martes, 30 de septiembre de 2025

 


                Salgo al balcón de mis sueños

                Por su inmenso ventanal

                Y dejo abierto el portal

                Para que ingrese la vida,

                Que su aguas cristalinas

                Calmen la sed de mi huerto.

    Las amarras de mi puerto

    Sujetan mis esperanzas,

    Los vientos de la templanza

    Inflan mis velas de amor,

    Y pongo mi cara al sol

    En busca de sus secretos.

    Eres mi fe, mi Señor,

    Y tus legiones del cielo,

    Salgo al ruedo en este suelo,

    Donde hay tanto dolor.

    El surco germinador

    Dará el fruto de la tierra

    Donde su única guerra

    Es producir con fervor

    Acentuando el tesón

   Que toda su ciencia encierra.

   El trigo dará su pan

   Para que el hombre en su afán

   Reponga fuerzas del día,

   Y le abastezca a su cría

   Con su ejemplo de sudor.

   No hay lugar para el lamento,

   Y cada uno en su tiempo

   Sembrará sobre su era,

   Como amor de primavera,

   Las semillas que creyera

   Oportuno cultivar,

   Para luego retirar,

   Ese fruto que va dando;

   Y si es magra la cosecha

   Siempre hay que seguir sembrando.

   Cada uno habrá de ver

   La senda que ha de seguir,

   Y yo quiero elegir

   Un camino de esperanza

   Donde germinen las ansias

   En un cercano horizonte,

   Y ver bien de cerca el brote

   Como fruto del mañana

   En donde cada semana

   Empuje a seguir creciendo.

   En el amor voy creyendo

   Y esa fuerza me engalana.

                Alberto Coronel - 2025



 

lunes, 29 de septiembre de 2025

 

                             

                                                       El otro.

                    ¿Quién es el otro? ¿Alguien muy diferente a mí?

                    ¿Tan diferente como una flor y un cangrejo?

                    No, también tiene ojos

                    y puede ver, y verme,

                    ojos que expresan sus sentimientos…

                    sentimientos que impactan en mí

                    como saetas de energía.

                    Y ese otro tiene un corazón

                    que anida esos sentires que vibran cuál

                    brisa suave

                    o vendaval.

 

                    El otro

                    ¿Es un amigo?

                    o un hermano con otros padres,

                    con otros genes y aprendizajes;

                    otro yo,

                    imagen espejada en amor

                    o desamor.

 

                    El otro, la otra, es otro yo con su aura rosa.

                    El otro, la otra, es otro yo de piel oscura y suave.

                    El otro, la otra, es otra yo con cabello perfumado a lilas.

                    El otro, la otra, es una nota de si bemol en el aire.

                    El otro, la otra, tiene gusto a mí misma.

 

                    Y en mi día, en mi entorno, en mi memoria, en mi historia,

                    hay tantos otros igual que yo,

                    a quienes respetar como me respeto a mí,

                    a quienes amar como me amo a mí,

                    a quienes escuchar como me escucho a mí.

 

                    ¿Y yo? ¿Soy el otro, la otra?

                    ¿Me amo, me respeto, me escucho, me cuido

                    como lo hago con los otros?

                    El otro, los otros, yo, somos el jardín donde

                    podemos cultivar la paz.

 

                                               Asumi – 2025



 

 

viernes, 26 de septiembre de 2025

 

 

POR LA PAZ

La luna saltó en el cielo

como un cervatillo herido

tenía en sus recovecos

las caricias de su madre.

 

Su luz me hizo pensar en Dios,

en la paz de los templos

que no hieren la carne,

que no salpican con sangre,

que no retuercen el alma,

sino alimentan la brasa del gran amor

que fulge de los corazones

que allí oran por la paz

 

Hoy llegó hasta mí

este sentido tan suave

como perfume de flores,

como alas que arremolina el aire.

 

Soy un ser, pasajero misterioso,

que quiere irradiar ternura

en lo que le queda de vida

y cantarle al mundo con áspera lisura.

 

Que la paz es posible

y es posible en la vida,

en la copa vacía

beber con esperanza.

Allí abajo en el árbol

las raíces descansan

todo puede ser paz en el alma,

todo es paz mirando al fuego,

cuando en silencio las llamas

dibujan las salamandras.

Clara Molina- 2025

 

CONSIGNA: con metáforas y comparaciones hacer un trabajo sobre “la paz”

 

 

 

jueves, 25 de septiembre de 2025

 

Reflexión

 

 Ser oyente

 

En los tiempos actuales se puede percibir la falta de amor en todos los ámbitos donde interactuamos los seres humanos. Si esto lo puedo observar fácilmente en los demás me pregunto si también lo veo en mí.

Me detengo para reflexionar y auto-observarme ¿Qué tanto amor soy capaz de dar?

Ser totalmente honesta en el auto conocimiento y no engañarme a mí misma al analizar mi comportamiento no es una tarea fácil, pero sí imprescindible.

Cada uno tiene una opinión personal sobre el amor, palabra que es compleja y difícil de definir. Incluye muchas cosas y una de ellas, que es a la que quiero apuntar es el respeto. Respetar es una forma de amar.

Hay muchas maneras de respetar. Una de ellas, que considero muy importante, escuchar a quién nos habla, con toda nuestra atención. Lo que algunos llaman la escucha activa. Y sobre esto quiero apuntar mi reflexión.

La mayoría de nosotros, inmersos en nuestros pensamientos no estamos verdaderamente presentes en una conversación. El móvil nos distrae constantemente. Es un ladrón de atención en las charlas, en los diálogos, en los encuentros.

He sido y soy víctima de esta situación y me impacta emocionalmente. Me siento dolida cuando necesito comunicar una idea, un sentimiento o expresarme y me doy cuenta que mi oyente solo simula escucharme. Me siento desvalorizada.

Seguramente he actuado de esta manera muchas veces, sin ser consciente de ello. Intento cambiar este mal hábito. Quiero respetar a la persona que necesita decir algo brindándole mi atención, aun cuando no lo haga con palabras.

Para practicar la escucha empática ponemos a trabajar todos los sentidos. Hay que estar allí. Y para ello hace falta algo más: ver a nuestro interlocutor, hacerlo visible. Hubieron demasiados invisibles en mi vida. El chofer que maneja el taxi que tomé, la cajera que me cobró en el supermercado, el indigente que tocó a mi puerta, todos ellos son seres humanos, son valiosos, merecen ser vistos y escuchados. Respetar, visibilizar, prestar atención, empatizar son todos distintas aspectos del amor.

Me pregunto ¿Si todos fuéramos buenos oyentes? ¿Si nos prestáramos toda la atención unos a otros? ¿Si nos respetáramos? ¿Si nos amáramos más?

¿Qué transformaciones veríamos en esta familia que es la humanidad?

Nela Bodoc – 2025



miércoles, 24 de septiembre de 2025

 

REFLEXIÓN

 

 FALTA DE AMOR COTIDIANO

Tuve la suerte de vivir en los años dorados, como muchos le llaman. Soy de la clase de mil novecientos sesenta y uno, y siento que la sociedad ha cambiado tanto... ¡No para mejor!

Fue la época en la que no teníamos tanta tecnología. Todo se creaba, y para los niños jugar era lo más importante. Mamá estaba en casa y elaboraba las comidas. La hora del almuerzo era el momento para la colaboración, el diálogo, el respeto, dar las gracias... ¡Buen provecho! se decía al retirarse de la mesa, y las discordias se armaban por quién levantaba la loza.

Hoy siento que la sociedad, o mejor expresado, nosotros, miramos hacia el costado. Nadie quiere involucrarse, y vale el ¡sálvese quien pueda! El disfrute y los excesos subieron de categoría. Envejecer es una tragedia del universo, y no se lo interpreta como el ciclo de la vida. Ni qué decir de la discriminación: si sos bajo, obeso, extra delgado, de nariz grande o si tenemos algún defecto físico... Siempre viene a mi mente el ejemplo de la cantante Barbra Streisand: su voz inigualable, ella nunca pasó por una cirugía y brilló con luz propia. Imagino y más en ese ámbito, donde además fue actriz, debe haber recibido propuestas para una cirugía de nariz.

Vivimos en el mundo de la perfección, de lo inmediato, hacer lo que sientas, sin importar cuál es el costo o si perjudica a alguien. Además, envidiamos las vidas ajenas que los medios de comunicación y las redes nos muestran. No atendemos ni valoramos los lazos que hemos construido en casa. Quizás no son las relaciones más perfectas, pero son las que pudimos crear a base de esfuerzos, valores, colaboración y errores, pero con mucho amor. Y tiene un nombre: se llama FAMILIA.

Siento que tengo el compromiso de trabajar por la paz, con lo que tengo en mis manos ¡A mi alcance!

Los adverbios interrogativos giran por mi cabeza: ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué? Invaden mi cerebro al pensar en colaborar en esta sociedad.

¿Cómo? Amando, con pequeños gestos cotidianos, a mi familia y a los demás.

¿Dónde? En la calle, en la verdulería, en el negocio, el colectivo, cediendo el paso, un llamado telefónico... Un gesto de agradecimiento.

¿Por qué? Una sonrisa puede ser el resultado positivo para muchos males de otros. Quizás ese gesto mínimo para nosotros puede hacer que cambie la historia a alguien.

¿Cuándo? Quedarme en mi comodidad y no salir de mi zona de confort atenta contra mi salud. La televisión, cada vez más grande y seductora, los podcasts, los streamings y las series son una tentación, más si sumo las horas de sillón, además de mirarme el ombligo sin abrir la ventana...

Con esta sumatoria, No haré un aporte altruista y solo seré... ¡UN VIVIENTE MÁS!

                                                               Ana Lucila Osorio - 2025



martes, 23 de septiembre de 2025

 


Solo paz, pide mi alma

Para poder percibir

Qué camino han de seguir

Los pasos que aún me quedan

Y resguardarme a la sombra

Del árbol del buen sentir

Donde pueda percibir

Que lo andado no fue en vano

Y decirle al ser humano

Que cambie amor, por sufrir.

 

                Alberto Coronel - 2025



lunes, 22 de septiembre de 2025

 

Memorias

 

Lo que mis padres nunca dijeron.

Viví con mi padre 54 años y con mi madre 64, ambos fallecieron a los 89 años y nunca oí que se definieran como pobres. Vivían con alegría y agradecimiento el tiempo presente, y lo transmitían sin emitir palabras.

Jamás les escuché hacer una promesa, nunca prometieron nada. Esa era su manera de vivir.

Cuando yo tenía unos cuatro años más o menos les dije que los Reyes Magos eran una mentira, me dijeron que no, y me volvieron a contar la conocida historia para niños, entonces yo les desafié diciendo: “Creeré en ellos si me traen una bicicleta”. No me la trajeron, y tampoco pedí explicaciones ni se me rompió la ilusión, continué mi vida agradeciendo los regalos de reyes sin problemas.

Lo otro que nunca escuché fue alguna queja, nunca un “¿Por qué nos pasa esto a nosotros?” y no se trata de que tuviésemos una existencia carente de inconvenientes, sino que siempre las enfrentaron con naturalidad y agradecimiento, como si la consigna fuese “esta es la vida”.

 

                                                                              Iris Nely – 2022

 

 

 

 

jueves, 18 de septiembre de 2025

 

REFLEXIONES

Muchas veces me pregunto ¿Hacia dónde vamos? También pienso ¿Qué sentido tiene la vida? Si es solo trabajar, comer y dormir o hay algo más sustancioso que nos mueva a buscar plenitud y satisfacción en nuestra vida cotidiana.

Las acciones rutinarias no me complacen y busco constantemente llenar espacios que siento vacíos y no es que quiera grandes cosas, solo vivir feliz.

Tal vez sea decepción, tal vez egoísmo.

Creo que lo que más abunda en nuestro mundo es justamente estos dos tipos de sentimientos o características.

La decepción proviene de las altas expectativas que hemos puesto en algo o en alguien y de ahí surge la frustración.

Es la decepción, el pesar por el engaño de algo que nos prometieron y no se cumplió y trae consigo, en caso extremo, la depresión.

Jóvenes y adultos decepcionados llegan cada vez más a las adicciones y al suicidio, lo confirman las estadísticas alarmantes a nivel mundial. Justamente hace unos días, el 10 de septiembre fue el día de la prevención del suicidio.

Tal vez estamos decepcionados; pero no tenemos que dejar que la frustración nos domine y nos destruya.

Puede haber buena vida después de un duro trance.

Puede haber sonrisas después de las lágrimas.

Puede haber amor después del odio y también puede haber altruismo después del egoísmo.

 

                                                                              Ana María Muñoz – 2025

 

 

martes, 16 de septiembre de 2025

 

Micro cuento

 

                                                       Anhelos.

                Vivía en la selva. Soñaba con el desierto y un lago de peces azules.

                                                                              Asumi- 2025



lunes, 15 de septiembre de 2025

 

REFLEXIÓN SOBRE LA REALIDAD

En el mundo no hay paz…

En mi mente no hay paz…

En mis labios no hay paz…

Veo la tierra como un espejo roto en mil pedazos.

Uno tiene un florero que busca sus flores dispersas que caen afuera.

Un maestro grita solo a un hueco en el espejo.

En un pedazo más grande hay un barco que navega sin viento buscando un puerto.

Un mundo mágico de casitas desparramadas en un cerro.

Gitanos que bailan y ríen y golpean sus palmas.

Un mundo azul que guarda secretos.

Unos ojos negros que atraviesan el alma.

Miradas de miedo, de espanto, de gritos…

Acá veo armas, allá nubes grises.

Una triste jauría abandonada ladra furibunda en el fondo de un bosque.

Mis espejos me hieren, me muerden el alma, no puedo reunirlos en un solo son.

Si sé que por más que me hieran, no morderán el amor que hay en mi corazón.

Entre álamos de oro, lejos, la sombra del amor me abraza.

¡Que los ángeles guarden ese amor entre brasas! ¡Que no muera nunca este mundo de fuego,  de vivir, de soñar, de sufrir, de morir y de amar.

Clara Molina – 2025

sábado, 13 de septiembre de 2025

 




                                       El Templo de Oro es una minúscula ermita en el desierto.



viernes, 12 de septiembre de 2025

 

 

Liberación

 

¿De qué tengo que liberarme?

Como todo ser humano estoy atrapada en mis creencias. Creo lo que puedo o no hacer, que lo que veo o pienso es la realidad, que cuando la gente piensa como yo tiene razón y cuando difiere está equivocada o es mi enemiga.

De mis creencias arraigadas.

 

                                               Iris Neli – 2011



 

 

 

jueves, 11 de septiembre de 2025

 

 

Noche caprichosa.

 

Absurdo, no burdo

El sol se esconde tras la silueta de una nube.

El aire se enfría y la noche parece no aceptar el nuevo estilo.

Se niega y explica a la tierra que el frío no es para ella esta vez y dice: - Me voy de viaje en un sueño pendiente a la tibia pradera de la pampa en verano.

Caprichosa huye a pesar de la ley.

En un rincón de la casa se esconde ¿para no ser encontrada? huyendo del destino que la asiste y persiste. Como no queriendo de repente mira y ve.

El patio hermoso podó la luna perfumada.

La flor asombrada ahogó al satélite esplendoroso.

¡Y ella se escondió!

Un árbol amigable regó el tronco esplendoroso.

No pudo más y volvió a su lugar.

Estela Iris González - Mayo 2025

 


 

miércoles, 10 de septiembre de 2025

 

ESCRIBO UNA CANCIÓN (si puedo la canto)

 

LA BRISA EN MI PIEL

 

Hoy empecé alegre el día

brillaba el sol con esplendor

salí a caminar por calles sombrías

y a cada paso ví rostros sin luz.

 

Por qué hoy la gente camina sin ver

las flores, las nubes, las caras pequeñas

de niños que van de prisa a la escuela.

Por qué hoy la gente camina sin ver

los rostros de niños que van a la escuela.

 

Por qué hoy la gente no siente el aroma

de árboles viejos que vuelven a brotar.

La calle está tan linda en mi pueblo querido

que nada en el mundo me robará la paz

de sentir la brisa en mi piel.

 

Ana María Muñoz – 2025

 

Consigna: Crear una canción – letra – ¿género musical? - ¿a quién le pedirías que lo cante?

 

 

martes, 9 de septiembre de 2025

 

Relato

 

Mala suerte

 

Sentadas ante una taza de té hicimos planes. Tan pronto como abrieran nos iríamos al mercado y compraríamos en Wollworth’s un buen montón de espejos.

Cuando llegamos a la plaza del mercado las tiendas todavía estaban cerradas.

 Adela y yo nos sentamos en un banco aprovechando que la mañana estaba agradable. Hacía tiempo que tenía necesidad de hablar con mi socia, pues por los apremios del trabajo no tuvimos oportunidad de planificar algunas compras.

-¿Qué te parece si además de los espejos compramos también unos neceseres? -Preguntó Adela.

-Es una buena idea. Olvidé de decirte que se vendieron todos.

Nuestro pequeño local estaba un poco desabastecido después de las ventas por el día de la madre.

-¡Por fin abrieron las tiendas!- Exclamó mi socia.

Woolworth´s es una tienda enorme. Me resulta entretenido caminar entre los exhibidores, repletos de toda clase de productos para perfumerías, peluquerías y otros rubros. El sector que más me gusta es el de menajes.

-¿Dónde estarán los espejos? Pregunté mirando hacia todos lados.

-Antes estaban en aquel sector- señaló mi compañera- ¡Sí, sí, allí están!

Encontramos una gran variedad de espejos de todos tamaños: redondos, rectangulares, con marcos decorados. También encontramos los de tocador con mango de carey. Por último vimos los grandes que van sobre la pared, esos para verse de cuerpo entero.

Adela ya estaba eligiendo mientras yo me quedé pensando - ¿Qué curioso que tenga que comprar espejos cuando me disgusta mirarme en ellos.

-¿Qué pasa Lola?¿Por qué esa mueca de disgusto?

-Nada, nada- contesté restándole importancia-¿Cuántos llevamos?

-Y podría ser cuatro de cada uno, solo de los pequeños y de los medianos, también de los que tienen aumento para la depilación- contesté.

Al finalizar la compra a punto de salir de la tienda, una de las bolsas que yo llevaba se desfondó. Los espejos se estrellaron contra el piso estrepitosamente, desparramándose en miles de trozos por todos lados. Quedamos paralizadas.

-¡Siete años de mala suerte!- gritó la empleada que abrió la puerta.

La frase quedó resonando en mis oídos…

                                                                                              Nela Bodoc – 2025

Consigna: compartimos la introducción tomada del capítulo 6 de Señor Dios, soy Anna, Finn, editorial Pomaire, dando seguimiento del texto con la creatividad de cada participante, con diálogo entre los personajes.

 

 

 

lunes, 8 de septiembre de 2025

 

Cuento

 

 

                                                   El reloj chino.

El reloj rosado murmuraba desde la pared, no con ritmo, como los relojes antiguos que decían tic tac, ni como los que siguieron después que avanzaban con quejas haciendo un esfuerzo, éste rezonga, murmura con un murmullo como si lo hiciera entre dientes, no tiene dientes, más bien parece que mascullara palabras duras sobre alguien que está presente pero que no se ve en la escena.

Él rompe la pálida monotonía de la vieja pared, que se esmera en parecer recién pintada aunque no logra disimular su vejez.

Pero tiene un problema, bueno, no un problema, más bien un inconveniente. Nadie lo acaricia dándole cuerda cada mañana para que funcione, sólo le colocan una fría batería y no recibe más atención, solo alguna mirada fugaz de alguien apurado.

Y otro inconveniente, al que sí podríamos ver como problema, es la gata de la casa, que está empeñada en llegar hasta él, quizás para averiguar por qué murmura, o tal vez para hacerlo callar para siempre.

¿Qué pensará el reloj? ¿Pensará?

                                                                              Marta Ibáñez - 2025



viernes, 5 de septiembre de 2025

 

Suelen decir todo aquello

Que ha comenzado lloviendo

Sabe traer buenos tiempos,

Transmitir su fuerza viva

Nada falta en esta vida

Solo es preciso encontrarlo,

Y al momento de tomarlo

Darle el valor merecido,

Por algo a ti ha venido

¿Viene a cubrir un vacío?

¡Solo él puede llenarlo!

Y quizás pueda ayudarlo

A lograr su prometido.

Analiza tu motivo,

Esa pregunta inconclusa,

Y para nada convulsa,

Está esperando atención

De donde viene el amor,

Y hacia dónde se dirige.

Lo que toca, lo corrige,

O mejora su intención,

Secretos de un corazón,

Que por amor es que existe.

                               Alberto Coronel – 2025

 


 

 

jueves, 4 de septiembre de 2025

 


 

TRABAJAMOS CON NUESTRO NOMBRE

 

1°- Ana María: busco palabras, en lo posible anagramas.

Amarían Rama Mira Amira Mirna Mar

Rima Miran Aria Maná

 

2°- Con ésas palabras escribo un relato o poema.

ANHELOS DE AMIGAS

Amira y Mirna miran la rama,

pero amarían ir al mar

para crear versos

con lindas rimas.

Cantar un aria

cuando rompe la ola

y ver caer maná del cielo

en el rojo atardecer.

