Dialogo
MI ANIVERSARIO
¡Buenas tardes, Señorita!- dije al entrar al vivero.
Sí, caballero ¿puedo
ayudarlo? – saludó amablemente la vendedora.
Hoy es mi aniversario de bodas –comenté con cierta timidez.
¡Qué bonito detalle! –exclamó con cierta admiración la
vendedora.
Quiero sorprender a mi esposa. Siempre me reclama detalles
-justifiqué.
Si, a veces los caballeros olvidan los detalles y nosotras
morimos por ellos –dijo con una sonrisa -¿Qué flores busca?
¿Puede creer que yo no conozco su flor favorita? –dije con
cierta vergüenza.
¡Oh! ¡Estamos en problemas!-agregó un poco confundida.
Sí, es eso lo que pienso ¿Cómo me sucedió esto? ¡Si llevamos
15 años de matrimonio! -dije muy afligido.
Cuénteme ¿Cómo es ella? ¡Y llegaremos a las flores indicadas!
– quiso saber.
¡Ella es siempre alegre y optimista, tiene luz en su mirada!
A veces es olvidadiza, pero toma todo con mucho humor. ¡Siempre está atenta a
mis deseos y conoce mis gestos! ¡Nunca es exigente, se conforma con pequeñas
cosas, de un cuadro hace un paisaje, es
muy creativa! –respondí.
¿Otro detalle? –preguntó.
¡Su piel es dulce, suave y huele a flores blancas! –recordé.
Bien, algo tengo para ofrecerle ¡Prepararemos un ramo
grande, de flores distinguidas! –exclamó con una sonrisa.
¡Si, me encantaría! -dije entusiasmado.
Llevará para la alegría dos girasoles. Para la nostalgia
tres varitas de no me olvides. Para el optimismo dos gerberas. Para la despreocupación y los
olvidos flores de campanilla azules. Para la atención lirios blancos y violetas
para la comprensión. Para la sencillez margaritas y tulipanes, para su
creatividad. Rosas para su piel, aterciopeladas: rojas, amarillas, blancas y
rosadas. Para su perfume Jazmines, azahares y fresias –fue su respuesta.
¡Que belleza Señorita! -exclamé conmovido- ¿Cuánto cuesta
Señorita?
Nada caballero. Es una cortesía por su gesto –exclamó- Tuvo
el detalle de reconocer su falta de atenciones. Estas flores representan la
alegría, las simples cosas, la suavidad y la dulzura de una mujer que lo ama,
¡Y de eso no se olvide! Riegue ese jardín que tiene por paraíso y lo espero el
año próximo.
Me limité, exaltado, solamente a escuchar y oír sus savias
palabras. No olvidaré este aniversario ni sus recomendaciones.
Ana Lucila Osorio – 2025