viernes, 8 de septiembre de 2023

 


Tiempo

¿Qué es el tiempo?

¡Otra vez viernes!

Despertar con el canto del zorzal

descubrir mis olvidos,

retomar mis recuerdos,

recoger los pétalos,

saludar a un amigo.

 

Observar a un colibrí,

escuchar una nota lejana,

gozar un atardecer,

volver a escribir.

 

No sé si es hoy o es ayer

buscando fronteras

para trascender

siempre tratando de entregar

de mi cosecha

¿Qué? ¡Si no he sembrado!

¿Qué puedo ofrecer

si mi desván está vacío?

Tal vez está repleto

de trastos sin valor…

               Ami Ocho - 2022

 

jueves, 7 de septiembre de 2023

 


FESTEJO

Las trabajadoras del comedor infantil estaban organizando la fiesta para sus pequeños.

Tenían chocolate, facturas y golosinas, solo faltaba el entretenimiento, Leo, que colaboraba con ellas, propuso contratar un mago ya que era lo que a todos gustaba.

Pusieron un aviso en las redes sociales pidiendo a quien quisiera ayudar, contactarse al número de teléfono TX57szy y esperaron ansiosos. Pasaron varios días hasta que llegó un SMS: HOLA SOY UKKIA WURY y quiero ir a llevar mi magia, digan dónde y a qué hora y ahí estaré alegrando el festejo.

¡Qué felicidad! agradecidos le enviaron los datos del evento.

Llegó el día tan esperado y comenzó la fiesta, padres e hijos se acomodaron en las largas mesas preparadas para la ocasión, cuando estaban terminando de servirse las cosas ricas que les habían preparado, entró al salón una pequeña perrita negra y ruluda empujando un gran bulto y se paró frente a todos, abrió el bulto y sacó de ahí una gran guitarra.

Todas las personas asombradas y en silencio observaban, entonces UKKIA empezó a tocar y cantar hermosas canciones. Cantaba muy fuerte y muy lindo, los niños y los padres aplaudían y cantaban también.

De pronto la pequeña hizo una pausa y les dijo: ¿Saben ustedes que la mayor magia del universo es la música? con ella reímos, lloramos, bailamos y somos felices. ¡Sí! gritaron todos y siguieron cantando muy entusiasmados.

UKKIA estaba emocionada viendo la alegría de los chicos, bailó y cantó por un largo tiempo y así como llegó se fue, sin que nadie viera hacia donde se dirigió.

El festejo terminó y las preguntas quedaron. Todos opinaban.

-Creo que vino de Marte, tal vez de la luna. Creo que vino del planeta del Principito…

                                                    

                                                   Ana María Muñoz - 2023




miércoles, 6 de septiembre de 2023

 

No me gusta

viajar sin destino.

No me agrada

Escribir sin motivo.

 

Que mi viaje

alimente mi corazón

y mi escrito

ilumine mi razón.

 

Amar, iluminar

vivir, gozar…

        

        ami




martes, 5 de septiembre de 2023

 

Plegaria

 

                                                                     Anhelo de paz

 

Si miramos con indiferencia el dolor de la humanidad….

Si dejamos que se acumule el rencor en nuestro corazón porque somos incapaces de perdonar….

Si queremos imponer nuestra razón o nuestras creencias creyéndonos los dueños de la verdad….

Si no dejamos de ver la paja en el ojo ajeno, ignorando la viga en el propio…

Si no escuchamos los reclamos de la injusticia o peor aún, somos responsables de ella…

Si no agradecemos la belleza que la naturaleza nos regala y que además, vamos destruyendo irresponsablemente…

Si no nos conmueve el brillo en la inocente mirada de los niños…

Si no vemos, no escuchamos, no palpamos, la maravilla que nos rodea…

Nunca podremos conseguir la paz que anhelamos para el mundo y para nuestro corazón.

 

Y hacemos nuestra plegaria a Ti, Dios del silencio.

Llévanos de tu mano por el misterioso sendero de lo desconocido.

Sabemos que si nos desnudamos de todo y nos dejamos llevar por el río de la vida, sin resistencias

Comenzaremos a saborear un atisbo de aquello que no tiene nada y es el todo.

Esa es la paz que anhelamos.

Si lo logramos en nuestro corazón, hay esperanza de que reine en el mundo.

 

Nela Bodoc - 2023      



    

lunes, 4 de septiembre de 2023

 

 

 

La vida siempre es promesa

y afán de madurar.

Cada día al despertar

se renueva un desafío

y no tengo claro el mío.

Es tiempo de evolución,

le debo a mi corazón

flores frescas y rocío.

 

Alberto Coronel 2023




domingo, 3 de septiembre de 2023



 Sentires de un caminante


...

