lunes, 12 de mayo de 2025

 



UN SUEÑO REPETIDO

 

(Mis sueños casi siempre suceden estando yo muy despierta)

 

Cuando era niña y asistía a la escuela primaria soñé muchas veces lo que les relataré.

Era lunes por la mañana y el regreso de las vacaciones así que era un día muy especial, el reencuentro con mis compañeros era algo que deseaba ansiosamente, por fin vería a Carlitos, que era el chico que me gustaba. Di muchas vueltas en la cama, estaba realmente muy anhelante por entrar al aula después del largo verano.

Desperté con los gritos de mamá que decía que cómo era posible que aún no estuviera lista, que era una vergüenza llegar tarde el primer día, que…

Salté de la cama y a toda prisa me vestí, en pocos minutos debía estar en la escuela.

-¡Oh no! ¡No puede pasar esto justo hoy! ¡Mamá dónde está mi guardapolvo! Anoche lo dejé colgado en el ropero después de plancharlo y dejarlo impecable, ahora voy a sacarlo y la percha está vacía.

Grito, corro -¡Mamá, mamá! ¿Dónde está mi guardapolvo?

Es muy tarde y me desespero, revuelvo todo, pienso que tal vez estando medio dormida lo saqué ¡No! No recuerdo haberlo sacado, lloro desconsoladamente cuando de pronto lo veo en un rincón del ropero, arrugado y sucio, todo manchado, en eso estaba mirando triste mi querido guardapolvo cuando siento que golpean mi puerta.

-Hey vos floja ¿No piensas levantarte para ir a clases?- Era uno de mis hermanos que me avisaba que ya tenía que prepararme.

-¿Qué hora es?- le pregunté desperezándome.

-Dale nena, apúrate que son las siete, ya está listo el desayuno- dijo.

-¡Qué alivio!- exclamé feliz -¡Solo fue un sueño!

                                                                              Ana María Muñoz - 2025



viernes, 9 de mayo de 2025

 

Poesía

 

Mujer sin voz

 

¡Mujer!

¡No tienes lugar!

¿Por ser mujer?

¿Quién lo decide

que no sea yo?

Si yo puedo engendrar

con amor,

y parir con dolor;

si puedo arrullar,

consolar, educar,

¿Por qué no tengo lugar?

Si mi voz calma

el llanto de un niño,

y mi canción lo conduce al sueño,

¿Por qué no tengo lugar?

¡A mí no me hacen callar!

Porque puedo pensar,

porque puedo sanar,

porque puedo amar,

porque puedo soñar,

y por eso no necesito que me den lugar

ni preciso hablar

mi sola presencia

me da esa libertad.

 

Asunción Ibáñez – 2025


Consigna: En el mes de la mujer, compartimos unas figuras de rostros femeninos a los que no les han dibujado la boca. Le llamamos “Mujeres sin voz”


jueves, 8 de mayo de 2025

 

 Fantasía

                     

Eolina, el hada el hada del viento

 

Soy Eloína, el hada del viento, y las hadas mayores me dieron una misión a cumplir durante veinticuatro horas. Se trata de ayudar a los árboles a soltar sus hojas.

Lamento que mi tarea sea obligatoria solo por un día, porque me encanta realizarla. Quisiera que durara todo el otoño.

Soy una pariente, muy lejana, de Eolo, el dios del viento. Este asunto de los dioses me aburre un poco. Yo prefiero el mundo de las hadas. Somos más populares entre los niños, aunque entre algunos adultos también. Por algo estamos presentes en casi todos los cuentos.

Si me tuviera que describir, les diría que soy como una nube celeste, alargada, etérea y translucida. No tengo una forma definida, cambio todo el tiempo, según la necesidad.

Como toda hada que se precia uso un larguísimo y hermoso vestido de tul, ligero como yo. Su cola se pierde en el horizonte. Llama la atención de las otras hadas. Creo que, algunas, me tienen envidia.

Necesito acumular energía para soplar, soplar, soplar. Me alimento de la atmósfera, especialmente los días que corre más viento.

Soy muy liviana, casi no tengo peso y me deslizo ágilmente, ayudada por alguna corriente amistosa, entre las amarillentas copas de los árboles.

