Cuento
La sombra.
Abrió más sus
ojos, le parecía que alguien lo seguía de muy cerca porque una inquietud le
recorría la espina dorsal como si una caravana de saltamontes se la recorriera.
Su auto se había
detenido en la carretera del desierto patagónico, sin motivo aparente. Tampoco
tenía señal su teléfono, y no conocía la zona. Ningún vehículo pasó en dos
horas. Observó su entorno muy preocupado, pues se acercaba la puesta del sol.
Vio una casa a la
distancia y hacia allí se dirigió esperanzado.
Mientras caminaba
comenzó a pensar en la novela que estaba escribiendo, pues fijar su pensamiento
en eso le alejaría la atención del miedo que le invadía, ya que aun sentía esa
sombra que le clavaba sus ojos la nuca; haría un capítulo con la experiencia
que estaba viviendo, que esto le
sucediera a su bien parecido personaje.
Llegó a la casa y
llamó durante varios minutos que le parecían interminables, inútilmente, pues
no obtuvo respuesta. Tras insistir reiteradas veces posó su mano sobre el
picaporte y la puerta se abrió cediéndole el paso.
Entró con un miedo
que crecía dentro de él. En el interior había muebles que denotaban cierto
abandono. Preguntó reiteradas veces si había alguien sin obtener respuesta.
Comenzó a recorrer y abrir puertas sin ver a nadie, pero en la habitación que
se encontraba al final de un pasillo apareció ante sus ojos la imagen más
horrible que alguien pudiera imaginar,
Retrocedió
espantado, tratando de salir de ese lugar lo antes posible. Avanzó dando tumbos
hasta la puerta de salida, golpeándose una cadera contra el sillón.
Asunción Ibáñez – 2025
Consigna: escribir un cuento corto. Se nos dio la
frase final como disparador, creando una narrativa que llevara a ese desenlace.
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