El lado oscuro
En un taller de psicología se hizo el siguiente ejercicio: cada participante debía llevar una máscara de su elección.
El encuentro
siguiente fue de lo más interesante puesto que cada uno descubrió un aspecto
ignorado de sí mismo; había elegido su máscara con una idea diferente a la que
descubrió al final del taller.
Una participante la
había confeccionado ella misma, mitad sonriente y alegre y mitad triste y
lacrimosa, sobre goma beige y sólo delineada en negro sin otros colores, pero
curiosamente dotada de orejas, necesitada imperiosamente de oír una palabra de
confianza.
Iris Neli - 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario