martes, 30 de diciembre de 2025

 

Ficción

 

 

UNA NUEVA VIDA

Nuestra nave hacia el futuro está envuelta en una ventisca. Nos miramos, y nuestros ojos muestran un sinfín de sentimientos. ¿Por qué nos escogieron? Hay miedo, incertidumbre, curiosidad, esperanza.

Guardo conmigo la foto de mi familia y agarro con fuerza el escapulario colgado en mi cuello, me hace sentir segura y cobijada. El capitán del viaje es una voz desconocida, está instalada en muchas partes de la nave. Nos pide tranquilidad y nos asegura que sólo es una tormenta pasajera. La ciudad nueva que construyeron nos espera.

Aterrizamos en un oscuro paraje. No hay plantas, es todo un desierto de tierra yerma y desilusionante. Pienso cómo el hombre no hizo nada en ella. Nos conducen por unos túneles y llegamos a un “Shangrila”. Lo curioso es que está habitada. Todos son niños, diligentes y amables. Nos explican que nos esperaban con ilusión; nosotros les daríamos nuestra sabiduría y la conjugaríamos con su inocencia, su alma limpia y su esperanza. Así sería un mundo maravilloso.

 

Elisa R. Alzérreca Solari – Diciembre 2025

 

 

lunes, 29 de diciembre de 2025

 

            

                 NOCHEBUENA

Hay noches que son inolvidables

y noches que son para el olvido.

Hay noches de recuerdos agradables

y noches que son tiempo perdido.

 

Pero la Nochebuena compartida

es magia y renovada esperanza

de paz, amor y cariño fraterno.

La familia reunida en armonía

es motivo de gratitud infinita,

por la vida, la salud y la empatía.

 

Nochebuena de perdón y reconciliación,

de brindar por los que ya no están

y nos dejaron tantos recuerdos

y la ilusión de volver a encontrarnos

cuando nos llegue la hora de partir.

 

Jesucristo, hijo de Dios Padre,

hoy rogamos que ésta noche especial

estés entre nosotros con tu bondad

bendiciendo nuestras mesas.

Que seas el huésped invisible en cada hogar

y derrames bendiciones sobre este suelo

tan amado que nos cobija.

Regálanos tu misericordia y tu paz. AMÉN

                Ana María Muñoz – Diciembre 2025

 

 

viernes, 26 de diciembre de 2025

 

        

                                                            POR LA PAZ

                                                    La luna saltó en el cielo

                                                    Como un cervatillo herido

                                                    tenía en sus recovecos

                                                    las caricias de su madre.

 

                                                    Su luz me hizo pensar en Dios

                                                    en la paz de los templos

                                                    que no hieren la carne

                                                    que no salpican con sangre

                                                    que no retuercen el alma.


                                                    Si no alimentan la brasa del gran amor

                                                    que fulge de los corazones

                                                    que allí oran por la paz.

 

                                                    Hoy llegó hasta mí

                                                    este sentido tan suave

                                                    como perfume de flores

                                                    como alas que arremolina el aire.

 

                                                    Soy un ser, pasajero misterioso

                                                    que quiere irradiar ternura

                                                    en lo que le queda de vida

                                                    y cantarle al mundo con áspera lisura

                                                    que la paz es posible y es posible en la vida.


                                                    En la copa vacía

                                                    beber con esperanza

                                                    allí, abajo, en el árbol

                                                    las raíces descansan

                                                    todo puede ser paz en el alma

                                                    todo es paz mirando al fuego

                                                    cuando en silencio las llamas

                                                    dibujan las salamandras.


                                        Clara Molina – 2025

 

CONSIGNA: con metáforas y comparaciones hacer un trabajo sobre “la paz”



 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

 


 

                                                               Deseos…

                                    Que esta Noche Buena sea muy buena.

                            Que esta Navidad nos renueve el pensar, el sentir.

                                    Que esta renovación nos dé paz y amor…

                                                     =FELICIDAD.



                                                                        Taller Lápiz Creativo - 2025



martes, 23 de diciembre de 2025

 

Poema

 

 

PACHAMAMA

Te dedican coplas y challas,

estás presente y eres infinitamente pródiga,

nos abrazas y tienes poderes ocultos,

nos muestras a veces tu furia y a veces callas,

Dios te creó y pedimos, ahora, que te bendiga.

