La escritura
Una mariposa
De mis letras
surgida
Volando vino
Y en la hoja
se posó
Rozando mi
corazón.
NELA
Hay cosas que duelen mucho
De pueblos que lento aprenden,
No es preciso ser rebelde
Solo saber escuchar.
Y no quiero navegar
En aguas que no son claras,
La vela de botavara
Me indica donde rumbear.
Si me enfoco en bogar
En mares desconocidos
Debo andar advertido,
Lo mismo es cabalgar
Cada cual habrá de dar
En la ciencia que domine,
Y por más que peregrine
Estar atento, observar.
Tarda tanto en superar
El hombre, sus apetencias,
Sufre sus propias dolencias
Una vez y otra vez más,
Y con él se ha de enojar.
Buscan sus ojos el cielo
Como buscando el consuelo
Que Tata Dios le ha de dar.
Y allá va su confianza
Cruzando su propia pampa
A veces sin regresar.
Mira atrás al extrañar
Al rincón de sus afectos
El olfato es su intelecto
Poco conoce, además.
Alberto Coronel – 2025
La vida espiritual puede verse a simple vista como un cactus cubierto de espinas, pero, al igual que esa planta, está llena de nutrientes ...