martes, 7 de julio de 2020

PENSAMIENTOS ESCOGIDOS Pensamiento: corre veloz, alcanza a la imaginación; no sea que vuele demasiado. La esperanza rompió lo hilos de la tristeza y atrapó la sensatez y la realidad. ¡Sonrío! Pretendo ser feliz. Soledad: si me abandonas, estaré menos triste, pero cómo haré para pensar, viajar imaginariamente, tratar de sustraer todo lo bueno y rescatable Corazón: sé cordial, sé querible, sé único No lastimes el alma. Los dos llevan la vida. Lidia Gastaldi

lunes, 6 de julio de 2020


     CON AMOR

Con un amor afanoso
Dios me cuida, día a día,
y como un árbol frondoso
a toda la humanidad;
y lo puedes escuchar
si lo quieres como guía,
aprendiendo a soportar
lo que  llegue a tu vida,
pero pensando en amar,
no con la vista perdida,
descubrirás con dolor
cuánto amor habrá en tu muerte
al completar tu camino
 y regresar a la fuente.

Alberto Coronel

sábado, 4 de julio de 2020


Se me fue el alma sutilmente al Playón.

¿Cuál será la sensación que invadirá a las hormigas cuando al fin se alimenten de mí pobre cuerpo en ruinas? Si al fin y al cabo estarán nutriéndose  de su propia naturaleza.

De mis huesos  ya como piedra pómez solo quedarán cavidades vacías dónde cualquier ser diminuto hará su nueva casa.

Hasta que al fin se haga polvo y se confunda con la tierra. Será que entonces  suba en la sabia que alimenta un cafetal y me percibas en el aroma de un buen café colado. 

Allí estaré acompañándote feliz de hacerte pasar nuevamente un buen instante. 
                                                                                             
Esta reflexión surgió cuando barría la vereda del negocio donde había en el piso una pepita roja y una hormiga iba tras ella.

El Playón: Es un lugar  en la zona Andina de Venezuela donde se encuentra la casa de Retiro.

En ese terreno crece la planta de café en una forma casi silvestre.

                                                                                                              Luisa Rodríguez



viernes, 3 de julio de 2020




    ESPIRAL

Ir de la nada
al profundo silencio,
al rincón olvidado,
a beber de la zanja;
y pateando en el barro
remontar el diluvio,
refrescar las ideas,
asolar la memoria,
construir obras huecas
de arrogantes siluetas.

Luego crear tan sólo
algún bien en la Tierra,
y caminando lento,
sumirse en el silencio,
y aquietando las voces
retornar a lo Eterno.

                                                           Claudia - 2011

jueves, 2 de julio de 2020


A la memoria de una amiga.
                       

Querida Dora:

Mi gran admiración hacia usted es por su entrega de vida, siempre dispuesta a la atención de su esposo y sus tres hijos. Todas las horas del día marcaban su dedicación y amor en sus tareas domésticas.

Recuerdo cuando amasaba el pan en la batea de madera, sus puños le daban sin descanso a la masa hasta que lograba la unión perfecta  de todos sus ingredientes. En ese lugar la dejaba descansar y cuando ya estaba levada armaba los panes, los depositaba en una mesa sobre manteles apropiados y los cubría con otras telas blancas para que la masa tomara calorcito y se hinchara.

Yo solía ayudarla llevando la mesa al lado del horno de leña previamente calentado. Con una larga pala de metal iba colocando los panes en el horno al que después le cerraba la “boca” con una chapa que se sujetaba con un palo y le tapaba la tronera con unas bolsas de arpillera húmedas. Posteriormente venían las tortitas ¡era un manjar todo lo que salía de sus manos.
           
También recuerdo como armaba las camas con tanta prolijidad. Estas eran de bronce, apoyadas en un piso de tierra que se mantenía regado y parecía de un material hermoso.

En su patio, donde se peinaba, tenía un espejo y una cola de caballo donde enganchaba los peines.

La hora del mate era sagrada. Cuando llegaba del trabajo Don Gregorio, su esposo, él disponía el brasero al medio de la galería, o en la pequeña cocina en invierno y todos encima del calorcito; era una maravilla.

Tenía un solo surtidor de agua, por supuesto que fría, y se encontraba al ingresar al patio, primer lugar de la propiedad, a varios metros de toda la casa. Allí cargaba los baldes que llevaba a la cocina o al baño, que por esas épocas era una letrina.

Todo lo manejaba con gran disposición, y al término del día estaba muy bonita con sus ojos verdes y su sonrisa satisfecha por todas las tareas terminadas.

                                                                                                                  Janet- 2013




    Maestra, ¿Por qué pienso en trascender mis límites pero pesa más el deseo de sentirme bien?


      El poder de la ilusión. Tu mente te hace creer que la vida te dará, por sí sola,  la felicidad. Que ya habrá otra oportunidad para el esfuerzo, que en lo conocido y experimentado está tu destino asegurado.


Iris Nelly

  Canción de cuna                                          Canción para Francisco   Descansa mi niño, navega en tus sueños, aq...