Dialogo
El vivero
Me encanta ir a los viveros. Es como hacer un paseo por un
parque. Me entretengo largo rato admirando los árboles, las plantas y las
flores.
Estaba ensimismada cuando apareció un hombre de mediana
edad, de aspecto atractivo, vestido de overol.
-Buenas tardes madame- saludó galante- ¿Cómo puedo ayudar a
una señora tan elegante?
-Buenas tardes- contesté algo ruborizada -quisiera comprar
una planta de flores. Es el cumpleaños de mi hermana y será un buen regalo-
dije mirando unos rosales cercanos para evitar encontrarme con su mirada.
-¿Busca alguna en especial? ¿O prefiere que le ayude con
alguna sugerencia?- acotó con voz seductora.
A punto de tartamudear le respondí – Había pensado en
comprar una “bandera española”. Hace mucho que mi hermana quiso conseguirla y
no lo logró-
-¡Ah! Usted se refiere a la lantana. Sígame, la llevaré para
que vea las que tengo, en este momento, en el vivero-
-No entiendo por qué es tan difícil conseguirla. Mi hermana
ha recorrido varios viveros, infructuosamente. ¿Cuál es la razón?-
- Es un arbusto que ha pasado de moda a pesar de ser tan
decorativo- aclaró- es algo que sucede sin explicación alguna-
-No tenía idea que había una moda para las plantas- comenté
y cambiando de tema le dije- Yo estoy buscando la que tiene los colores de la
bandera española: rojo y amarillo-
Esa no la tengo en este momento. Hay de flores blancas o la
de colores lilas-
-¡Qué pena!-exclamé suspirando- es la única que ella quiere-
me quedé mirando el entorno un poco desorientada.
- No se preocupe madame, la semana que viene me traerán una
partida- mencionó tratando de complacerme con una sonrisa- Y si no quiere
esperar compre un árbol frutal, que es un obsequio más duradero-
Si no fuera por su mirada seductora lo hubiera mandado a
freír papas, por la frustración. En cambio acepté la sugerencia - Bueno, me
llevaré un cerezo. Ese que ya está florecido-
-¡Muy buena decisión, mi bella dama! Ya se lo acerco al
auto- dijo guiñando un ojo.
Después de despedirme del galán, me dije en voz alta: -La
semana que viene tendrás que comprar la lantana.
Nela Bodoc – 2025
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