martes, 13 de enero de 2026

 


NUNCA ME DEJES…PAZ

 

Paz siempre presente, dulce música que acompaña mi vida, te siento tan mía, tan cómplice, meces mis pensamientos cual madre mece, de su niño, la cuna.

Vienes a mí cuando las tribulaciones de esta vida me agitan como olas bravas del mar; cuando, presa del insomnio, la incertidumbre me arrastra como caracola en la arena y me calmas como brisa suave y serena.

Cuando la noche me abraza y me muestra sus sombras, enseguida me rescatas como caricia amante y certera.

Es verdad que a su presencia siempre se apela. Las tormentas nos la arrebatan, pero ella siempre regresa. El bullicio de la gente a veces la altera, más ella resurge cuando escondida se encuentra. Cuando el peso de alguna tristeza dibuja la niebla y caminas a tientas, ella te alumbra y avanzas con fe y confianza.

Quédate a mi lado, sabia consejera; aléjame con fuerza de esas tormentas; paséame en ese oasis de aire y luz eternos, hasta que mi corazón lata, sosegado y pleno.

 

Elisa Alzérreca – 11 de Enero 2026

 

 

lunes, 12 de enero de 2026

 


                                        Pensar, razonar, deducir…

De los cincuenta y dos domingos que tiene un año calendario, nos reunimos el pequeño grupo de familia que vivimos en esta ciudad no menos de cincuenta.

Ayer no fue una excepción. Tomando un café a la sombra del parral con la idea  de sentir menos calor, y como siempre tratando de que todos participemos con el espíritu de estar juntos, ya que nuestras etapas de vida son: dos tercera edad (una soy yo), tres entre 50 y 60, y tres jóvenes menores de 25; una de ellas es quien siempre propone algún juego para divertirnos.

Primero jugamos al “Impostor”, y con dos rondas caímos en el desinterés. Entonces propuso “¿Quién soy?”, ese juego que cada uno escribe el nombre de un personaje y lo pasa al que está a su izquierda, que lo pega en su frente sin haberlo leído y haciendo preguntas trata de llegar a adivinar quién es su personaje. Pues yo no llegué nunca.

Pensé que mi personaje era algún actor o político, ya que supe que era hombre. Pero hasta ahí llegó mi deducción. Grande fue mi desilusión cuando despegué mi rótulo y leí: PAPÁ NOEL.

De regreso a casa, repasando la hermosa experiencia del día, me di cuenta que yo me aferré a una idea: que me había tocado un personaje histórico y conflictivo ¿Por qué pensé eso? ¿Por qué no me detuve a pensar que quien lo había propuesto era una jovencita enamorada de la música que practica danza y comedia musical? Eso habría simplificado la imagen de mi personaje, en lugar de devanarme los sesos en buscar uno que se ajustara a mi idea.

Ahora debo concentrarme en mi modo de ver las cosas, que en lugar de imaginar una situación como única posibilidad, dejar un espacio abierto a la realidad, no tratar de ajustar la realidad a lo imaginado.

O sea: Detenerme, pensar, razonar, deducir…

                                                                       Marta – 2025



 

 

 

 

 

viernes, 9 de enero de 2026

 





                                        Luz, color, meditación que la naturaleza nos ofrenda.





miércoles, 7 de enero de 2026

 

 

MORIR PARA VIVIR

Cuando la uva llega al lagar

le espera una muerte segura.

 

Los granos del racimo

exprimidos

serán más tarde el suave,

aromático,

maravilloso y delicado

Malbec,

que será delicia en las copas.

 

Beberemos para celebrar

la vida.

Beberemos para alejar las

nostalgias.

Beberemos para

ahuyentarnos el frío.

Beberemos para calmar

 nuestra sed.

 

Celebraremos el fruto sagrado

que la madre tierra nos

prodigó

y el arduo trabajo que los

humanos

con esmero y tesón  realizaron.

 

Vino nuevo, rojo como el rubí,

delicioso.

Insignia del terruño en que habito.

                Ana María Muñoz – Enero 2026



martes, 6 de enero de 2026

 

Reflexión

 

                                                       La Egoencia

En el pasado cada alma que buscaba a Dios se aislaba del mundo, yéndose a un claustro como monje, o al desierto a vivir en una pequeña ermita como anacoreta.

Posteriormente se seguía a un maestro. Todo aspirante a encontrar a Dios buscaba un camino, que era guiado por un Maestro. Este Maestro era seguidor de una corriente religiosa, confucionismo, budismo, judaísmo, cristianismo, islamismo, etc. Se crearon barreras de separatividad, invisibles a simple vista, pero más duras que si fueran de acero, afectando a países y comunidades.

Mas en todas las corrientes espirituales ha habido y hay quienes se desenvuelven espiritualmente. Quienes ayudan, curan, cuidan, enseñan y bendicen. Y quienes renuncian a sí mismos en bien de la Humanidad.

Almas santas, definitivamente.

Ahora, en este cambio de era, de paradigma ¿Cómo vivimos la Egoencia?

Con tan grande fuente de amor, con todo el corazón, vivir en paz, ayudar al de al lado, trabajar en equipo sin competir, bendecir a quienes nos rodean.

Amar sin barreras.

¿Por qué ahora?

Porque ahora es el momento. Hemos dado saltos en el juego de la rayuela, estamos a un salto de alcanzar el último estadio, que no es rectangular sino un semicírculo, “el cielo” le llamamos, que ciertamente es un salto al vacío desconocido, que no es doloroso sino un cielo de nubes blandas, fluidas, amorosas…

Y de allí podemos regresar a compartir lo experimentado: convivir en paz, con otros, y uniendo mi pensamientos con mi sentir y mi hacer.

                                         Asunción - 03/12/25 -



lunes, 5 de enero de 2026

 


                                                        Reconocerme

Buscaba nuevo departamento. El agente inmobiliario me mostraba uno tan antiguo como yo. Y basaba las bondades del mismo diciendo: “Para el Sur, a dos cuadras hay una farmacia, otra para el Este una a cuadra y media, una más para el Norte a tres cuadras y para el Oeste a cuatro cuadras otra que atiende las 24 horas. ¡Ah, -agregó- y el vecino de al lado en dos meses se recibe de médico”

Fue el preciso momento que asumí mi llegada a la tercera edad.

Asumi - 2021




viernes, 2 de enero de 2026

 

A veces el pensamiento

Nos lleva a campos de sueños,

Nos hace sentir pequeños

En la inmensa creación,

Pero igual en la partida

Jamás dejar de soñar.

La vida habrá de bogar

Por aguas desconocidas

Hasta encallar en la orilla

De ese sueño que me empuja

El norte marcó la aguja

La brújula de mi ensueño,

Convirtiéndome en el dueño

De mi más bello existir

Amar la vida, los sueños

Y dar y amar sin medir.

 

Alberto Coronel -2025

 

 

  Canción de cuna                                          Canción para Francisco   Descansa mi niño, navega en tus sueños, aq...