viernes, 31 de octubre de 2025

 


Rescato el alma que quiero

Ser en todo momento,

Entre difíciles vientos

Y luchas que desorientan.

Más nunca cierro la puerta

A un mañana jubiloso

Y me concentro en el gozo,

Le cambio el vidrio al faro

Que me deje ver más claro

Aquello que quiero ver.

Salgo al sol y veo el día

Con la serena alegría,

Ha amanecido otra vez

También lo hizo ayer,

Y también lo será mañana.

Paso a paso se engalana

El ánimo y la vivencia,

El amor y la paciencia

No siempre van de la mano,

Sobre todo soy humano

Y el amor me alimenta.

                               Alberto Coronel – 2025



miércoles, 29 de octubre de 2025

 

Fábula

 

 

La mamá Hormiga

La hormiga trabajaba arduamente y pensaba que si daba todo de sí hacía felices a los demás, y cada día se esforzaba desde el amanecer hasta entrada la noche, por complacer a sus hijos, esposo y vecinos; en los más pequeños y grandes detalles para que estuvieran contentos.

Pero ella se cansaba y no era muy feliz, hasta llegó a enfermarse por el agotamiento y tosía a menudo.

Un día que iba a recoger a sus hijos del colegio, se detuvo a descansar a la orilla de un río de agua cristalina y vio que su rostro de hormiga estaba surcado de arrugas y en la espalda tenía una pronunciada joroba que denotaba su cansancio, el río al verla le aconsejó:Debes cuidar de ti y amarte mucho, pues así, también podrás ser feliz y cuidar a los que amas”.

 

Moraleja: Un cántaro sin agua, no puede saciar la sed de nadie.

 

                                                           Patricia Vázquez - 2025

 


 

 

lunes, 27 de octubre de 2025

 

Dialogo

 

EL VIAJE INESPERADO

Desde temprano las cosas se fueron complicando, la verdad es que en nuestra familia siempre cualquier situación resulta un caos difícil de resolver.

Cuando empezaron a llegar mis hermanas me di cuenta que en ésta ocasión todo sería como de costumbre. Susana, bulliciosa y atolondrada llegó diciendo que tenía apuro y que no se quedaría mucho tiempo, que tenía cosas que resolver con urgencia.

María Celeste al contrario, silenciosa y amable saludó desde la puerta con un brazo en alto y una linda sonrisa.

Yo había llegado temprano y estaba con papá esperándolas en el living de la casa.

Habíamos almorzado juntos, charlamos de cosas sin mayor importancia. Soy el mayor, me llamo Andrés y lo visito a menudo, pensé que me adelantaría algo de lo que trataríamos en la reunión familiar, pero no fue así.

-Bueno, a ver, ya que estamos todos intrigados por saber lo que papá nos quiere comunicar, empecemos de una vez- dijo Susana muy molesta.

-Todo a su tiempo hija- dijo papá tranquilamente.

Justo cuando María Celeste se levantó para decir algo, entró a la sala la señora Gertrudis trayendo una bandeja con refrescos y otra con bocaditos dulces.

-¡Hola, hola! ¿cómo están mis queridos chicos? -Saludó alegremente.

Todos la saludamos con cariño, ella trabajó siempre en nuestra casa y le tenemos un gran aprecio, ya que cuando mamá se marchó fue la persona que nos crio con dedicación y esmero.

Una vez terminado el refrigerio nuestro padre se puso de pie y habló. Preciso y conciso: -Les hice venir porque quiero comunicarles que me voy a vivir a Europa y Gertrudis irá conmigo. Vendí la casa, también el coche. Vuestra madre nos espera en la ciudad de Barcelona en España, eso es todo lo que tenía para decirles- Inspiró tres veces, luego salió dirigiéndose a la puerta principal.

En la sala todos quedamos en silencio.

                                                                              Ana María Muñoz – 2025

 

 

viernes, 24 de octubre de 2025

 

Homenaje

A una mujer que jamás olvidaré

 

A lo largo de mi vida he conocido un buen número de mujeres extraordinarias que merecen ser homenajeadas, pero no puedo dejar de elegir a mi madre, siempre, a mi madre.

