Reflexiones
AMA A TU
PRÓJIMO COMO A TI MISMO
Pienso que primero debo amarme, respetarme y tratarme con
amabilidad ya que nuestro cerebro reacciona ante nuestras palabras. Si me trato
con palabras duras e hirientes, él lo recibe en forma literal.
Cuando tenga en claro todo eso podré amar a mis semejantes.
Con amor sano, sincero y leal, desinteresado y altruista.
El amor no atropella, no humilla, no agrede.
A veces se confunde amor con servilismo, con eso de decir a
todo y todos que sí, aunque no estemos de acuerdo y renunciemos a nuestros
deseos.
“La regla de oro” dice: Trata a los demás como quieres ser
tratado, es la ética del cristianismo. En esta sencilla frase se resume gran
parte de la solución a los problemas de la vida en sociedad, si quiero respeto
debo respetar.
“La regla de plata” se trata de la moderación y la no violencia:
No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a vos. Esto implica aceptar las
diferencias.
El sentido de igualdad, está desvalorizado, lo cual nos
lleva al PREJUICIO.
Todos los seres humanos somos iguales y a la vez diferentes,
la aceptación de las diferencias es lo que nos acerca al entendimiento y eso es
amar al prójimo, según mi forma de entender el amor fraterno.
Ana María Muñoz – 2025
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