Mi bien más preciado.
L A V I D A
Vida, que me permites simplemente mirar,
observar cada luz y oscuridad de este mundo,
atesorar en mi realidad los rostros de los seres amados,
distinguir la pobreza y la riqueza, no solo en las calles,
sino en el interior de cada uno,
calibrar las distancias que unen y alejan a los seres
humanos.
Vida, que me dejas apreciar los aromas de mi entorno,
poder sentir la fragancia de las flores,
los perfumes que avivan con añoranza algún recuerdo,
diferenciar lo húmedo de la lluvia o lo cálido de un rayo de
sol.
Vida, que me llevas al éxtasis en una sinfonía,
a la emoción estética de una poesía,
al compás apasionado de una canción,
a la ternura de tan solo escuchar las voces de los que amo.
Vida, que llenas en un abrazo el espacio de la soledad,
que animas a que las caricias completen el vacío de una
ausencia,
nos das todo para palpar la felicidad.
Deja entonces, vida,
que te bebamos cada día,
caminemos por tus ríos
y aprendamos en tus desiertos,
combinándolos en una melodía.
Elisa R. Alzérreca Solari - 2026