 

Carta a mi madre:

Los recuerdos de la infancia llegan a mí en tropilla.

Los chirlos que me dabas con tu mano pesada de trabajadora incansable, correteándome por toda la casa. Y siempre me alcanzabas.

Aún resuena en mis oídos tu melodiosa voz, cantando canciones de tu tierra, mientras lavabas toda la ropa a mano consiguiendo una blancura en los guardapolvos que era la envidia de mis colegas.

Las meriendas eran casi una fiesta por las cosas ricas que preparabas. Inolvidables panqueques de manzana acaramelados, rosquillas espolvoreadas con azúcar impalpable, masitas variadas y otras tantas delicias. No conocía las golosinas ni falta que me hacía.

Por tu juventud te divertía jugar con mi hermano y conmigo. Eras una niña más. Disfrutabas de asustarnos con tus bromas pesadas en la oscuridad. Pero las noches de verano, recostados viendo las estrellas en la terraza, esperando a que papá llegara del trabajo, escuchando las historias de tu infancia, que fueron mi delicia.

En el invierno lo esperábamos acurrucados a tu lado, en la cama grande, bajo el acolchado de plumas, ávidos por escuchar los cuentos de monstruos, brujas, y seres horribles, aunque muriésemos de miedo. Tal vez te causaba cierto placer y a la vez ternura ver nuestras caritas los ojos muy abiertos de susto. Me causa mucha gracia cuando lo recuerdo.

Tus habilidades eran innumerables. No conocí a nadie igual. Tenías la capacidad de arreglar, componer o restaurar cualquier cosa.

Además de ama de casa, eras plomero, electricista, albañil, carpintero, jardinero y pintor. Nos cosías la ropa reciclando todo lo que llegaba a tus manos. Tus zurcidos en las medias, con el huevo de madera, eran obras de arte. Y de vez en cuando nos sorprendías con un juguete de madera hecho con tus manos.

Te admiraba mucho. Lo sigo haciendo, porque a pesar de tu vida teñida de grandes pérdidas y siendo tan joven eras muy sabia.

Por todo esto quiero homenajearte, recordando a la maravillosa persona que me regaló el destino como madre.

Nela Bodoc – 2025

 

 

jueves, 23 de octubre de 2025

 

Reflexión

 

 

                                                               ¿Qué es el amor?

Es empatía. Es amistad. Es cercanía. Es familia. Es respeto.

En un mundo de redes de comunicación exageradas, donde cualquier persona puede, escudada en el anonimato, emitir juicios sobre alguien, persona o cosa, como si supiera todo al respecto de lo que está opinando. Donde quien tiene a mano un instrumento así puede carecer de respeto por los demás, y por sí mismo, porque quien se viste de irrespeto se carga de negatividad, “cosecha lo que siembra”, dice el antiguo refrán.

Pero yo ¿Qué tengo en mi mente? ¿Qué tengo en mi corazón?

Como dice la fábula de los dos lobos, el lobo bueno y el lobo malo, ¿a cuál alimento?

¿Cuáles son las herramientas que he adquirido a lo largo de mi vida? ¿Las utilizo?

El perdón es una de ellas, y la que más me cuesta aplicar, ya que mi suceptibilidad es enorme. Solo revisando mis sentimientos y verme frente a frente con esa situación puedo tratar de no cargar con eso en mi mochila por mucho tiempo o dejar mi existencia anclada en ese resentimiento.

Otra herramienta que me resulta es la oración. Orar por mí, para que pueda perdonar, por las personas, por los animales, por las plantas, por el Planeta.

El respeto. Este es un ejercicio olvidado por el que tengo que esforzarme en practicarlo, porque la sociedad ha debido crear leyes y normas para la convivencia, pues somos la única especie que es cruel con sus iguales. Es la práctica más huidiza, porque salvo excepciones, me es difícil cuando nadie me observa.

