Sueños cumplidos
Creo que todos hemos experimentado
la auto compasión, puesto que las demás personas “saben” lo que es mejor para
nosotros, cómo podemos vivir mejor, disfrutar de la vida, o de todo lo que nos
hemos perdido. Este es un punto de vista desde los gustos y juicios del
observador pero ¿Qué hay desde el punto de vista del observado?
Participo en un taller de escritura y la
consigna era escribir sobre un sueño de la infancia, si lo habíamos logrado o
si aún restaba abocarse a cumplirlo. Escribí sobre mi sueño: quería ser maestra
y escritora, las circunstancias postergaron esos deseos pero,
ya llegando a la altura de la vida en que los recuerdos son mayores que los
proyectos, me doy cuenta que ambos fueron cumplidos acabadamente, no por los
carriles normales, sino por cómo los he vivido.
Cuando tocó mi turno de leer mi trabajo, en un
momento levanté la vista de mi lectura y vi en las caras de algunas de mis
compañeras una gran pena, lástima genuina por mi fracaso. Al terminar mi
lectura expliqué que no lo viví como fracaso, sino como desafío, y alguien
murmuró: “Eso es lo que vos querés creer”
Y sí, debe ser lo que elijo creer, de no ser
así ¿habría alguna diferencia? Sí, seguramente en lugar de sentirme agradecida
me sentiría una víctima de la crueldad de las circunstancias.
Asunción – 2023
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