 

Nos mantenemos vivos por tus frutos y hospitalidad,

nos haces reflexionar cuando manifiestas tu enojo

y nos haces soñar cuando observamos tu hermosura a nuestro antojo,

palpamos con nuestros sentidos tu encanto con arrojo

y en el presente sentimos, temiendo por tu fragilidad.

 

Luchas por mantenerte viva y sana,

el amor, cariño siempre de ti emana,

tu vientre y tus venas rechazan el veneno

que el hombre, por su ambición, tanto daño te causa,

en su ansia de poder no tiene pausa,

y sigue, ante tu destrucción completamente ajeno.

 

Compasiva eres Pachamama,

como buena madre nos apañas;

como árbol con su sombra nos acompañas

hacia un futuro, de la mano de tus ramas.

 

Elisa R. Alzérreca Solari – Diciembre 2025

 

lunes, 22 de diciembre de 2025

 

Anécdota

 

Alfredo

Entre el nivel primario y el secundario pasé tres años sin asistir a clases por razones muy atendibles, por lo que, cuando ingresé a la universidad yo tenía cuatro años de edad más que mis compañeros, porque además mi secundario fue de seis años,  y una “adultez” que, vista desde su óptica, me hacía vieja. Uno de ellos, Alfredo, que reiteradas veces me preguntaba “¿Cómo se siente tener tu edad?”, lo que me hacía reír a pesar que él lo preguntaba muy en serio. “Espera cuatro años y lo sabrás”.

En una conversación ocasional alguien del grupo dijo: “Mi mamá dice que era cliente de Tacuarí y vos trabajabas ahí”, “Sí – contesté- trabajé allí casi seis años” y Alfredo cuestionó: “¿Cuántos años tenés? Si trabajaste en tantas partes y fuiste al secundario, me faltan años”. Todos nos reímos, y contesté que todo lo hice en paralelo, simultáneamente.

No podía creer que alguien hiciera eso. Solo le parecía lógico lo que la mayoría hacía.

                                                                              Asumi – 2023

 

 

 

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

 




                            Por bello que luzca el laberinto, prefiero el horizonte abierto y llano.



viernes, 19 de diciembre de 2025

 

Cuento                

 

                                               Viaje en el tiempo.

Me llamo Mariana. Escribo esto que estoy transitando que más parece un sueño, una pesadilla. Y si es eso, es una pesadilla por más extraña, porque ha sido liberadora.

Mejor comienzo viéndome en el depósito de la memoria, que tampoco sé qué fue real y qué fue elaborado por mis fantasías.

Solo sé que nací en una pequeña familia, un papá, una mamá y un hermanito un año mayor que yo. Y eso no me hizo feliz, no sé por qué. Yo estaba enojada, sí, enojada por estar en esta vida, una sensación de ser una adulta en un cuerpo de niña. Y tenía una fantasía, que no era imaginar que yo era una princesa y que en el hospital en que nací alguien me entregó equivocadamente a esta familia, no. Esa fantasía era que yo era una niña verdugo, y que castigaba a las personas malas con un látigo que tenía varias tiras de cuero en lugar de una. Y a veces eran tantos los latigazos que prodigaba que me sentía exhausta.

 Ese cansancio me fue invitando a dejar esas creaciones imaginarias y fueron apareciendo los síntomas de enfermedades respiratorias.

Pasé de ser una niña enojona a ser una niña débil y quejosa. Poco a poco las alergias comenzaron a ocupar todo mis días, y mis noches. De ser una niña peleona a ser una niña frágil. De ser una mocosa insufrible e independiente a ser una no menos insufrible que requería toda la atención de mi familia, de que no me importaran los cambios de temperatura a los cuidados extremos.

Y así pasé a la adolescencia, limitando mis actividades. No aceptaba hacer gimnasia, me agitaba. Salía con mi familia de picnic y en mis bolsillos iba mi inhalador al que recurría con más frecuencia de lo necesario, o íbamos en grupo a la nieve y yo, envuelta en abrigos, esperaba verlos descender haciendo piruetas sobre los esquíes mientras reían y se divertían. Tampoco iba a fiestas, por el humo de los cigarrillos en el ambiente, que en ese entonces se permitía fumar y era una moda muy aceptada.

De adulta comencé a hacerme responsable de mis malestares. Busqué los mejores especialistas en la materia y seguir al pie de la letra sus indicaciones, a hacer yoga y tai chi, a tratamientos alternativos, a meditar cada mañana y asistir a retiros, y cada uno de este nuevo orden me permitía sentirme mejor, más libre, más normal. Aunque seguí con mis alergias, mis problemas respiratorios con el polen o el polvo, e incluso los estados de ánimo me afectaban.

En una meditación que hacíamos al final de la clase de yoga, la profesora nos invitó a que soltáramos el control de lo que pensábamos, que dejáramos espacio, y en mi imaginario apareció una idea, que en otro tiempo y espacio, en otra vida, mi alma sufrió una traición muy dolorosa. Esto me golpeó fuerte aunque yo “sabía” que era un juego de mi imaginación.

Un día una amiga me aconsejó que hiciera una constelación familiar. Pero dije que lo pensaría, y por más que lo pensé no me sentía atraída por ponerlo en práctica.

Después recurrí a la medicina china. Busqué alguien capacitado en el tema y comencé con un tratamiento de acupuntura en un lugar muy calificado. Inicialmente tres veces a la semana, luego dos, posteriormente una y llegamos a una sesión por mes. Me sentía muy bien, aunque los cambios de estación me seguían afectando, a pesar que ya hacía una vida bastante normal.

Diciembre. La instructora de yoga nos invitó a hacer un listado de propósitos para el año siguiente. Mi propósito seguía siendo perdonar a quien me hubiera traicionado en aquella otra imaginaria existencia, imagen que permaneció mucho tiempo en mi memoria, hasta ese día.

Escribí mi pedido de perdón, y entonces lo vi, clarísimo. Nadie me traicionó, yo fui quien cometió ese deleznable delito. Quedé inmóvil, incapaz de reaccionar, de pensar. La imagen de aquella escena que debió suceder varios siglos atrás revivía en mi cerebro como si fuese el presente.

No sé cuánto tiempo estuve paralizada, sostenida en un espacio entre dos eras de tiempo muy lejanas entre sí.

La escena se diluyó. Me vi con el lápiz en una mano y mi lista de propósitos sobre la mesa. Me observé, me sentía liviana, con una paz desconocida.

Han pasado unos meses, pues ya estamos en septiembre, y no he vuelto a experimentar mis problemas de alergia y asma.

 Creo que he perdonado aquel hecho del pasado, en otro cuerpo, en otra vida, en un viaje al pasado a través del tiempo.

 

                                                                 Asunción Ibáñez – 2025

 

 

jueves, 18 de diciembre de 2025

 

 

VOLVERÁS A SONREÍR

Te inventaré un cielo con estrellas de colores

y cometas apresurados que vendrán a saludarte.

Adonde tu puedas llegar y soñar

con campanas trasnochadas, que suenen

con una melodía del gran maestro “Schubert”.

Donde tus ojos brillen nuevamente,

iré a llevarte alegrías y te daré mi abrazo.

Te inventaré un mundo sin tristezas,

donde tu puedas jugar con las palabras

cómo hacías en otros tiempos no distantes.

Volverás a sonreír, te prometo que así será,

volverán las musas a apurar los versos

y te sorprenderás al ver que todo es mejor,

con una palabra amable del amigo cercano.

Te inventaré una fiesta con música de ensueño,

que volará en el aire contagiando de amor

y esperanza a todo aquel que espera en silencio

que un ángel humano le acaricie el alma.

 

                Ana María Muñoz – Diciembre 2025  



miércoles, 17 de diciembre de 2025

 

Metáforas

 

                                                               Amor de abuela

Abuela Tata, tu corazón era un pozo infinito que abrazaba la vida de tus hijos. La vida de tus nietas y nietos.

Envuelta en tus brazos yo sentía el tambor de tu pecho.

Me sentía segura y querida y me sumergía en ellos, sabiendo que tus brazos eran puerto seguro. Nunca dudé de tu cariño, de tu vida dedicada a la familia.

Pero un día el viento frío apagó la luz de tus ojos.

Se me fue poblando la mente de palabras y razones: ¿Quién te llevó hasta tan lejos?

¿Qué me querías decir cuando te fuiste a dormir?

¿Por qué te llevó la muerte?

¿Va a revivir tu corazón tan cansado?

Te voy a esperar en la casa con un ramo de azucenas blancas, entre las paredes pobladas de recuerdos y roces como si tu alma siguiera con amor mis ilusiones.

Ecos, rumores, sombras, nada…

¡Ah! ¡Si pudieras ver dulce y tierna abuela los ríos de dolor que lloro a solas!

 

Clara Molina - 2024



martes, 16 de diciembre de 2025

 

            

                        Micro-cuento

 

Cayó un pétalo.

Cayó otro, y otro, y otro….

 

Nela 2022

 

 

 

lunes, 15 de diciembre de 2025

 

                   

Diciembre

                                        Lo bello, dos veces bello

                                        Si se goza al natural

                                        Después de un día infernal

                                        Llega un clima disfrutable

                                        Es Diciembre con su talle

                                        De brillos, festividades

                                        De sueños muy especiales

                                        Cabe todo en la balanza

                                        Trae una nueva esperanza

                                        Es renacer del cristiano

                                        Muchos se brindan la mano

                                        Buenos deseos, se auguran

                                        Es un tiempo en que perdura

                                        Las lejanas tradiciones

                                        Renacen los corazones

                                        Trayendo paz y fulgor

                                        Son días en que el amor

                                        Apacigua los dolores.

                                                                     

                                                                    Alberto Coronel - 2023



 

 

viernes, 12 de diciembre de 2025

 

Reflexión

 

Por el arte de la tecnología, que no entiendo, al control remoto de mi televisor se le ha arruinado el botón de apagado y encendido. No lo hago arreglar porque me ayuda a ser consciente de uno de mis actos automáticos, sobre todo cuando me rodea el silencio.

 

Ami 2023

 

jueves, 11 de diciembre de 2025

 

 

QUIERA DIOS QUE…

 

Que los versos sean abrazos

y las palabras sean caricias.

Que la paz y la alegría reinen

y adornen tu hogar cada mañana.

 

Que tu puerta esté siempre abierta

para que entre quien quiera

ser oído y consolado

en momentos angustiosos.

 

Que diciembre no te atrape

en compras vertiginosas.

Que los sueños se agiganten

y la memoria los resguarde.

 

Que pensando en el pasado

se dibuje una sonrisa y no

una lágrima en tu rostro.

Porque ahí está nuestra historia.

 

Que la historia que escribimos a diario

y que atesora momentos y sentimientos,

nunca se pierda en una nube de olvidos.

Ojalá… Quiera Dios.

 

                       Ana María Muñoz

                        Diciembre 2025



miércoles, 10 de diciembre de 2025

 



ANSIAS

 

Vivo, y el simple hecho de vivir

despierta en mí un ansia irrefrenable,

¿Qué sentido tiene la vida?

¿Es esta, acaso, una pregunta incontestable

que me conduce en forma repetida

a la realidad fundamental de mi existir?

 

Soy testigo parcial de mi existencia,

incapaz de comprenderla totalmente.

Refleja en el espejo de mi alma,

a otro ser, extrañamente,

y el hálito que parece animarla

me lleva a una toma de conciencia.

 

La búsqueda se torna más profunda,

voces de una realidad que me es extraña,

canto de mis ansias de encontrarme;

orientan mi existencia, me acompañan

en el sendero de la vida, sin dejarme,

que el llamado del mundo me confunda.

 

Hay un camino claro, no me permito escapar.

Estoy en la lucha consentida,

enfrentando a mi ser consigo mismo:

¿Qué sentido tiene mi vida?

Me mantengo al borde del abismo

como si él me pudiera contestar.

 

¿Qué sentido tiene la vida?

¿Habré venido aquí, ahora,

a encontrar esta respuesta?

¿O la curiosidad que en mi mente aflora,

y que mi alma en su duda encuentra

es la misma pregunta repetida?

 

¡El silencio qué dirá

cuando busque en las noches!

Los reclamos del alma

burbujeando en reproches,

amaneciendo a la calma,

su luz tal vez me encontrará.

 

Asunción Ibáñez - 2011

 

martes, 9 de diciembre de 2025

 

 

TRAGEDIA EN EL PUERTO

 

“Qué pronto puede cambiar la majestuosidad del mar en su calmado e idílico paisaje” recuerda abatido Marco, el hijo mayor de Pedro y Cinthia. Con qué ilusión llegaban ya a destino tras el ansiado viaje en el famoso transatlántico.

La tormenta cubrió el cielo estrellado y agitaba las aguas levantando gigantescas olas que golpeaban el barco cual cáscara de nuez. Todo fue de improviso, los sistemas de pronóstico del tiempo no habían anunciado nada. Tomó la mano de su hermana que lloraba y llamó por celular a sus padres. Ya el ambiente estaba convulsionado y todos corrían sin destino seguro por los pasillos. Pedro, notoriamente angustiado, les dijo que se quedaran arriba, que ellos buscarían información sobre qué hacer.

Marco sabía que debía proteger a Claudia, la abrazó tratando de levantarle el ánimo con recuerdos lindos del viaje. Avistaron el puerto, pero un ruido ensordecedor los paralizó.

Parecía que la embarcación crujía y se partía. El agua comenzó a subir y las olas abatían contra ellos. Pasó un marinero y éste les indicó que corrieran a babor. En tanta confusión, siguen la instrucción. La oscuridad y el miedo los arrastra y la luz para ellos se apaga.

Despiertan y ven el sol del amanecer. Sobresaltado busca a la pequeña, que está sentada a su lado en un bote junto a unas pocas personas. Un nudo se le hace en la garganta. Mira a su alrededor, el puerto está muy cerca. La gran nave ha desaparecido. Mira con una enorme pregunta en los ojos. El encargado del bote le indica que nadie más lo había logrado.

                                               Elisa Alzerreca - 2025



lunes, 8 de diciembre de 2025

 





Lo que alguien escribe es un pedazo de sí mismo, escriba lo que escriba, pues surge de su interior desconocido.


                                                    Taller Lápiz Creativo.



viernes, 5 de diciembre de 2025

 

Micro cuento

 

El tendedero delator

 

Unas prendas bailaban al viento, colgadas del tendedero de una vecina desconocida.

A veces se veían dos blusas, una amarilla y otra floreada, una falda azul y un toallón. Otro día flameaban un par de sábanas chicas de color rosado y delicada lencería. Además se sumaban a toda la ropa un par de cortinas.

Fueron pasando los días y también el desfile de prendas femeninas.

A llegar la primavera la vecina agregó otra cuerda donde colgaban un par de camisas, un pantalón y un juego de sábanas grandes color celeste.

Otras veces recogía, apurada por la lluvia, dos batas, un par de calzoncillos, un mantel y un delantal de cocina.

Pasaron el verano y el otoño y con los primeros fríos los coloridos broches tuvieron que sostener, desde una tercera cuerda, batitas, baberos y unos enteritos rosados. El tibio sol de invierno tenía un arduo trabajo secando las sabanitas de la cunita, los saquitos de lana y las gruesas mantitas.

Para el verano la brisa ya había ensayado distintas danzas con los primorosos vestiditos que alegraban el tendedero.

En aquel patio una estación le copiaba a la otra. Así fue por unos años. Hasta que un día la cuerda y los coloridos broches dejaron de sostener las prendas infantiles, sabanitas y el pequeño toallón.

Solo se mecían con macabra cadencia un vestido negro, dos batas oscuras y unas sábanas grandes de color indefinido.

La tierra siguió dando vueltas al sol, como es su deber, mientras las camisas dejaron de mover sus mangas y los pantalones de bailar con el viento y se volvieron fantasmas.

Sobre la única cuerda, sobrando espacio, quedaron unos pocos broches, una vieja bata y un par de vestidos deslucidos.

¿Los tendederos cuentan historias?

 

Nela Bodoc



jueves, 4 de diciembre de 2025

 

 

DICOTOMÍAS

Ángeles y demonios juegan por las noches

entre copas de lágrimas y júbilo.

Porque la vida es siempre dicotomías.