El campo de cultivo de los rayos del amor es inmenso: todo el planeta, todo el universo, toda la humanidad, todos los seres vivos.

En esta vida recibí tanto amor que no debo acumularlo, sino sembrarlo, regarlo, cultivarlo.

Donarlo, regalarlo.

Debo empezar por amarme, pues no mantener agua limpia en un recipiente sucio. Y para eso es la reflexión, lo que puedo hacer cada día, vaciando mi cuenco cada noche, agradeciendo mi despertar cada mañana disponiéndome a vivir: a convivir.

                                                                              Asunción Ibáñez – 2025

 

 

 

 

miércoles, 22 de octubre de 2025

 

Madre

 

Liliana

 

Dulzura que desbordas en cada acto.

Empatía, me enseñaste con el ejemplo su significado.

Paciencia, para con cada uno de nosotros.

Bondad, para aquel que te necesite.

Cuidado infinito con todo amor

a pesar de las adversidades.

Disfrutar y darlo todo en vida

haciendo que las lágrimas solo sean de despedida

y no de que faltó algo para dar.

¡Sos faro, guía y sostén en mi vida!

Faltan palabras y sobran sentimientos hacia vos

¡Mi amada MAMÁ!

 

                                Laura Mondati

                                    16 de octubre 2025        



martes, 21 de octubre de 2025

 

Siempre existe la esperanza

Como el gran motivador

Para empujar el ejemplo

Que supera lo anterior,

Cultivar en sí el amor

Ayudante del futuro,

Y si el camino es duro

Al caminarlo es mejor.

Cada cual cultivará

En qué ha basado su vida,

Y aunque dura la partida

El final será mejor,

Y no sé si hay una meta

Y solo sé que ¡yo voy!

                Alberto Coronel – 2025

 

 

lunes, 20 de octubre de 2025

 

Madre

 

                                               Una mujer inolvidable.

 

Te recuerdo siempre, cada mañana, cada día, tú, madre mía.

Permanece en mí haber tu herencia, las bellas manualidades que hacías para no tirar nada.

De ti aprendí la economía providencial. Donde un mantel viejo se convertía en pulcras servilletas; con los abrigos de paño que ya no nos entraban los descosías y superpuestos los trozos aun reconocibles en un ajustado rompecabezas lograbas un acolchado calentito para las noches de invierno. Y a los sacos tejidos que eran chicos o rotos por los codos los destejías, lavabas cuidadosamente la lana y la juntaba con otra y estrenábamos nueva prenda más a la medida de nuestro crecimiento. Nunca tus manos se quedaban quietas, siempre creando.

Creando también diariamente recetas deliciosas y nutritivas, y conservando productos de estación para el invierno y fabricando mermeladas y dulces para todo el año.

Otra cosa que recuerdo, y que también quedó en la memoria de quienes te conocieron, es tu permanente estado positivo: nunca te lamentabas, aun en las situaciones más difíciles, que no fueron pocas. Y tu optimismo, siempre presente, hasta tu último instante.

Y tu permanente agradecimiento.

Estos valores nos heredaste, no una fortuna monetaria ¿para qué? Si nos enseñaste respeto respetando a los seres y a las cosas.

Enseñaste amor del mismo modo, considerando a todos los seres como tus iguales, con sencillez

Y siempre estabas satisfecha, porque, decías, “Lo único que no tenemos dinero, por lo demás somos ricos”

Gracias mamá por enseñarme durante tus noventa años de vida sin prédicas ni comparaciones. Solo respirando vida simple y amorosa.

                                                                              Marta – 2025

 

 

 

sábado, 18 de octubre de 2025

     





                                                        Flor de cactus, belleza del desierto.



viernes, 17 de octubre de 2025

 

Cuento 

 

                                                               La sombra.

Abrió más sus ojos, le parecía que alguien lo seguía de muy cerca porque una inquietud le recorría la espina dorsal como si una caravana de saltamontes se la recorriera.

