Anécdota
El águila
mora
La abuela y su nieto de año y medio se habían quedado en los
vehículos junto a un río de aguas cristalinas mientras los jóvenes y niños se
fueron a escalar un cerro, durante unas vacaciones invernales en un muy frío y
soleado invierno en Bariloche.
La abuela, como corresponde a una buena abuela, sacó de la
canasta un sanguche casero de pollo que el niñito tomó con sus manitas,
“Solo” decía, indicando que no quería ayuda, y en un momento un trozo de pollo
cayó al suelo; el pequeño lo miraba con tristeza mientas su abuela lo
tranquilizaba diciendo que había más, que no pasaba nada.
Desde los árboles cercanos surgió un ave hermosísima, un
águila mora, con más de un metro punta a punta de sus alas y su plumaje blanco
y beige, y temerariamente, con precisión, descendió a los pies de los
sorprendidos turistas recogiendo con gracia el trocito de pollo, sin rozar
siquiera los pies de la abuela ni otros obstáculos, llevándoselo en sus patas
hacia las alturas como merecido trofeo.
El primero en reaccionar fue el bebé, que señalando con su
pequeño índice comentó: “Pajarito”
Asunción Ibáñez- 2023
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