Dialogo
El
examen de Elisa
En la facultad, rindiendo un examen, Elisa, una alumna, y la
profesora de Historia Inglesa.
Elisa: El primer ministro decidió comprar el Canal de Suez
¡Por su cuenta! ¿No fue grandiosa esa persona?
Profesora: No, no lo fue. No pensó en las consecuencias
Elisa: Comprar un canal fue algo extraordinario ¿Quién se
hubiera animado a hacer una cosa semejante?
Profesora: ¿Acaso se está comparando usted con ese ministro
Inglés?
Elisa: (tartamudeando) No, no profesora ¿Cómo cree usted?
Profesora: No, Señorita, yo no creo en nada. Ud. lo está
diciendo.
Elisa: Pero, perdón profesora, yo no dije que a mí se me
ocurrió, que era mi opinión. Dije lo que leí y estudié.
Profesora: ¡No me interrumpa Gómez! usted aseveró que esa
acción del Ministro Disraeli fue grandiosa. Usted está expresando su propio
juicio de valor.
Elisa: Perdón, tal vez que lo dije con mucho entusiasmo, el
simple hecho fue…
Profesora: …Que compró el Canal de Suez. Cambiemos de tema.
Hable de la Revolución Industrial.
Elisa: Con la maravillosa invención de la máquina a vapor…
Profesora: Otra vez calificando ¿No puede acotar su,
llamésmolo “entusiasmo” y dar los hechos escuetos? Qué significó la invención
de la máquina a vapor, o por qué se lo considera un hecho importante en la
historia.
A estas alturas la alumna tartamudeaba y temblaba; y perdida
ya el ansia de demostrar que sabía, medio ciega, medio muda, se retiró del
examen.
Clara Molina – 2025
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