Su auto se había detenido en la carretera del desierto patagónico, sin motivo aparente. Tampoco tenía señal su teléfono, y no conocía la zona. Ningún vehículo pasó en dos horas. Observó su entorno muy preocupado, pues se acercaba la puesta del sol.

Vio una casa a la distancia y hacia allí se dirigió esperanzado.

Mientras caminaba comenzó a pensar en la novela que estaba escribiendo, pues fijar su pensamiento en eso le alejaría la atención del miedo que le invadía, ya que aun sentía esa sombra que le clavaba sus ojos la nuca; haría un capítulo con la experiencia que estaba viviendo,  que esto le sucediera a su bien parecido personaje.

Llegó a la casa y llamó durante varios minutos que le parecían interminables, inútilmente, pues no obtuvo respuesta. Tras insistir reiteradas veces posó su mano sobre el picaporte y la puerta se abrió cediéndole el paso.

Entró con un miedo que crecía dentro de él. En el interior había muebles que denotaban cierto abandono. Preguntó reiteradas veces si había alguien sin obtener respuesta. Comenzó a recorrer y abrir puertas sin ver a nadie, pero en la habitación que se encontraba al final de un pasillo apareció ante sus ojos la imagen más horrible que alguien pudiera imaginar,

Retrocedió espantado, tratando de salir de ese lugar lo antes posible. Avanzó dando tumbos hasta la puerta de salida, golpeándose una cadera contra el sillón.

                                                                              Asunción Ibáñez – 2025

Consigna: escribir un cuento corto. Se nos dio la frase final como disparador, creando una narrativa que llevara a ese desenlace.

 

 

 

jueves, 16 de octubre de 2025

 

Metáforas



AMOR DE LOBA

Tendida en la arena frente al bravío ondulado, sorbiendo la lluvia incesante que brotaba en mis ojos, observaba a la notable guardiana de los mares acariciar con ternura a su cría y lamenté amargamente que mi útero yermo no pudiera ofrecerte a través de años el retoño anhelado que esperabas acunar en tus brazos.

Y así fue que nuestro cuento de hadas tuvo su final.

Feneció la ilusión, el amor, la pasión, quedó la aflicción.

Dijimos hasta pronto, sabiendo que sería hasta nunca mirando la cúpula azul que se oscureció de golpe, presagiando dolor y tormenta en mi futuro sombrío.

                                                                              Ana María Muñoz – 2025



 

 

miércoles, 15 de octubre de 2025

 


En la paz de los que sueñan

Que se puede ser mejor,

Y el amor que brota a diario

En un sano corazón.

Tu semana será bella,

Deberás tener valor

Y alejarte de lo inútil

Que apaga tu calor.

Escucha la voz de tu alma

Un minuto, por favor,

Ella guiará tus pasos

Alejando de tu error

El secreto que tu buscas

Anida en tu interior,

Y te sumerge en la vida,

¡Es la fuerza del amor!

 

                Alberto Coronel - 2025



martes, 14 de octubre de 2025

 

Metáforas

 

Placer matutino

 

El día me regaló un mandar perfumado por los suspiros del aire que invadieron mis laberintos.

Se escuchaba a los lejos el clarinete que hiere todos los días al silencio de las madrugadas, cuando irrumpió impiadosamente el fulgor esperado cubriéndolo todo de oro.

Estaba el parque asombrado por su propia belleza, aunque el mérito era de los colores que emergieron con la complicidad de la primavera.

Me sentí imperiosamente atraída por las minúsculas gemas que titilaban sobre los pétalos de las rosas.

A la orilla del arroyo, se lucían en suave danza las melenas de clorofila buscando, bastante sedientas, acariciar la frescura del agua.

Ellas, las hijas de las semillas, madres de los frutos, desplegaban impúdicas su verde desnudez sobre el prado.

Tomé mi copa, la llené de vides y levaduras para celebrar mi placer matutino.

 

Nela Bodoc – 2025

 

 

lunes, 13 de octubre de 2025

 

Metáforas

 

 Trabajo

Los aguerridos señores de la tierra tienen la sangre marchita por el peso de inviernos, primaveras y veranos con la espalda encorvada trabajando.

