martes, 8 de diciembre de 2020

 


Una cierta noche miré al cielo y vi muchas estrellas, había una

en especial, cuyo resplandor era tan fuerte que iluminaba mi

rostro, dándome la claridad que necesitaba para llenarme de

osadía y emprender mi viaje sin retorno hacia el mundo de la

fantasía, que está lleno de color y vida, acompañada de la

amistad de los seres celestiales, hasta la culminación de mis

días.

 Basilia Arenas  - 2020

 

lunes, 7 de diciembre de 2020

        ¡ Buenos días!

Vivir amando es vivir,

caso contrario es durar.

La vida no va a esperar

a que tomes decisión,

si ya tienes corazón,

y tiempo para invertir.

Pues la vida es transitar,

no solamente existir.

                                        

                                                                            Alberto Coronel 

sábado, 5 de diciembre de 2020

 


      Todo es música para el que sabe escuchar.

                                                 Patricia Persia

 

viernes, 4 de diciembre de 2020

 

                                                             MI MUNDO

Recuerdo otro mundo mío, de otra etapa, cuando contaba solo con diecisiete años. Estábamos reunidos en la casa de unos amigos, en el corazón de la ciudad. Hermosa casona antigua, con varias habitaciones que daban a un patio interior central. Es verdad que no era muy cómoda por la disposición de cada ambiente; pero eso no le quitaba belleza. Ahora es un restaurante.

Estábamos escuchando tocar la guitarra, cantar y tomando mate con tortitas raspadas y pinchadas, típicamente mendocinas. De pronto alguien dio un salto y grito: - ¡Una araña!

La dueña de casa corrió a buscar una escoba para matarla. Algunos varones dispusieron sus zapatos para aplastarla, aunque daba temor por el tamaño. Y de entre las chicas salió una voz con fuerza diciendo:- No la maten, no la toquen, yo me encargo. Y le abrimos camino hacia la araña que no sabía para donde disparar. Se le acercó y tiernamente, la tomó del cuerpito con la mano derecha, entre el índice y el pulgar y la llevó hacia el patio donde había un cantero con malvones, depositándola delicadamente. Seguro que de ahí vino. La joven dio media vuelta y entró nuevamente a la sala. Allí estábamos boquiabiertos y dijo: -En mi mundo todos cabemos, también esa araña. Son seres en extremo útiles. Se hacen cargo de mosquitos y  otros insectos que realmente nos molestan o pueden picar, las arañas de jardín no hacen daño.

Nunca más volví a ver a Olguita, ese era su nombre. Era una joven ingeniera agrónoma que trabajaba en la facultad de Ciencias Agrarias, en el departamento de Luján de Cuyo. Pero su enseñanza quedó imborrable en mí.

¡En mi mundo todos cabemos! ¿Cabemos todos en mi mundo? me pregunto.

                      Teresa Columna - 2020

 

jueves, 3 de diciembre de 2020

 

Cada día

 

Nace el sol todos los días

con su mensaje de vida,

y el girasol que lo busca

cual eterno enamorado,

aguarda el paso anhelado

recibiendo su calor,

madurando las semillas

que espera el surco de amor.

 

           Alberto Coronel - 2020

miércoles, 2 de diciembre de 2020

                                                                                  Recuerdos

 

Caminé ayer por una calle enripiada  de Maipú, en mi Mendoza natal. Y la caminata me llevó a la infancia. Olores, paisajes…Nada ha cambiado.

Ha pasado el tiempo: mucho, poco. No lo sé.

Esa calle me llevó a aquél tiempo cuando llegaba con mi bolsito pequeño, con la ropa necesaria como para un verano, a pasar mis vacaciones en esa casa de finca de Jesús Nazareno. Humilde, cálida, llena de amor. Para mí el mejor lugar.

Era la casa de mis tíos padrinos, yo viajaba desde San Rafael en colectivo o en camión, de alguna manera llegaba.

La aventura comenzaba temprano. Era  desayunar e irnos a cazar palomas entre los olivos. Y las escapadas en la siesta para bañarnos en la acequia, nuestro balneario.

La aventura de la caminata hasta el negocio más cercano, a tres kilómetros. Sin tiempo, sin apuro. Un juego más. Todo eso en compañía de mi primo, “el Paco”, con quien tuve una relación de hermano.

Y así pasaban los días, dos meses a veces…justo cuando te empezaba a extrañar llegabas vos, mamá, y corría a abrazarte, para tenerte como siempre a mi lado, cada vez que te necesité. Como ahora, como en este instante.

Ahora no voy de vacaciones solo; siempre te llevo conmigo, aunque ya no estés.

¡Te amo mami!

                                                                                                                                         Tatálo - 2020

martes, 1 de diciembre de 2020

                                                                                 Sutil

Una mañana se levantó y se dio cuenta que era invisible, de su boca no salía ningún sonido, se sacó el pijama y quedó desnudo.

Se dirigió hacia la puerta y salió traspasándola sin dificultad, veía sin ver, podía escuchar todo.

Caminó por las calles y los transeúntes lo atravesaban de un lado al otro sin más.

Poco a poco se fue diluyendo en el aire y en los cuerpos de todos los que por él pasaban y se llevaban en su piel un poquito de su esencia.

                                                                                                                                                                                                                                                                                 Sella -2020

  Cuento fantástico     El monstruo del cerro Atraídos por su fama de ser un lugar con extrañas experiencias, un grupo de amigos dec...