jueves, 27 de agosto de 2026

 

Cuento infantil

 

 

Monstruoso

En las vacaciones decidimos ir al cerro Uritorco con un grupo de amigos. Al comenzar la excursión nos indicaron mantenernos junto al grupo, pero pasaron cosas, como se dice ahora, y en un momento nos encontramos muy alejados del contingente. Nos rodeaba un nuevo paisaje, como si fuera otra dimensión.

Repentinamente un artefacto desconocido descendió de algún lugar y abrió sus puertas, apareciendo algo así como una revelación cual película de Spilbierg (Literalmente). Yo tuve que parpadear varias veces y hasta me restregué los ojos para ver si así hacía foco en esta “cosa” y lograba entender “algo”.

Primero la vi luminosa, con brillitos, después no. Tenía muchas patas, después no. Creí que los ojos eran como cien y después no. Los brazos parecían tentáculos salidos de la cabeza, después no. A veces parecía emitir un sonido agudo y profundo, después no. El color era como el sol, pero después no.

Fue en ese momento que decidí que era hora de buscar los lentes, porque así no se podía racionalizar nada ni algo.

Encontré en la mochila que llevaba sobre la espalda los lentes trizados, pero lo mismo serviría porque peor es nada.

Para asombro del grupo, según vi yo, era la única que no tenía miedo. Bueno, tenía pero soy más curiosa que miedosa.

Mientras el resto del grupo se agachaba y escondía como podía entre los arbustos cercanos, inicié la travesía de acercarme al “coso este”, tal cual lo denominé para matar el cuiqui.

Con la mochila en una mano y en la otra un palo, me orienté por el reflejo que pasaba por los cristales rojos rotos, dirigiéndome hacia este molino de viento quijotesco.

Calculando que estaría cerca, el olor me invadió y no era feo ni tampoco agradable. Califica de desconocido y parecía provenir del interior de la nave. Logré identificar la figura del "coso" y efectivamente era una masa gaseosa porque parecía flotar con forma de nube y como las nubes, a medida que la luz, el viento, el paisaje o el entorno la afectan, cambiaba la forma.

Asumí que entonces podría tomar mi forma y en medio de esa astucia que surge cuando el miedo invade, sin escuchar a mis amigos, me decidí a pedirle que se pareciera a mí.

Reconozco que no me detuve a pensar si era un ET o un experimento argento para atraer turismo.

La curiosidad mata al gato y en este caso a mis dudas existenciales. Absorta pude ver que esa cosa emitía un sonido más dulce y tomaba forma de algo parecido a un, espejo que se posicionaba frente a mí. Al mismo tiempo se movía con ondas sugestivas, como diciendo mírate aquí, y así lo hice. Luego se disolvió y volvió a armarse como una gran semiesfera que nos reflejaba a todos y todo.

Durante un largo rato nos mostró un desfile de formas que podía adoptar, como una iguana, un yuyo e inclusive a mis compañeros. Cuando volví a pedirle que se pareciera a mí me mostró al espejo.

El atardecer se avecinaba con velocidad sobre el cerro. No calculamos el tiempo que estuvimos, no discutimos sobre lo que pasó. 

Nos anotamos para una próxima excursión con la creencia de que podría volver a repetirse un instante mágico con esa “cosa”, a la que le decimos desde hoy "El misterioso algo", que nos agradó... pero no.

Estelin

 

Estela Iris Gonzalez -2026



 Consigna: Rompiendo moldes mentales.



miércoles, 26 de agosto de 2026

 

Senryus

 

 

                                               Corre el agua

                                               Para la ducha tibia

                                               Helando la piel.

 

 

                                                               Un solo ojo

                                                               A una bella dama

                                                               El tuerto miró.

 

                                               Nela Bodoc – 2026

 

 

martes, 25 de agosto de 2026

 

Ensayo

 

 

ENSAYO SOBRE EL VINO

“Si el vino viene, viene la vida”  (Horacio Guaraní, cantautor argentino)

“Después del diluvio, Noé plantó una viña, más tarde procesó la uva transformándola en vino y se embriagó con él”. Estaba celebrando la vida. (Relato bíblico)

 

La ciudad de Mendoza fue declarada Gran Capital Mundial del vino, en noviembre de 2005, por la Great Wine Capitals. También la OIV, Organización Internacional de la vid y el vino, reconoció a la ciudad como Capital Internacional en el año 1987.

En la provincia de Mendoza hay alrededor de 900 bodegas y grandes extensiones de viñedos, siendo la vitivinicultura su industria madre; acá se elaboran millones de litros para consumo interno y para exportación, siendo Malbec el vino insignia. Las provincias de San Juan, San Luis y La Rioja, producen excelentes vinos, en un porcentaje menor.

