miércoles, 31 de agosto de 2022

    


                                                         SUEÑO INCUMPLIDO


Parecía un hombre fuerte al elegir,

tenía la libertad y la fantasía

de romper con la desigualdad

que causaba tanta tristeza y ansiedad.

Soñaba que la sociedad sintiera el abrazo

y la conexión entre gobernantes y gobernados.

Estaba cansado del rechazo

y luchaba con entereza por la unidad.

Era un ser digno de admiración.

Siempre recto, siempre justo

como venido de otra galaxia.

Un extraño en este tiempo de confusión.

Un día cansado de tanta maña

guardó sus cosas en la valija.

Ropas y libros dentro de ella,

subió muy alto en la montaña

y en una cueva guardó sus sueños.

 

                                                                                        Ana María Muñoz - 2022

martes, 30 de agosto de 2022

 

Única

 

Lucía era una niña diferente. Su mamá le hacía hermosos vestidos de organdí, adornados con cintas de raso brillantes, pero a ella le encantaban los pantalones jardineros y las zapatillas de lona en lugar de los brillantes zapatitos de charol que le compraba su mamá.

Había nacido con superpoderes, por ejemplo, cuando su maestro planteaba un problema en la pizarra, ella no se podía quedar callada y decía en voz alta y alegremente la respuesta, por lo que la enviaban castigada a la dirección “por haber espiado los apuntes del maestro".

Le encantaba trepar árboles y paredes, no puestos de privilegio y esas cosas, que nunca le interesaron. En los actos escolares todas las niñas querían ser la princesa, ella quería ser el ratón.

De grande comenzó a usar sus “poderes especiales” que le acarrearon muchos dolores de cabeza. Sabía cuando alguien mentía, y muchas veces se lastimaba la legua al mordérsela por no gritar “mentiroso”, motivo por el que no pudo vender autos usados ni entrar en política.

Así que llegó el día en que se propuso utilizar esos extraños poderes, se esforzó y logró encausarlos de algún modo. Así pudo ayudar a los enfermos, porque cuando alguien está enfermo se olvida de mentir, aunque descubrió que hay mentirosos que no saben que mienten, que son los que se mienten a sí mismos, los que le daban mucha pena, porque a los que mienten con intención de ocultar le producen muchos enojos y no los soporta.

Ha comenzado a escuchar sus propios sueños, que le dicen quién necesita ayuda urgente, o cuidado, o una sonrisa, o un guiño cómplice.

Pero en su vida encontró y necesitó deshacerse de truhanes, estafadores y chantas.

Ahora tiene otra ilusión: escribe cuentos con otros personajes como ella, y es feliz porque esos no mienten.

                                                                                              Asunción - 2022

lunes, 29 de agosto de 2022

 

Descripción

Sueños de mi infancia

 

Todos los niños tienen personajes que les gusta emular. Mi favorito, a los nueve años, era “Tarzán el rey de la selva”. Admiraba y envidiaba sus increíbles habilidades, que yo trataba de imitar.

Trepaba cuanto árbol cercano había. Trozos de soga, tiras de trapos viejos y otros elementos hacía las veces de lianas que usaba para bajar de alguna rama.

Mi inspiración era una novela que escuchaba todas las tardes en la radio, que se llamaba “las aventuras de Tarzán” No teníamos televisión y todo estaba librado a la imaginación.

Quería explorar, internándome en selvas peligrosas, que no eran ni más ni menos que los pastizales del baldío cercano. Y enfrentarme con fieras salvajes, pero solo aparecía algún perrito, o un gato o alguna lagartija. Pero eso no frustraba mi aventura.

Mi hermano, un año menor que yo, era un buen compañero de juegos mucho más osado y más hábil que yo. El único problema era que no podía convencerlo que me dejara ser Tarzán de vez en cuando. Me resignaba a ser Jane si quería seguir jugando.

Nuestro jardín, de un tamaño aceptable, era una buena escenografía para las infantiles fantasías. Muchas noches de verano dormíamos afuera. Era maravilloso contemplar las estrellas en aquellos cielos menos contaminados. Mi hermano no le tenía miedo a nada. Pero yo, si escuchaba algún ruido extraño o veía a alguna araña huía a buscar refugio en la casa.

Nuestra madre, tal vez por ser muy joven, era cómplice, nos entendía y nos ayudaba. Muy habilidosa para trabajar la madera nos había construido una carpa con estructura de madera cubierta con una loneta. También nos ayudó a armar arcos y flechas.

Runcu, nuestro perro, pobre víctima, podía ser tanto un león como un rinoceronte o, con bastante imaginación, la mona Chita. El problema era que no lo podíamos subir al árbol.

No importaban los raspones ni las magulladuras porque nos divertíamos mucho. El tiempo para el juego, siempre resultaba poco. Protestábamos cada vez que nos obligaban a entrar.

De vez en cuando viene algún recuerdo a mi memoria de aquella época feliz. En el fondo algo me queda de ese espíritu de aventura.

 

Nela Bodoc - 2022

domingo, 28 de agosto de 2022

 

microcuento

 

                                    DECIRES…

                                Su boca dijo que sí, pero sus ojos, ¡No!

            Adriana Brescia - 2022

sábado, 27 de agosto de 2022

 


La vida es una gran cocina donde eres el chef, puedes copiar el menú, puedes adaptarlo al espacio y tiempo, puedes tomar los ingredientes que estén a tu alcance, pero lo más importante es que eres tú quien  lo decides: probar, aprobar o reprobar, pero sabes que siempre tienes posibilidades de re versionar tu receta. 


                                                                                AMI.



viernes, 26 de agosto de 2022

 

Objetivo

 

Podemos

Crear sin competir,

Validar el esfuerzo ajeno,

Abrirnos y ver lo que hay en nuestros corazones,

Relacionarnos con respeto:

Empatía es amor.

 

            Taller Lápiz Creativo - 2022

Querida Elena:

Hola, qué gusto es escribirte, ¿Cómo has estado? ¿Cómo es vivir en Chile, tu nueva casa? Aquí, en Mendoza, el clima es amigable, algo consolador frente a la huelga de maestros que recorre nuestras calles.

Aprovecho que tienes talento para escribir y que gozas leyendo, para invitarte a un hermoso Taller de Escritura que se hace de forma virtual. Comienza con unos minutos de meditación, bellísimo y, luego de recibir la consigna, escribimos lo que nos nace en un cálido silencio y recogimiento. Luego compartimos los trabajos.

Creo que te va a gustar, a todas las compañeras nos gusta escribir y dedicarle unas palabras, quizás a través de un cuento, una poesía, lo que podamos sea planteado en la consigna.

El Taller es virtual y te llenará de alegría y recogimiento, será una oportunidad de aprender, compartir y expresar lo que nuestro corazón siente.

Te envío un gran abrazo, confírmame si te inscribo.

Gaby

 

Consigna: escribir una carta con formato tradicional.


  Canción de cuna                                          Canción para Francisco   Descansa mi niño, navega en tus sueños, aq...