"Conocí gente que se iba a Compostela a transitar el Camino de Santiago, y después supe de sus penurias y satisfacciones. Tampoco sus experiencias fueron explosivas, se limitaron a seguir las señales que otros caminantes habían dejado a lo largo de los siglos. Lograron, eso sí, un cúmulo importante de experiencias, las que posiblemente tengan el alcance de la luz de su vela.

 

         Mi “Camino de Santiago” está en mí, y aun lo transito siguiendo las señales. Descubro lo que mi vela ilumina: un pequeño espacio por vez. También en mí está el placer por el camino en sí, pero no figura en mi mapa un punto de llegada, lo que lo hace más atractivo aun."

...

                    Asunción Ibáñez - 2020



viernes, 1 de septiembre de 2023

 

Las imágenes hablan

 

                                                                              La foto

Cuando era niña miraba esta foto con mucha curiosidad, tía Clara y su esposo, cuyo nombre aun es un misterio en mi familia, y mi querido primo Ángel,  que es unos años mayor que yo.  Se Escuchaba que decían  entre cuchicheos que esta fue la única foto que  tenían de él.

Tía Clara era una mujer  elegante y muy prolija en toda su persona. Estaba siempre sola y con el único que hablaba era con Ángel, su hijo. Pasaban horas encerrados en su cuarto hablando en tono muy bajito, a veces se oia la risa de Ángel, y otras, se escuchaban sollozos ahogados de ella.

Las pocas veces que salía de la habitación agachaba la cabeza como avergonzada, iba a la cocina o al baño y luego volvía al lugar donde trascurrían casi todas las horas de su vida.

Ángel, sin embargo, era bastante conversador y tenía una imaginación tan maravillosa, que me quedaba tardes enteras escuchando extasiada las asombrosas historias que me contaba. Mi abuela susurraba a regañadientes, cuando lo pescaba contando fantasías: - Es lo que tienes de tu padre, que nunca puso los pies en el suelo…- Y ese  era el momento en que Ángel corría a refugiarse en los brazos de su madre.

Yo no entendía, me parecían tan lindas sus historias…

 Un día vino de visita un pariente lejano; y luego de una opípara cena con risas y anécdotas, los niños de la casa nos retiramos a dormir. Yo, que era  muy curiosa, me levanté en puntitas de pie y me acomodé en una ventanita pequeña que comunicaba a un largo pasillo, que llevaba al patio, con el comedor. Allí me quedé escuchando y percibí que algo tenía que ver con la misteriosa historia del tío sin nombre. Eran  cosas incomprensibles, para mí, frases como –“Ustedes ya sabían en que terminaría esto, qué podíamos esperar de él”-Dicen que está en España, eso dicen pero vaya Dios a saber, cuál será su paradero”- o-“¡Ella lo sigue llorando y el sinvergüenza no apareció más!”- Pasaron los años de este extraño episodio, y por algo que se le escapó a mi abuela entendí que el que vino era un amigo del tío de la foto. También me enteré  que cuando se tomaron esa foto fue la única vez que él había estado con su hijo, y que se la dejó de regalo.

Tía Clara estaba cada día más delgada y pasaba mucho tiempo en su cama. Mi primo, la acompañaba y yo  también. Era la única de toda la familia que entraba a su habitación. Ángel nos deleitaba tarde tras tarde, con sus historias. Con el paso de los días mi tía comenzó a comunicarse más conmigo, mientras crecía nuestra relación, su salud y vitalidad se iban agotando.

Ella también contaba historias muy bonitas pero siempre muy tristes, me contó también que  habría querido ser aviadora, o  exploradora, y cuando más entusiasmada estaba contándome, se quedaba callada, pensativa y alguna lágrima caía tímidamente por su mejilla cada vez mas pálida.

Una tarde perfumada de primavera tía Clara tenía la mirada más triste que de costumbre, suspiraba mucho y se quedaba mirándonos sin decir nada, hasta que en un momento determinado hizo un gesto con su mano blanca y suave, me  acerqué y como no podía entender lo que balbuceaba,  puse mi oído cerquita de ella y me dijo: -“Jorge, se llama Jorge”-  Soltó un gran suspiro y se quedó profundamente dormida. Se durmió y no despertó.

Mi primo Ángel no contó más historias y se volvió callado y ausente. Crecimos y cuando fuimos adolescentes  mi querido Ángel se fue y no lo encontraron más. Dicen que se fue a España a buscar a su padre…pero vaya a saber Dios cuál será su paradero.

Aun lo extraño y hoy comprendo que mi tía Clara se murió de amor.

 

                                                   Stella M. Olivera - 2014

 

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