Con esfuerzos sobrehumanos le quitan al suelo su escoria para barrer sin armas los tormentos que el ser humano llama alimentos.

Quejidos de águila de metal sonoros como arpas humanas se enredan en la tarde.

Es la hora triste y abismada cuando el sol cuaja en sus pupilas.

Florecen las lámparas, brotan los sueños de un alma infatigable.

 

Clara Molina – 2025



viernes, 10 de octubre de 2025

 


metáforas 



                                        Despertar junto al recreo.

                               Hoy mi alma abrazó la calma…

                               desde temprano gozó

                               el aire que, renovado,

                               me inundó.

                               A la hora que florecen

                               los murmullos amarillos y dorados,

                               mis oídos que perciben

                               multitud de voces alegres

                               que me inundan de sones

                               tras el muro elevado de canciones.

                               Y entonces floreció

                               la tibia luz del corazón.

                               Siento que me invade

                               un manto de sensaciones ajenas,

                               versos silenciosos de adoración

                               envolviéndome cálidamente

                               en un rollo de panqueques endulzados.

                               Alegría,

                               presente y futuro

                               que saltan a la cuerda

                               que aplauden y gritan

                               tras el muro divisorio.

                                               Asumi - 2025



jueves, 9 de octubre de 2025

 


POR LA PAZ

La luna saltó en el cielo

como un cervatillo herido,

tenía en sus recovecos

las caricias de su madre.

 

Su luz me hizo pensar en Dios,

en la paz de los templos

que no hieren la carne,

que no salpican con sangre,

que no retuercen el alma,

Sí alimentan la brasa del gran amor

que fulge de los corazones

que allí oran por la paz.

 

Hoy llegó hasta mí

este sentido tan suave

como perfume de flores,

como alas que arremolina el aire.

 

Soy un ser, pasajero misterioso,

que quiere irradiar ternura

en lo que le queda de vida

y cantarle al mundo con áspera lisura.

 

Que la paz es posible y es posible en la vida,

en la copa vacía

beber con esperanza.

Allí abajo en el árbol

las raíces descansan,

todo puede ser paz en el alma.

todo es paz mirando al fuego

cuando en silencio las llamas

dibujan las salamandras.

 

Clara Molina -2025

 

 

miércoles, 8 de octubre de 2025

 

Dialogo

 

MI ANIVERSARIO

 

¡Buenas tardes, Señorita!- dije al entrar al vivero.

Sí, caballero  ¿puedo ayudarlo? – saludó amablemente la vendedora.

Hoy es mi aniversario de bodas –comenté con cierta timidez.

¡Qué bonito detalle! –exclamó con cierta admiración la vendedora.

Quiero sorprender a mi esposa. Siempre me reclama detalles -justifiqué.

Si, a veces los caballeros olvidan los detalles y nosotras morimos por ellos –dijo con una sonrisa -¿Qué flores busca?

¿Puede creer que yo no conozco su flor favorita? –dije con cierta vergüenza.

¡Oh! ¡Estamos en problemas!-agregó un poco confundida.

Sí, es eso lo que pienso ¿Cómo me sucedió esto? ¡Si llevamos 15 años de matrimonio! -dije muy afligido.

Cuénteme ¿Cómo es ella? ¡Y llegaremos a las flores indicadas! – quiso saber.

¡Ella es siempre alegre y optimista, tiene luz en su mirada! A veces es olvidadiza, pero toma todo con mucho humor. ¡Siempre está atenta a mis deseos y conoce mis gestos! ¡Nunca es exigente, se conforma con pequeñas cosas, de un cuadro hace un paisaje,  es muy creativa! –respondí.

¿Otro detalle? –preguntó.

¡Su piel es dulce, suave y huele a flores blancas! –recordé.

Bien, algo tengo para ofrecerle ¡Prepararemos un ramo grande, de flores distinguidas! –exclamó con una sonrisa.

¡Si, me encantaría! -dije entusiasmado.