Desnudarlos me resulta muy divertido. Pero a veces es difícil ver que, algunos de ellos, se quedan muy tristes, aunque saben que no pueden escapar al ciclo de las estaciones.

Esta tarea no siempre es fácil, algunas hojas que están muy prendidas, requieren un esfuerzo mayor.

Cuando estoy cansada, me siento sobre una rama y converso con mis doradas amigas, que, cuanto más ajadas son, más amistosas se ponen. La mayoría están felices de que las libere y las lleve montadas sobre mi varita, a volar lejos, bien lejos.

Otras prefieren caer cerca y amontonarse alrededor del árbol para qué, en el transcurso del tiempo, se transformen en abono. Según ellas, esto, les da mayor trascendencia.

Terminé la jornada. Cumplí con la misión. Me pregunto si no tendré otra, hasta el próximo otoño.

Fin

 

Nela Bodoc – 2024 

 

 

miércoles, 7 de mayo de 2025

 

Un amigo inusual

 

Silvana, ahora viviendo en un nuevo departamento, viajaba a diario a su Facultad en un colectivo muy moderno. Habiendo tomado durante mucho tiempo, colectivos muy descuidados, subía asombrada por su comodidad, modernidad y buen servicio.

Ella es muy observadora, leía y estudiaba durante el trayecto a clases.

El chofer, llamado Sebastián, la saludaba a diario y le permitía viajar gratis, al ver que ella era amable, respetuosa y responsable.

- ¡Buen día Silvana, bienvenida! ¿Cómo está usted hoy? – Solía saludarla Sebastián.

- ¡Hola! Hoy estoy muy contenta, comenzaremos una materia que se llama Dibujo Técnico, y me permitirá dibujar las maravillas de su vehículo, y lo que me vaya asombrando de nuestro viaje. – Respondió Silvana, al referirse a su carrera, Diseño Industrial.

- ¡Oh, qué genial! Observe y anote todo lo que sienta innovador, yo he aprendido a manejarlo hace muy poco, así que aprenderé con usted.

- Wow… y es un Mercedes Benz…

- Así es. Es un colectivo urbano, ecológico, eficiente, moderno y, principalmente, autónomo, exento de la habilidad de un conductor. Usa un software que le permite realizar maniobras convencionales del transporte público: se detiene en las paradas correspondientes, recoge y deposita pasajeros y respeta las normas de tránsito, todo con tal eficiencia que no debo accionar dirección, frenos o acelerador en el trayecto – agregó el orgulloso chofer.

- Noto además que los otros pasajeros están tan asombrados como yo…

- Posee un modo de conducción confortable, suave, lo que además de permitir un viaje placentero para los ocupantes, garantiza un ahorro en materia de combustible, una reducción en el impacto por las emisiones nocivas y un menor desgaste de sus componentes – Respondió Sebastián.

- ¡No lo puedo creer! Ahora debo descender, pero por favor, sígame contando en el próximo viaje, será muy útil para mi práctica de este semestre. Muchísimas gracias, bendiciones.

Y Silvana se encaminó a su clase, estudiando, aprendiendo, observando todo a su alrededor, gracias a este amigo que la acercaba a la Universidad.

 

Gabriela Medawar – 2025

 

 

martes, 6 de mayo de 2025

 

Crear un personaje

 

 

EL VIAJE DE ROSENDO (Liberación)

Rosendo terminó la escuela secundaria con excelentes calificaciones, desde niño fue un buen alumno, al que le gustaba leer y también dibujar. Es un muchacho cariñoso con sus padres, de suaves modales y amables palabras para con las personas de su entorno.

Su uniforme escolar estuvo impecable durante su vida como alumno y su cabello rojizo y en abundantes rulos lucía muy prolijo, lo cual molestaba a sus compañeros ya que recibía continuas felicitaciones de los docentes.