Las cepas cultivadas son varias, siendo las tintas más conocidas: Malbec, Merlot, Syrah, Cabernet, Bonarda, Tempranillo. Las blancas: Chardonnay, Sauvignon Blanc, Chenin Blanc, Torrontés y Semillón. Las variedades rosadas: Criolla grande, Cereza y Moscatel rosada.

Hay alrededor de entre 200 y 250 Bodegas que están abiertas al Enoturismo de forma activa, con ofertas de degustación, gastronomía, visitas guiadas y ventas.

El vino ha sido recomendado por algunos médicos, ya que está considerado como un alimento. Se dice que 200 mml por día puede reducir el riesgo de infarto. Debe tomarse con moderación y responsabilidad.

Expuesto lo anterior, diré que el vino es mi bebida favorita, disfruto sentir su aroma y ver su color tras el cristal. Lo tomo en una copa grande para poder acunarlo y sacar lo más profundo de su encanto mientras lo mezo. Lo bebo en pequeños sorbos, con lentitud como queriendo que nunca se acabe, como dándome tiempo para escribir en el aire un verso que hable de su magia ancestral.

Si a usted no le gusta el vino, visite una Bodega, haga una degustación y después me cuenta cómo le fue. Creo que el sommelier y el enólogo le harán cambiar de opinión.

 

MALBEC

Me extasío en un Malbec, fruto de mi tierra,

ésta tierra ajena que me acogió como a una hija

errante que buscaba su sitio.

Me complace beber el brebaje de Baco

con su color intenso, su sabor inconfundible

y su aroma exquisito.

Me deleita este vino virtuoso que emborracha

mis sentidos y me alegra las horas

como suave caricia de amor correspondido.

Recorre mi cuerpo apurando las palabras

que brotan a raudales dando vida a los versos

que estaban dormidos.

Invita la copa tentando mi boca.

 

Any Muñoz -2026

 

 

lunes, 24 de agosto de 2026

 

Estoy de pie frente al mundo

Donde puedo decidir,

Que voy despacio, sin rumbo,

Lo que traiga el devenir,

Y un mensaje para ti

Ilustre desconocida,

Que voy solo por la vida

Disfrutando ser humano,

Y guardo calor de amor

En el hueco de mi mano.

               Alberto Coronel – 2026

 

 

viernes, 21 de agosto de 2026

 

Ensayo

 

Edadismo o evolución.

                                               “La grandeza de una persona está en ser agradecido”

                                                                                  Fray Ángel Ramón Serrano.

 

Según una definición de la Organización Mundial de la Salud, edadismo es una forma de pensar y actuar discriminatoriamente, con respecto a los demás o a nosotros mismos por razones de la edad.

En el siglo XX una persona de 60 o 70 años era considerada anciana, los noticieros solían usar el término sexagenario o septuagenario para definir a quien, se suponía, ya tenía debilitadas sus habilidades físicas y/o cognitivas para valerse a sí mismo en caso de ser hombre, o sí misma si era mujer, a la que se consideraba más desprotegida aun.

A través del tiempo a la mujer le estuvieron vedados, además, acceso a los claustros universitarios, a las fuerzas armadas, a la investigación científica y, en algunos casos, hasta a las artes. Esto también sucedía con las mal denominadas “minorías”. La historia reciente nos muestra muchos casos que se van develando poco a poco.

A partir del siglo XX se ha dado socialmente mayor importancia a la imagen que a otros aspectos de la persona, quizás influenciados por el desarrollo de los medios audiovisuales de comunicación masiva, que mostraban cuerpos y edades perfectas creando imágenes de estrellas de cine a las que generaciones querían parecerse, sin considerar que para ellas el tiempo no se detenía y, además, sin conocer que muchas de ellas tenían en paralelo otras profesiones, en algunos casos, investigaciones científicas que a la larga tuvieron mayor relevancia que su estrellato en las pantallas. Y las personas comunes adquirimos la costumbre de ocultar o disimular la edad, además de considerar que el modo de ganarnos la vida también era importante para nuestro nivel en la sociedad.

Además, el avance de los derechos de las “minorías”, díganse feminismo, racismo o nacionalismo, e incluso de género, amplió grandemente el hecho de que, sin que se le restara interés a la estética, se abrieran las aulas de las universidades y otros espacios  que antes les estaban vedadas.

Lentamente se ha ido conformando una nueva sociedad. Evolucionamos en los últimos cien años.