Llevará para la alegría dos girasoles. Para la nostalgia tres varitas de no me olvides. Para el optimismo dos  gerberas. Para la despreocupación y los olvidos flores de campanilla azules. Para la atención lirios blancos y violetas para la comprensión. Para la sencillez margaritas y tulipanes, para su creatividad. Rosas para su piel, aterciopeladas: rojas, amarillas, blancas y rosadas. Para su perfume Jazmines, azahares y fresias –fue su respuesta.

¡Que belleza Señorita! -exclamé conmovido- ¿Cuánto cuesta Señorita?

Nada caballero. Es una cortesía por su gesto –exclamó- Tuvo el detalle de reconocer su falta de atenciones. Estas flores representan la alegría, las simples cosas, la suavidad y la dulzura de una mujer que lo ama, ¡Y de eso no se olvide! Riegue ese jardín que tiene por paraíso y lo espero el año próximo.

Me limité, exaltado, solamente a escuchar y oír sus savias palabras. No olvidaré este aniversario ni sus recomendaciones.

                                                               Ana Lucila Osorio – 2025



 

martes, 7 de octubre de 2025

 


 

CULTIVAR LA PAZ EN MI BARRIO

Desde lo profundo del sentimiento, busco la sonrisa

en el rostro de mis vecinos, sus miradas hoscas

me producen pavor, es como si quisieran

traspasar mi mente, hurgar en mi ser.

Los saludo queriendo romper el hielo

de sus corazones atormentados, tantos años

viéndonos en la vereda sin cruzar palabras

como si fuésemos extraños.

He intentado algunas veces llegar a ellos,

preguntarles el por qué de su apatía.

Les hablé de mis plantas reverdeciendo en la

tibia primavera que se asoma sigilosa entre nostálgicos

amaneceres retrasados, después de haber soportado

las heladas del rudo invierno que las lastimó.

La frialdad de sus saludos de cortesía es similar

al saludo riguroso que nos dan las oficinas

del espacio Municipal.

Como si saludar fuese una molestia y no una acción

fraternal de paz y alegría para el alma.

¿Será que la vida les apagó la felicidad de sentir empatía?

Tal vez sus sueños no cumplidos les impiden comunicar

afecto a las personas que les rodean.

Yo seguiré deseando a mis vecinos paz y prosperidad,

buena salud, buena vida.

                Ana María Muñoz – 2025

 

 

lunes, 6 de octubre de 2025

 

Metáforas

 

Un día

 

En ese lugar con sillas permanentemente ocupadas

con tantas miradas cansadas de esperar,

se escurre como arena entre los dedos

y simplemente se va.

 

Queriendo sentir el ritmo que nos mueve

vemos como se despide la luz tras la montaña.

Esperando encontrarnos con ese abrazo a distancia,

esa compañía latente

¡Indispensable bocanada de aire para vivir!

 

Una vez más, esa falsa imagen que se desvanece con el tiempo,

hace oscurecer en pleno día

brotando gotas de sal sin consuelo.

 

Laura Mondati

02/10/2025

 

viernes, 3 de octubre de 2025

 

Dialogo


CONSIGNA: diálogo en una calle de la ciudad (detalles de ubicación)

La calle Rivadavia de la ciudad de Mendoza en 1960

Citadino: Esta es una calle para recordar porque allí estaba la Escuela Superior del Magisterio, el instituto de enseñanza de inglés conocido como La Cultural y el Rectorado de la UNCuyo. Era una calle ilustre.

Campesino: ¿Ilustre? ¿Acaso cultivaban verduras o frutas para mostrar los logros de la tierra?

Citadino: No, amigo, no. Escuche lo que le digo: Esa escuela era muy importante porque formaba maestras y bachilleres ¿Se da cuenta? Allí se preparaba a los jóvenes para trabajar o para seguir estudiando una carrera universitaria.

Campesino, rascándose la cabeza: Pero la gente tiene que comer, en la ciudad todo es cemento y ladrillos ¿Dónde guardaban las gallinas?

Citadino: No nos hacían falta, eran jóvenes, alegres y vivían en esa edad feliz en la que todo es posible. Tejían sueños y risas.

Campesino: ¿Y usted dice que así aprendían? ¿Qué estudiaban?

Citadino: Muchas cosas, materias difíciles, incluso latín y griego, y otras fáciles.

Campesino: ¿Y eso, de qué les servía?

Citadino: ¡Los jóvenes chorrean luz, son el tesoro supremo del país!

Campesino: ¡Pare ahí compadre!, usted me dice cosas que no entiendo. Los jóvenes que estudian son lindos, pero los que trabajan la tierra, cuidan los árboles y recogen sus frutos ¡Eso es la vida mi amigo! Cuando se esconden las sombras en las ramas de un pino se van y descansan

Citadino: Ve, ve, eso es hablar. Usted amigazo habla de la gloria de la tierra. Recuerde siempre, lo que ustedes cultivan, llega a la ciudad en camiones, en trenes, en carros. De una pradera luminosa llega el olor de la hierba verde y la fruta madura.

Campesino: Y así es mi amigo. Cada cual con su trabajo, yo en la tierra y usted ahí dentro haciendo no sé qué fórmulas. Todos viviendo ¡Adiós!

Citadino: Adiós. Adiós…

 

Clara Molina – 2025

 


 

jueves, 2 de octubre de 2025

                                             



                                                     MI MÁSCARA


Espejo de mi yo interno,

Mi verdadero yo.

                                              

Expresa mi necesidad

de ser flexible,

de tener color,

de poder oír,

y de verme.

 

Oculta la mentira,

el encubrimiento,

la confusión,

el enredo

en mis propios laberintos,

en las sombras

plagadas de tabúes

que ocultan lo desconocido.

 

Llora, lloro,

por miedo

a mi debilidad,

a mi ironía,

a mis celos,

y a mi envidia.

 

Tiene orejas,

quiere oír,

porque soy sorda

a los gritos de mi cuerpo

que se queja

por la incertidumbre,

las frustraciones,

los sinsabores

de mi existencia

y la falta de intensidad

en mis emociones.

 

Sonríe, ¿sonrío?

temor al contacto,

miedo al rechazo,

tensión y ansiedad

indiferente,

ante la muerte

de mi juez interno.


Mi máscara me muestra 

que necesito reír con alegría,

sin miedo de mostrar mi yo real,

distendida y auténtica

mostrar lo que siento,

dar color a mi vida,

y gozar los placeres.

 

                                                          Asunción Ibáñez - 2004 




miércoles, 1 de octubre de 2025

 

Metáforas.

 

 Como si fuera un jardín

 

Construir la paz.

 

Entre medio de la maleza, esa que invadió como una marea verdosa debido a mi desidia, se irguió un trocito de cielo, una florcita celeste.

Alguna semilla viajera, socia del viento, decidió descansar un rato pero se quedó dormida.

El rocío de las primeras horas se apiadó de la viajera y con urgencia calmó su sed. Así fue como la ayudó a parir a la incipiente flor. Pensé en bautizarla pero ya tenía nombre. Se llama “No me olvides”.

Para honrarla por su valentía, rodeada como estaba de presencias hostiles, arranqué una a una esas hebras ásperas, duras, invasivas que la rodeaban. Le hice espacio y le regalé horizonte. Agradecida por mi gesto abrió sus tiernos brazos color verde nuevo luciendo a sus recién nacidas congéneres.

A los pocos días tenía en mi modesto jardín un precioso paño aterciopelado de florcitas azuladas que me sonreían agradecidas.

Un trozo de cielo que espolvoreó color y fragancias.

¿Será que así se cuida la paz? Cada uno la construye poniendo amor donde hay maleza de odio, regando con pequeñas buenas acciones y arrancando de cuajo los actos violentos.

 

Nela Bodoc – 2025

 

  Crear un personaje   Soy un cactus. Soy resistente a los mandatos, pero estoy en un tazón, sí, así como lo oyen, en un tazón de cerá...