miércoles, 29 de mayo de 2024

 



OBSERVACIÓN OBJETIVA DE IMAGEN

Un muchacho sentado frente a la computadora, tratando de resolver algo difícil entre él y su chica, la relación está dañada.

La chica está tratando de reparar el muro que hay entre ellos.

Él, mejor, decide romperlo.

 

DESCRIPCIÓN SUBJETIVA DE IMAGEN (Interpretación)

La comunicación a través de internet, ya sea correo electrónico o redes sociales no siempre resuelve nuestros conflictos personales, a veces suele empeorarlos.

Hablar cara a cara, con palabras sencillas y sinceras puede derribar los muros más fuertes, como el orgullo, el miedo, la vergüenza y el rechazo.

Una flor puede sacar la sonrisa más bonita de un corazón lastimado.

 

Ana María Muñoz Vega – 2024




martes, 28 de mayo de 2024

 

dialogo 


PÉREZ DÍAS

Lunes 12 de febrero, llegó el día… Hacía dos semanas que Mariana estaba absolutamente ansiosa, y no era para menos. Era el día de publicación del listado definitivo de estudiantes que aprobaron el examen de ingreso a la carrera de psicología en la universidad ¡Qué nervios!

Ya eran las once de la mañana y más de cien personas estaban esperando a ver los listados. En unos instantes llegaría el encargado a colgarlos en la pizarra y… ¡Allí estaba con los papeles y una cinta adhesiva en la mano! El corazón de la joven se estremeció con fuerza por unos instantes. Estaba a punto de enterarse si había logrado aquello por lo que tanto se había esforzado… Noches sin dormir, vacaciones encerrada en su habitación leyendo y leyendo… Hasta el cabello se le había comenzado a caer del estrés que había tenido en el último tiempo.

Las personas presentes se apretujaron todas en torno a los dos listados, la mayoría en torno al listado de aprobaciones. Mariana intentó acercarse pero no había forma, había mucha gente, no alcanzaba a leer, ni a acercarse lo suficiente. Así que, de repente volteó y se dirigió directamente hacia el otro listado, que estaba colgado a varios metros en la pizarra que se extendía de lado a lado en la pared.

- Pérez, Pérez… - murmuró la joven cuando logró acercarse lo suficiente al listado-.

¡Ay, no quiero ver mi nombre aquí!

Al finalizar de pronunciar esas palabras por lo bajo, su dedo y sus ojos se clavaron en la lista, allí estaba su apellido: Pérez Días. Sus rodillas comenzaron a temblar…

- ¡Qué horror, tanto esfuerzo para nada! - se dijo en voz baja, mientras una lágrima caía en su mejilla.

La muchacha estaba en shock. Buscó con la mirada y encontró un asiento en la esquina de la sala. Se acercó lentamente, su mirada estaba perdida. Unos veinte minutos debe haber estado sentada en ese lugar, sin poder reaccionar, mientras a su alrededor se escuchaban gritos y sollozos de personas aprobadas y desaprobadas. El recinto comenzó a quedarse vacío y fue en ese momento que la joven escuchó a un muchacho reírse a carcajadas frente al listado de personas aprobadas.

- Mariana, el listado dice Mariana, no dice Mariano… - exclamó el joven entre risas, y luego dirigió la mirada a la joven que aún se encontraba sentada, pero esta vez mirándolo a él, sin comprender -. Menos mal, porque entre que me había inscripto al examen sólo para darle el gusto a mi madre y no había estudiado casi nada, todo era muy raro…

- ¿Sos Mariano Pérez Días? - preguntó Mariana, de manera entrecortada, casi sin pensar lo que decía.

- Sí… ¿Cómo sabes mi nombre?

Mariana se incorporó de un salto y corrió hacia la lista de personas aprobadas. Allí estaba su nombre, debía haber leído mal el listado anterior. Al instante se largó a reír a carcajadas y luego miró al muchacho.

- Perdón, no quiero ofenderte, es que mi nombre es Mariana Pérez Días, creí que era yo quien estaba desaprobada y me puse muy mal.

Ambos se quedaron viendo fijamente a los ojos, con tanta sorpresa, intriga y desconcierto que no sabían qué expresar. Ambos no pudieron más que reír sin parar…

 

Denise Ferrero Ryan – 2024



lunes, 27 de mayo de 2024

                                    


                                    Si el mundo quiero cambiar

Debo ser más coherente,

Usos, modas y corrientes

Van mutando paso a paso

No sirve cambiar de lazo

Pues siempre estaré enlazado,

Estudiar todo a mi lado

Libertad, es lo que quiero,

Aunque la jaula sea de oro

Lo mismo soy prisionero.

                                       
                                                Alberto Coronel - 2024



domingo, 26 de mayo de 2024

viernes, 24 de mayo de 2024

 

Descripción de emociones y sentimientos.

 

Recuerdos.

 

Música calma, imagen abstracta de colores suaves.

Tenues sonidos, tenues colores.

En la imagen hay un gato, que al contacto con una mano que emerge de la pared emite luces, que me despierta ternura, recuerdos… Mi querida compañera, Misha, veintitrés años juntas, viviendo alegrías y tristezas, pérdidas de seres queridos, una mudanza, espacios nuevos, como en el cuadro aquí también entra luz, irrumpiendo en nuestro ambiente, pero ahora sola porque debió marchar al paraíso de los gatos ancianos, donde espero que haya música de Beethoven que tanto le gustaba. Se trepaba a la mesa frente al televisor y sentada, con sus hermosos ojos verdes entrecerrados, evidenciando placer, inmóvil, fascinada. Y mi corazón gozoso por la música y su compañía silenciosa, envueltas en la magia del sonido.

Y vuelvo con mi atención a la obra de Setie, Gnossienne N° 3, ilustrado con un cuadro como el tiempo, una imagen de artista desconocido por mí, indefinido como mis sueños, difusos, donde dos manos son corpóreas y prodigan caricias y notas más allá de las notas. Una habitación decorada de antigüedad, de siglos en sepia, en puntos oscuros y en haces de luz.

Notas que brotan de un piano lejano, como en momentos de calma.

Suave nostalgia… Arrobamiento.

Juventud lejana, marcada por los recuerdos…

Ayeres calmos, sosegados…

Presente agradecido.

 

Asunción Ibáñez – 2024

 

Escuchando a Eryk Satie – Gnossienne N° 3 – (Youtube)

 

jueves, 23 de mayo de 2024

 


Violencia psíquica.

 

Como sociedad no nos hacemos cargo de algunas conductas enquistadas en nuestro modo de relacionarnos, que conduce no poder relacionarnos armónicamente.

La violencia psíquica se instala en forma paulatina afectando el plano emocional de la víctima,  quien tarda en descubrirla si es que logra hacerlo, ya que posiblemente nunca llegue a reconocer en ese trato semi-oculto una verdadera violencia a su integridad psicológica, lo que le impedirá defenderse, y le lleva a pensar que es sólo ella quien hace mal las cosas o quien ha interpretado erróneamente el mensaje, y se agrava cuando pide explicaciones puesto que, en lugar de ellas, consigue nuevos juicios desvalorizantes.

 Buscará razones para entender lo que está ocurriendo y al no encontrarlas perderá la seguridad y la confianza en sí misma para terminar asumiendo todas las culpas, dependiendo más y más de la opinión y mandatos externos. 

Ser viejo equivale a ser ciudadano de segunda, y no es que esté explicitado de esa forma, sino que socialmente hacemos un culto de la juventud y quienes ya pasaron no son dignos de respeto. Y no es una suposición, si no, miremos a nuestro alrededor.

 Y ese mismo temor a la vejez es lo que nos lleva a no prepararnos adecuadamente para ser viejos, porque implica que quienes sean más jóvenes nos  subestimen y no valoren nuestras ideas, ni nuestros esfuerzos, ni siquiera nuestros sentimientos.

 

                                                           Ami- 2007



miércoles, 22 de mayo de 2024

 

Las mujeres de mi vida.

 

Soy el producto de mi entorno vivencial, tal vez no totalmente, claro, soy lo que aprendí, lo que comprendí, lo que tomé de la cultura, de la vida.

Y en esta vida hay muchas mujeres.

La que destaca fue mi madre, tan independiente, tan creativa, y sobre todo, tan agradecida de la vida y tan resiliente.

Mi abuela materna, siempre seria, siempre con un libro cerca, silenciosa y respetuosa.

Me influyó mi tía Lola, con sus críticas, que me resultaban tan molestas.

Mi prima Amparo, tan amorosa y servicial, y su hermana Arita, tan objetiva en sus apreciaciones y en sus creaciones.

La vecina de la infancia, una española que vivía en la “Casa de lata” (Así llamábamos a una casita adonde llegaban los inmigrantes europeos en los años cuarenta y cincuenta) con ella descubrí el razonamiento filosófico muy tempranamente.

Y en mi adolescencia llegó a mis manos la biografía de Marie Curie, escrita por su hija Eve. Con ella aprendí que se pueden alcanzar los sueños poniendo esfuerzo y voluntad.

¡Gracias mujeres inolvidables!

 

Asunción – 2024

 

 

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