Científicos y científicas desarrollan sus investigaciones y trabajos sin estar presionados por la edad. Ahora vemos gente muy joven inventando, creando, descubriendo nuevas ideas, o a gente que ha pasado el siglo de vida entusiasmados en sus pasiones.

Se modifica la sociedad. Cambian las familias, ahora se componen de menos miembros, con mayor participación y colaboración en las tareas. A esto se suma la inclusión de artefactos electrodomésticos robóticos que las simplifican, dejando tiempo libre a todos los miembros del grupo.

Mas esta nueva realidad conlleva a una humanidad con mayor cantidad de personas de edad avanzada, en contraste con la disminución de nacimientos, que en algunos casos vemos el cierre de aulas para las primeras infancias, y a los abuelos con proyectos propios más allá del cuidado de sus nietos.

Se perfeccionan las comunicaciones, permitiendo a los habitantes del planeta comunicarse entre sí instantáneamente, a muy bajo costo, sin importar la distancia a que se encuentren uno de otro.

Esta nueva realidad nos permite elegir salir del pequeño ámbito en que nos encontramos para incluirnos en una sociedad pluralizada, participando en clubes deportivos o sociales, aprendiendo artes o manualidades, mayor acceso a viajes de turismo o de investigación, con el simple fin de adquirir conocimientos o conocer otras realidades. Independientemente de nuestra edad, educación, estrato social o género.

Todo al alcance de nuestros deseos.

Los avances de la ciencia nos han permitido vivir más y mejor, vivir no es durar solamente, es participar de una vida activa plena, autónoma.

Yo, ¿En qué lugar me sitúo? ¿Tomo mis propias decisiones o sigo las creencias, las modas, los mandatos sociales? ¿Administro mi vida y mis bienes sin esperar que la sociedad lo haga? ¿Soy la arquitecta de mi destino?

Podemos ser libres en nuestras elecciones.

Por lo tanto, puedo ser consciente de que el modo en que estoy viviendo es el resultado de mis decisiones, no de las decisiones de alguien externo, pues las condiciones pueden ser muy difíciles, pero soy yo quien decide cómo vivirlas.

Puedo disfrutar cada día agradeciendo los dones que recibo, las enseñanzas que mi entorno me brinda y ser una persona feliz, con esta edad que se renueva permanentemente, con este cuerpo que me contiene, con esta imagen que me devuelve el espejo, y, especialmente con el respeto y cariño que recibo de mi entorno.

 

                                               Asunción Ibáñez – 2026.

 

 

jueves, 20 de agosto de 2026

 

Canción de cuna

 

                                                               Nacimiento

 

                                               Un ángel te acompañó

                                               una hermosa primavera,

                                               el rosado de tu cara

                                               reflejaba tu inocencia.

 

                                               Tu manito cerradita

                                               trae amor en tu puñito,

                                               es ternura que despierta

                                               alentando una caricia.

 

                                               En los brazos de tu madre

                                               descansas como un tesoro,

                                               desatando una sonrisa

                                               y el orgullo en tu padre.

 

                                               Más de un pintor desearía

                                               su pincel utilizar

                                               y eternizar ese cuadro

                                               para la eternidad.

 

                                               Pero faltaría el perfume

                                               de pureza, de amor

                                               ese sueño de inocencia

                                               que tu ángel dibujó.

 

                                                           Asunción – 2026



                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               

miércoles, 19 de agosto de 2026

 

Vivencias

 

Lo que mis padres nunca me dijeron.

Viví con mi padre 54 años y con mi madre 64, ambos fallecieron a los 89 años y nunca oí que se definieran como pobres. Vivían con alegría y agradecimiento el tiempo presente, y lo transmitían sin emitir palabras.

Jamás les escuché hacer una promesa, nunca prometieron nada. Esa era su manera de vivir. Cuando yo tenía unos cuatro años más o menos les dije que los Reyes Magos eran una mentira, me dijeron que no, y me volvieron a contar la conocida historia para niños, entonces yo les desafié diciendo: “Creeré en ellos si me traen una bicicleta”. No me la trajeron, y tampoco pedí explicaciones ni se me rompió la ilusión, continué mi vida agradeciendo los regalos de reyes sin problemas.

Lo otro que nunca escuché fue alguna queja, nunca un “¿Por qué nos pasa esto a nosotros?” y no se trata de que tuviésemos una existencia carente de inconvenientes, sino que siempre los enfrentaron con naturalidad, como si la consigna fuese “Esta es la vida”.

                                                                             Asumi – 2024

 

 

    Aprendizaje   Aprendí con el paso de los años, que no puedo controlar todo. Aprendí a consolar, a ser más solidaria. Aprendí q...