EL CONSEJERO
Siempre tomé las decisiones en mi vida después de analizar
con sumo cuidado todas las posibles soluciones al tema en cuestión. No he sido
persona de pedir consejo y tampoco de darlos.
Sí hay alguien que me escucha y colabora en dar una opinión
respecto de algún tema puntual.
Manuel es una persona especial en mi vida, es docente
universitario, padre de cinco hijos y además es mi médico de familia. Hace más
de diez años que nos acompaña con su sabiduría y su buen criterio para ayudarnos
a resolver alguna situación complicada. Es de mediana edad, un hombre atractivo
física y emocionalmente, de esas personas con las cuales yo hablaría mucho
tiempo sin aburrirme jamás.
Una tarde nos encontramos en la calle, me saludó amablemente
y caminamos juntos algunas cuadras. Me preguntó si estaba bien y me invitó a
tomar un café, lo cual agradecí de corazón. Creo que él intuyó que necesitaba
ser escuchada en ese momento, me sentía agobiada y debía resolver algo
importante.
¿Qué pasa? -me dijo con esa voz profunda, pero suave. Para
qué, le conté cosas que nadie sabía de mí, me escuchó en silencio mientras
bebía complacido su café.
Nunca me interrumpió y no me dio consejos. Solo escuchó.
Paciencia y fe, me dijo antes de despedirnos con un abrazo,
era la primera vez que me abrazaba, eso fue un bálsamo de paz y empatía que me
ayudó a regresar a casa con una nueva perspectiva sobre el conflicto que me
preocupaba.
Ana maría Muñoz – 2026
CONSIGNA: recordar o
crear un personaje, mi consejero.
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