Sin tristeza no sabemos qué es alegría.

 

Sin dolor no valoramos la salud.

Sin soledad no sabemos qué es amistad.

Sin necesidad no entendemos qué es abundancia.

Sin rencor no entendemos qué es amor.

 

Amor de amigas incomparable y sanador.

Amor de hermanos frágil y fuerte a la vez.

Amor de hijos incomparable y eterno.

Amor de amantes silencioso e incomprendido.

 

Luces y sombras en un rincón del alma.

Paz y turbulencia presentes cada día.

Felicidad y angustia en toda vivencia,

marcando el sinuoso camino del vivir.

Ana María Muñoz

 

 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

 

                                                                             

Reflexión

 

 

Los seres que aman derriban barreras, acercan, escalan montañas.

Los seres que odian separan, levantan murallas, no entienden poesía sino insultan, proclaman horror.

Hay seres que brillan, se entregan, tienen un don: servir, ser valientes, no temen, su estandarte es Dios.

                                                                      Clara Molina – 2024

 

 

martes, 2 de diciembre de 2025


 Consejo a mi hijo.



            Vive tu vida, piensa que quizás estés aquí porque tú lo elegiste.

            Pero no debes perder de vista lo que sí puedes elegir de aquí en más: el modo de

hacerlo.


                                                                            Asunción - 2014



lunes, 1 de diciembre de 2025

 

+


                                    ESCRIBIR

 

                        Me ha llevado a rincones ocultos,

                        a simas oscuras del alma;

                        por noches brillantes de luna,

                        y recuerdos de pasadas infancias.

                        A vivir la vejez prematura

                        de un tiempo que aun no me alcanza.

   Donde mis pasiones corean su danza.

                       

                        Para todo medí mis valores,

                        con mis aciertos y mis errores.

                        Fui la víctima y el victimario,

                        y otro ser en lo imaginario,

                        robé un banco, fui astronauta,

                        acuné a mi niño, conté estrellas,

                        junté palabras, soñé querellas,

                        hilé recuerdos y tejí historias

                        llenas de verbos.

 

                        Viví en los campos y los desiertos

                        saqué a mis monstruos

                        de su destierro.

                        Amé a distancia, y en los recuerdos

                        mis personajes fueron espejo

                        de sentimientos que me nutrieron

                        y que dormían en su encierro.

                       

                        Hablé con seres extraordinarios,

                        en los océanos de mi conciencia.

                        Fui a Francia e Inglaterra,

                        sin moverme de esta tierra

                        que es la cuna de mis ancestros.

                        Como político copié a maestros,

                        planeé venganza con mis rencores,

                        viajé a la infancia de mis amores.

                        Olí perfumes y probé sabores.

   con mis gustos y mis rechazos,

                        jugué con aves y con ratones,

                        y en el teatro eché un vistazo.

 

                        A los chismosos ironicé,

                        pues en mis defectos hice hincapié,

   saqué palabras, puse adjetivos,

  tejí ideas y cosí motivos,

  hice discursos, hilé recuerdos,

  soñé a mi alma llena de versos.

                       

                        Viví en la Luna y toqué el piano,

                        y a los fantasmas tuve en mi mano

                        Interpreté a Picasso y a Benavente,

                        Tuve con Borges diálogo ardiente.

    Atea o religiosa de sentimiento,

                        conocí arrobos y descreimientos,

                        sueños y pesadillas; amores, amistades,

                        deseos imposibles, traiciones y soledades.

 

                        Hurgué en mi mente y saqué a la luz

                        los sentimientos que son mi cruz,

                        mis miedos y mis terrores,

                        mis sueños o mis destrezas,

                        dolores, debilidades y fortalezas,

                        masculino, femenino,

                        perros, gatos y demonios.

 

    Poco osada y costumbrista 

                        aun me hago una pregunta:

                        a pesar de que me gusta

                        y de todo lo vivido

                        no sé para qué escribo

                        si nunca seré una artista.

 

                                   Asunción Ibáñez – 2010



 

 

                       

 

  Crear un personaje   Soy un cactus. Soy resistente a los mandatos, pero estoy en un tazón, sí, así como lo oyen, en un tazón de cerá...