Siempre soñó viajar cuando llegara el momento de dejar la escuela y cada día fue preparando en secreto un bolso de viaje muy grande que tenía dos manijas y dos bolsillos del lado de afuera. Dentro de él iba poniendo lo que le parecía necesario e importante llevar consigo. Puso una bufanda y unos guantes por si acaso le tocaran días fríos, también algo de ropa liviana y además varias cosas que sacó de la habitación de su hermana sin que nadie se percatara. Todo bien acomodado ya que detestaba la ropa arrugada.

Con sus ahorros compró un billete de tren y cuando todo estuvo preparado le comunicó a su familia que emprendería un viaje por el país durante algún tiempo, dijo que quería conocer lugares y personas diferentes para decidir qué rumbo darle a su vida adulta. Todos quedaron muy sorprendidos con sus palabras ya que nunca manifestó su idea de marcharse.

Era otoño, abril del año 1960 cuando Rosendo subió al tren y comenzó a realizar su sueño.

En su agenda tenía apuntados los lugares que quería visitar. Mirando a través de la ventanilla del vagón imaginaba cómo disfrutaría su nueva vida lejos de su pueblo, donde todos se burlaban de él y lo miraban con maldad.

Ya instalado en la ciudad elegida se preparó para salir a cenar, se puso una blusa colorida que le sacó a su madre del ropero y los zapatos de taco que le robó a su hermana. Se pintó los labios y se puso al cuello el bonito collar que le regaló su abuela cuando él era un adolescente. Se miró al espejo y se sintió feliz.

-Que lo pase lindo Adela- le dijo el conserje cuando salió del hotel.

Caminó libre, sin miradas de odio y recelo sintiendo en la piel el aire fresco del anochecer. Era el aire dulce de la libertad, miró al cielo y en silencio dijo:

Gracias abuela por entenderme y mostrarme el camino.

 

                                                               Ana María Muñoz – 2025

 

 

viernes, 2 de mayo de 2025

 


Bienvenido don domingo.

Un gusto, verlo de nuevo,

Gusta un mate, se lo cebo,

Pase usted y tome asiento.

Si le parece, le cuento

Cavilaciones del día,

Al comenzar, le decía

Mi breve charla con Dios

Y también su bendición

Me llega todos los días,

Y me calmo, pulso el tiempo,

Y me silencio de adentro…

Disfruto este momento

Es muy corto, pero eterno,

Si lo voy a mensurar.

Y le invito caminar

Unos pasos a mi lado,

Se va pronto, porque ha dado

Otros hijos visitar…

Luego a solas, quiero estar.

Un espacio con mi mente

Y meditar, solamente

Lo bello de haber estado,

Muy pequeño, acotado,

Unos segundos con Él,

Desde ahora vuelvo a ver

Lo cotidiano, lo diario,

Y no hago comentario

De su visita a mi fe,

Sigo mi marcha y soy fiel

Como todos los domingos

En su nombre va mi ritmo

Volveré en mi petición

Lo espera mi corazón

En su vuelta en siete días

Queda en mí la melodía

De una charla sin palabras

Y sigo mi caminata.

Brilla el día en su color

Y murmuro en mis adentros

¡Hasta el domingo, Señor!

 

                Alberto Coronel – 2024

 

 


jueves, 1 de mayo de 2025

 

Poesía.

 

Ellas

Ahí van ellas en silencio,

con la cabeza gacha,

haciendo, haciendo sin emitir sonido alguno.

Aceptando por no poder elegir,

aceptando porque así lo dispusieron.

Ahí van ellas con el nudo en la garganta

agachado la mirada

porque es como les enseñaron,

porque es como alguien dijo que tenía que ser.

Ahí van ellas, tantas son en silencio…

Tantas son sin poder expresarse…

Van detrás de ellos

para atenderlos, porque son los que disponen.

Ahí van ellas con sus palabras enjauladas

como pájaros queriendo volar,

pero no pueden, no se los permite el qué dirán.

Ahí van ellas tan calladas

tan apagadas intentando brillar.

 

Laura Mondati

Marzo de 2025

 

Consigna: En el mes de la mujer, compartimos unas figuras de rostros femeninos a los que no les han dibujado la boca. Le llamamos “Mujeres sin voz”

 

 

  Canción de cuna                                          Canción para Francisco   Descansa mi niño, navega en tus sueños, aq...