Nocturno.
La noche abrazó las calles y los habitantes de los sueños
interpretaron a pie juntillas los miedos de los durmientes.
Sella
- 2021
Este Taller es un espacio de escritura creativa, diseñado para las actividades de extensión Cafh Argentina 6
Vaivén
A las ocho, sólo a las
ocho, a las ocho…
…Repite el hombre sin cesar, yo lo observo mientras hamaco
mi niñez, desde este rincón de la plaza circular.
A las ocho, sólo a las
ocho, a las ocho- su voz se acerca y se aleja entre el vaivén rechinante.
Para mí es un juego el escucharlo ¿Y para él?
Harapiento y ausente, tal vez una rutina sin final, o una
cita, o un después. No hay respuesta.
Y sigue allí, solo en su mundo de un tiempo infinito, de un
tiempo sin tiempos.
A las ocho, sólo a las
ocho, a las ocho, sólo a las ocho…
Y yo sigo hamacando y hamacando mi niñez…, A las ocho, sólo a las ocho, a las ocho, a
las o…, lo susurro una y otra vez, …A
las ocho, sólo a las ocho, a las ocho…
Pero siento que ya son las diez.
Alicia Rita García
Cuento
Esa tarde
gris
Era una tarde de invierno, fría y gris.
La niña veía, a través de la ventana, como el viento agitaba
las copas de los árboles. Su madre le ordenó que se quedara en su cuarto. La
noche anterior, había tenido unas líneas de fiebre.
Volvió a sus dibujos y siguió coloreandolos, muy
concentrada. Amaba pintar, nada le gustaba más. Se notaba que tenía dotes
artísticas.
Sobre la puerta del placar, estaba pegada su reciente obra
de arte, el retrato de su papá.
Un pajarito se posó en la ventana cantando alegremente para
atraer la atención de la pequeña.
Ella seguía pintando, pero finalmente escuchó el dulce
mensaje que le pareció muy bello. Y se quedó un largo rato con su carita pegada al
vidrio, para escuchar mejor. De pronto, una ráfaga muy fuerte empujó a la
pequeña ave que desapareció de la ventana.
La niña temió que algo catastrófico le hubiese ocurrido y
comenzó a llorar amargamente.
Después de un rato, unos golpecitos en el vidrio la sacaron
de sus penas. Había vuelto el pajarito que siguió alegrándole la tarde.
Ella se preguntó si pudiera ser que fuese inmortal, tal vez,
como las hadas de los cuentos.
Se sintió muy afortunada por volver a oír su canto. Y que a
pesar de lo gris y oscuro de esa tarde de invierno, todo parecía volverse más
luminoso en el cuarto.
Ya no dolía tanto que su padre no la hubiese venido a buscar
ese fin de semana. Le costaba entender esa ausencia. La vida es algo intrincada
para una niña de cinco años.
Solo el amor la puede hacer un poco más sencilla.
Como el canto de un pajarito en su ventana.
Dulce pajarito, que traes tu
canción
besando mis penas solitarias,
cántame unas cien plegarias
que curen mi pequeño corazón.
Nela Bodoc
Reflexión
El consejo
Consejos
vendo, y para mí no tengo.
Dicho
popular.
El consejo parece ser algo natural en nuestra
cultura.
Es muy interesante descubrir por qué estamos siempre
dispuestos a aconsejar, a brindar un consejo que no se nos ha solicitado.
Y otra curiosidad es qué hacemos con el o los
consejos que recibimos, ya sea que lo hayamos solicitado o no.
-¿Tratamos
de aplicarlo tal cual lo entendimos? ¿Qué pasa si quien aconseja no consideró
la realidad y circunstancias del receptor?
-¿Tratamos
de hacer lo contrario si el consejo nos desagrada?
-¿Cómo
recibimos el consejo si quien lo emite nos desagrada, y que generalmente nos lo
dará igual, aunque no se lo hayamos solicitado?
-¿Y
qué nos sucede si proviene de una persona o fuente desconocida?
El consejo no obliga, es solo otro punto de vista.
Asumi - 2021
SIESTA DE SOL
Silencio de trinos,
alas abiertas
siesta de sol.
Perfume a frutos,
Surcos candentes,
Sediento anhelo
Ritmo muy quieto.
Tiempo muy lento,
Es ésta siesta
Que se respeta
Aunque no quiera…
Aire muy denso.
Hojas que duermen
Con sus espaldas
Muy erguidas
Que mezquinan sombras.
Verano ardiente,
Espera nubes
Desde occidente
Que calmen sedes.
Flores que inclinan
Sus sueños cálidos.
Neuronas quietas,
Ojos nublados,
Músculos laxos,
Pies elevados.
Manos abiertas
Tanteando brisas
Que no se encuentran,
Stress que no alcanza,
Silencio íntimo.
Enero abraza
Y no da respiro.
Luz imperiosa,
Abraza Enero
Y no queda aliento.
Asunción - 2003
Cuento fantástico El monstruo del cerro Atraídos por su fama de ser un lugar con extrañas experiencias, un grupo de amigos dec...