¡Gracias por vivir en un mundo donde aun hay lugar para el asombro!
Este Taller es un espacio de escritura creativa, diseñado para las actividades de extensión Cafh Argentina 6
Carta a una Señorita
Querida tía:
En un día tan especial como el Día de la Mujer, quería
recordarte y agradecerte por todo lo que nos enseñaste y nos sigues enseñando.
Aprendí a dar las gracias a lo Divino, aún en las
situaciones más adversas, a compartir con amor y respeto, sin esperar nada a
cambio; a ser metódica en mis tareas cotidianas; a hacer de cada tarea un
momento de recogimiento, al hacerlas con paciencia, belleza y alegría.
Todo eso lo aprendí con tu ejemplo diario, en el que haces
de cada acontecimiento, un motivo para orar, para desenvolvernos, para crecer espiritualmente,
para reverenciar y para florecer a los pies de la Divina Madre.
Ahora quizás estés más curvadita, por el paso de los años,
pero te mantienes firme, fuerte, sabia, llenando de gozo, esperanza, bendición,
reverencia a toda nuestra familia y a tus amigos y conocidos. Tenemos la dicha
de saludarte, conversar, compartir o trabajar.
Nunca pierdas ese don maravilloso que posees, y oro porque
tus enseñanzas, como mujer entera, responsable, de gran ofrenda que eres,
florezcan y hagan renacer el corazón de todos nosotros.
Gabriela Medawar - 2024
Micro cuento
Terapia.
Fui al terapeuta de vidas
pasadas.
Me preguntó: ¿Por qué
quieres saber de vidas pasadas?
-Porque tengo muchos
problemas que no puedo resolver y creo que los arrastro de otras vidas-
contesté.
¿Y quién eres? –Preguntó.
Y agregó- no tu nombre ni tu profesión, tú ¿Quién eres?
Pensé. No supe contestar.
Y él agregó: Si no sabes quién eres en esta
vida ¿para qué quieres agregar las dudas que tuviste en las anteriores?
AMI - 2024
Insolente pregunta
Ella
sí que es peligrosa,
me
sumerge en la duda,
me
quiebra las certezas,
me
patea los bastones.
Ella
aparenta ser ingenua,
se
viste bella y de gala,
habla
sin decir palabras,
seduce
a quien llama…
Ella
sabe de retórica,
de
filosofía, de lógica…
Aparenta
ignorancia
y
luego, me desarma…
Un
día, la muy cruel,
se
me acercó sigilosa,
me
miró directo a los ojos
y
me susurró a los oídos…
De
un instante al otro
me
hizo parar frente a un abismo.
La
oscuridad era espantosa
y
el miedo andaba sin vestidos.
Con
una mueca burlona,
volvió
a mirarme fijo,
Así
como vino, se dio vuelta,
y
me dejó sola y sin abrigo.
Sus
palabras resonaron
en
el eco de mi mente,
y
como un encantamiento,
me
hundió en un frío ardiente.
Quedé
así frente al abismo,
sola,
sintiendo este cinismo.
Me
dejó desnuda en el silencio,
su
aroma esparcido en el viento.
Dentro
mío sembró esta duda,
con
aquella insolente pregunta.
“¿Es
realmente esto lo que anhelas?”
Aún
continúo buscando la respuesta…
Denise Ferrero Ryan - 2024
TEXTO BASADO EN UNA IMAGEN PROPUESTA
LAS MANOS HUMANAS
Las manos del humano pueden alcanzar cúspides o abismos según
la intención que las mueva. Cuando las mueve el amor logran romper montañas o
muros que se alza entre ellas y el objeto amado para alcanzarlo.
Pero cuando es el odio el que motiva y guía sus movimientos,
destruyen sin conciencia. Aprietan un gatillo, un botón rojo, un pico; y su
objetivo se cumple. Esta violencia ha existido durante milenios, tanto es así,
que automáticamente evitamos ponernos en situación de riesgo y esto nos limita,
por eso algunas personas eligen transcurrir sentadas frente a una computadora o
móvil para vivir sin altibajos una existencia que le da la espalda a los
grandes acontecimientos del mundo, o de su país o del pueblo o hasta de su
calle.
Hay seres, en cambio, que se entregan a una visión de coraje y construyen lo que haga falta a su paso. Su mirada es amplia, de futuro, no miran hacia atrás; avanzan en sintonía con las necesidades que advierten a su alrededor. Sus manos acarician, recortan, oran, trabajan, y descansan cuando es necesario.
Clara Molina - 2024
La vida se manifiesta
Con errores y concretos,
Exhibe sus grandes retos,
Compensa de igual manera,
Y entre tanta soñadera,
Y su dura realidad,
El hombre ha de navegar
Tomando lo que desea,
Y en esa franca pelea
Suele volverse hacia Dios,
Piensa que lo castigó
Y es fruto de su ceguera.
Alberto Coronel
Canción de cuna Canción para Francisco Descansa mi niño, navega en tus sueños, aq...