No quiero ni debe ser
Que
comience la semana
Sin
siquiera una palabra
Pueda el otro recibir
Y aquí comienzo a blandir
La daga para la lucha
Siempre habrá quien escucha
Una palabra, un sentir.
No hay mucho para decir,
Corren tiempos acotados,
Pero ninguno alumbrado,
Corto el camino a seguir,
Y aquí estoy con mi gemir,
Pero gimo despacito
No va a ser que mi grito
Quiera al otro confundir
Y le aplaste las ganas
Y no escuche su latir.
Amigo, que Dios te alumbre,
Y también me guíe a mí,
Voy con rumbo a proseguir
Lo que hay para la faena,
No te quedes con las penas,
Decile al tiempo nublado,
Que el sol lo ha traspasado
Cual si fuera una ventana,
Y paso a paso ¡carajo!
No somos gente haragana.
Alberto Coronel - 2025
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