Ensayo
ENSAYO SOBRE
EL VINO
“Si el vino viene, viene la vida” (Horacio Guaraní, cantautor argentino)
“Después del diluvio, Noé plantó una viña, más tarde procesó la uva
transformándola en vino y se embriagó con él”. Estaba celebrando la vida.
(Relato bíblico)
La ciudad de Mendoza fue declarada Gran Capital Mundial del
vino, en noviembre de 2005, por la Great Wine Capitals. También la OIV,
Organización Internacional de la vid y el vino, reconoció a la ciudad como
Capital Internacional en el año 1987.
En la provincia de Mendoza hay alrededor de 900 bodegas y
grandes extensiones de viñedos, siendo la vitivinicultura su industria madre;
acá se elaboran millones de litros para consumo interno y para exportación,
siendo Malbec el vino insignia. Las provincias de San Juan, San Luis y La
Rioja, producen excelentes vinos, en un porcentaje menor.
Las cepas cultivadas son varias, siendo las tintas más
conocidas: Malbec, Merlot, Syrah, Cabernet, Bonarda, Tempranillo. Las blancas:
Chardonnay, Sauvignon Blanc, Chenin Blanc, Torrontés y Semillón. Las variedades
rosadas: Criolla grande, Cereza y Moscatel rosada.
Hay alrededor de entre 200 y 250 Bodegas que están abiertas
al Enoturismo de forma activa, con ofertas de degustación, gastronomía, visitas
guiadas y ventas.
El vino ha sido recomendado por algunos médicos, ya que está
considerado como un alimento. Se dice que 200 mml por día puede reducir el
riesgo de infarto. Debe tomarse con moderación y responsabilidad.
Expuesto lo anterior, diré que el vino es mi bebida favorita,
disfruto sentir su aroma y ver su color tras el cristal. Lo tomo en una copa
grande para poder acunarlo y sacar lo más profundo de su encanto mientras lo
mezo. Lo bebo en pequeños sorbos, con lentitud como queriendo que nunca se
acabe, como dándome tiempo para escribir en el aire un verso que hable de su
magia ancestral.
Si a usted no le gusta el vino, visite una Bodega, haga una
degustación y después me cuenta cómo le fue. Creo que el sommelier y el enólogo
le harán cambiar de opinión.
MALBEC
Me extasío en un Malbec, fruto de
mi tierra,
ésta tierra ajena que me acogió
como a una hija
errante que buscaba su sitio.
Me complace beber el brebaje de
Baco
con su color intenso, su sabor
inconfundible
y su aroma exquisito.
Me deleita este vino virtuoso que
emborracha
mis sentidos y me alegra las
horas
como suave caricia de amor
correspondido.
Recorre mi cuerpo apurando las
palabras
que brotan a raudales dando vida
a los versos
que estaban dormidos.
Invita la copa tentando mi boca.
Any Muñoz -2026
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