 

3°- Ahora escribo un relato donde las palabras empiezan en orden alfabético.

EN EL MAR

Avanza bravío crucero chistoso, divertido, estamos felices gozando, huyendo ilusionados, ja ja.

Katia luce llamativa malla nueva, ñoña orgullosa pasea, que rara sensación tiene, un varón, Walter, xenofóbico, yace zalamero.

 

4°- Hacemos un acróstico con las letras del nombre.

Amo intensamente

Nadar libre

Abro de par en par

Mis bellas y leves

Alas invisibles

Riendo sueño

Imaginando feliz

Abrazarte con amor.

               Ana María Muñoz – 2025

 

 

miércoles, 3 de septiembre de 2025

 

Historias vividas

 

                                                               Recuerdos

Una señora italiana desafió la inseguridad de una turba enardecida que se había provocado por una protesta social, abandonando la seguridad relativa que le ofrecía su lugar de trabajo para volver lo antes posible a su casa.

Cuando le consultaron por qué había hecho tal cosa contó que siendo niña, durante la segunda guerra mundial, pasó muchísima sed, su idea era llegar lo antes posible a su casa a cerrar el paso del agua del depósito para que no fuese a desperdiciarse ni una gota y no repetir la dolorosa experiencia de su infancia.

                                                                              Iris Neli - 2025



 

 

martes, 2 de septiembre de 2025

 

Cuento.

 

                                                     Nuestro proyecto.

Sentados ante una taza de té hicimos nuestros planes. Tan pronto como abrieran nos iríamos al mercado y compraríamos en Woolworth´s un buen montón de espejos.

Cuando llegamos a la plaza del mercado las tiendas todavía estaban cerradas. Nos sentamos en unos cajones vacíos que estaban a un costado del pasillo, más allá de los puestos de venta.

Anna suspiró profundamente. Y apoyando sus manos sobre sus rodillas exclamó –Bueno, vamos a hacerlo- dando la impresión de ser un maratonista en la largada, dispuesto a ser el ganador. De pronto me disparó una pregunta en tono desesperado- ¿Y si no les gusta nuestra idea? ¡Nos vamos a quedar con los espejos comprados!

No pude más que reír para aflojar el nudo que apretaba la boca de mi estómago y contesté como si fuera un gran chiste –Saldremos por los pueblos ofreciéndolos de casa en casa, y quizás lleguen a faltarnos y emprendamos con éxito el oficio de mercachifles.

Anna me envió una mirada furibunda, y cambiando de actitud dijo- Nuestra idea es buena, a nadie se le ha ocurrido colocar espejos en el túnel del terror del parque de diversiones, solo a nosotras.

-Sí, pero tenemos que ser muy cuidadosas al ubicarlos para que tengan el efecto esperado- dije.

-Cuando viajen en el bote por el canal a oscuras y pasen por una tela de araña que los rozará y se les pegará se encenderá una luz y sus caras se reflejarán en un espejo ¡Quién sabe qué les asustará más, si las arañas o sus caras- dijo Anna soltando su risa despareja.

-Y luego le seguirán las abejas, y después los sapos, más allá los lagartos, y los murciélagos, y… - la risa no me dejó seguir.

-Hagámoslo más difícil- propuso Anna- preguntémosle a la salida del túnel cuántos espejos vieron, y si le aciertan les damos uno de regalo.

Con solo imaginarlo nos reímos a mandíbula batiente hasta que comenzaron a abrir las tiendas.

                                                                              Marta – 2025



 

Así comienza el cuento. Nuestro desafío es continuarlo y terminarlo.

(Este es el comienzo del capítulo 6 de “Señor Dios, soy Anna”, de Fynn, Ed. Pomaire.)

lunes, 1 de septiembre de 2025

 


SIN PENA NI GLORIA

 

 

Cuando la Muerte selle

el fin de mi historia,

deseo que sea

sin pena ni gloria.

 

Sin la enorme gloria

de los triunfadores,

ni la inmensa pena

de los desertores.

 

Que nadie me llore,

no habría que hacerlo,

solo algunas flores

y un corto recuerdo

 

Una simple cruz,

dos fechas extremas:

cuando vi la luz

y la Luz Eterna.

 

                                                           Plenilunio 2004



  Crear un personaje   Soy un cactus. Soy resistente a los mandatos, pero estoy en un tazón, sí, así como lo oyen, en un tazón de cerá...