MANOS
TRÉMULAS
Manos blancas e inquietas,
se apoyan, cual pájaros,
en los brazos del asiento,
pasivas pero alertas acompañan,
a su dueño en su tormento.
Comienza la ruidosa labor,
que las crispa a cada momento,
los dedos finos se entrelazan,
en señal de súplica por aliento.
Se aprietan, se enfrían,
se tornan puño de nuevo.
Añoran que pase el tiempo,
que vuelvan a soltarse
con gran alivio y volar al
viento.
Elisa Alzérreca – 2026
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