miércoles, 22 de abril de 2020


              
            Inocencia

    Cuando era pequeña hacían chistes por el color de mi piel.
Mi abuela con una enorme dosis de amor y ternura, como la que tienen la mayoría de las abuelas con sus nietos, me decía:
No te preocupes, tu color es oscuro, firme y de muy buena calidad, y tan fina es tu piel, que no destiñe.”
En ese tiempo las acequias eran de tierra, me encantaba ponerme en la orilla a jugar con barro.
Esa mañana salí a jugar como de costumbre pero me había ensuciado mucho. Cuando mi mamá nos llamó a comer a mi hermana y a mi, vio que estaba muy embarrada, por lo que  me pasó directamente a la ducha. Mi problema comenzó cuando vi el agua marrón que caía y se escurría por el desagüe, el espanto se apoderó de mí; como sería la cara que había puesto que mi mamá, preocupada, me preguntó qué me sucedía, y yo, entre sollozos, le contesté que no era tan fina ni de buena calidad porque estaba destiñendo.

                                                                                                             Sella

1 comentario:

  1. Muy linda anécdota Sella, nos hace reflexionar sobre la discriminación.

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