Reflexión
“AMA A TU
PRÓJIMO COMO A TI MISMO”
Surgió la pregunta ¿ME AMO A MÍ MISMA?
Una escritora dijo “siempre hay algo por lo cual estar
gozoso, si mantienes tus ojos y tu corazón bien abierto, para que puedas disfrutar
de todas las pequeñas alegrías a tu alrededor”
Entonces me pregunto ¿Cuándo no estoy gozosa es porque mis ojos
o mi corazón están sin amor, cerrados a lo que la vida me ofrece?
Yo no disfruto de todas las conversaciones familiares, me
cansan, me parecen repetitivas y cierro los oídos o mi mente y no las escucho
aunque ponga cara de estar interesada; pero hay gente que se da cuenta y enoja
conmigo porque captan mi desinterés y eso puede causar una discusión, un
disgusto, una tensión en mi pecho que me susurra: “eso no es amor”
Me enojo conmigo misma. No quiero tener de espejo la imagen
de una mujer cansada y triste.
Cansada estoy, cansada de ausencias y de lágrimas, por eso
cada mañana ruego y le digo “Madre Santa necesito tu ayuda para cantar y sonreír”,
y como Ella me escucha; cuando salgo de mi casa ya siento alegría y encuentro
que esa alegría es contagiosa y se irradia y la acerco a la vida de los demás.
Creo que así el espíritu se esparce.
Sé que no puedo hablar de todo lo que mi alma quiere y hago silencio,
atenta a quien tengo enfrente.
Con música de pájaros y fuentes podría ser feliz, pero no
los tengo.
Por eso siento que mi vida se balancea entre amor, alegría, tristezas,
cantos y susurros de mis nietos que dicen “te quiero”.
Clara Molina – 2025
No hay comentarios:
Publicar un comentario