Memorias
Lo
que mis padres nunca dijeron.
Viví con mi padre 54 años y con mi madre 64,
ambos fallecieron a los 89 años y nunca oí que se definieran como pobres.
Vivían con alegría y agradecimiento el tiempo presente, y lo transmitían sin
emitir palabras.
Jamás les escuché hacer una promesa, nunca
prometieron nada. Esa era su manera de vivir.
Cuando yo tenía unos cuatro años más o menos
les dije que los Reyes Magos eran una mentira, me dijeron que no, y me
volvieron a contar la conocida historia para niños, entonces yo les desafié
diciendo: “Creeré en ellos si me traen una bicicleta”. No me la trajeron, y
tampoco pedí explicaciones ni se me rompió la ilusión, continué mi vida
agradeciendo los regalos de reyes sin problemas.
Lo otro que nunca escuché fue alguna queja,
nunca un “¿Por qué nos pasa esto a nosotros?” y no se trata de que tuviésemos
una existencia carente de inconvenientes, sino que siempre las enfrentaron con
naturalidad y agradecimiento, como si la consigna fuese “esta es la vida”.
Iris Nely – 2022
No hay comentarios:
Publicar un comentario