miércoles, 8 de diciembre de 2021

 


Agradecimiento al grupo Lápiz Creativo

 

Las palabras construyen o destruyen…

Yo prefiero construir, porque construir es gratitud y aprovecho este espacio porque estoy con mi grupo Lápiz Creativo, asimismo quiero agradecer a Dios y La Virgen María por estar aquí y ahora compartiendo con tan lindas mujeres todos los jueves, para mí estar presente y ser parte de este hermoso grupo es aprender, descubrir la belleza interior en cada integrante por medio de la elaboración de un poema, un cuento, un ensayo, una frase o una metáfora.

Y cuando comparten me hacen sentir parte de su historia. ¡Gracias!

¡Gracias!

¡Gracias!

Verónica Gandarillas - 2021

 

martes, 7 de diciembre de 2021

 

EL BÚHO DE OJOS PARDOS.

Estaba el unicornio blanco, arrobado

en el jardín florecido,

extasiado con su cuerno dorado,

en el rosal efímero,

rosal del otoño tardío.

Acongojado y pensativo,

absorbía el aire sombrío,

de recuerdos del búho sepultado.

Y en su afán comunicativo,

dijo al jardín amado:

En mis sueños no estructurados,

valoré los silencios estimativos,

del búho de ojos pardos.

Teresa Columna 2020

 

 

lunes, 6 de diciembre de 2021

 


Por una vuelta de llave

 

Cuando me mudé al departamento, mi hermana Tere me enseñó a cuidar mucho el dinero y a buscar mis propios medios para solucionar los inconvenientes.

Un día, después de desayunar, quise salir afuera y no podía abrir la puerta. La llave no entraba correctamente y pronto vendría Graciela a limpiar. Revisé  e intenté varias veces abrir  pero no pude.

Novata en arreglos del hogar llamé a Tere. En pleno domingo buscamos y buscamos a algún cerrajero que viniera a domicilio.

Graciela llegó y no le quedó otra que sentarse y chatear con su celular. Yo,  mientras, me puse a limpiar lo que mi amiga no alcanzaría a realizar.

-Pedile un recibo para que nos reconozcan el arreglo– recomendó Tere. Tras tres horas de espera, el cerrajero consiguió abrir la puerta.

-Señorita – me dijo - cuando usted abra o cierre esta puerta debe dar dos vueltas de paleta, de esa manera cerrará correctamente. No le puedo hacer recibo porque la falla es suya. Que tenga buen día– Y se retiró.

Ese fue mi primer percance en el departamento. Me hice amiga de mis vecinas, levanté a Tere de madrugada y Graciela se resfrió, pero aprendí a ser prudente, paciente y a dar una vez más gracias por haberme asistido.

 

 

                                       Gabriela Medawar 2020

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 5 de diciembre de 2021

 

Prosa poética

 

Misterio

¿Cuál es el misterio que encierra mi alma? Los seres vivimos el dolor y el amor, como errantes ciegos en la dura existencia, sin saber dónde vamos, sin saber qué hacer.

Apenas reconozco unas vagas señales, los ojos eternos de aquellos que amo.

Camino en las tardes entre amor y llovizna, la libertad del alma que siempre busqué.

                                                   Mirta Fernández - 2021

viernes, 3 de diciembre de 2021

 

Los padres de los sentimientos

ALEGRÍA

Mi padre siempre sonreía

“Debes reir”, siempre decía

Cuando me miraba, mi alma llenaba

En el reflejo de sus ojos veía belleza

Hasta cuando pestañeaba.

Con él me siento plena

En el parque, junto a él comía

Me decía: “Ante cualquier problema, usted sonría”

 

TRISTEZA

Mi papá tenía la mente nublada

Frente a cualquier problema, él sólo lloraba

Cuando veía su mirada, ésta solo goteaba

Me decía que la tristeza no era una emoción mala.

 

ENOJO

Siempre fui muy obediente, si no mi padre se enojaba

Él era firme y con cualquier falla, me retaba

Yo lo quería mucho y, aunque decir no lo realizaba

En el azar no creía, toda ocasión la imaginaba

 

EMPATÍA

Mi padre es muy cariñoso, siempre me abraza

Sus abrazos son largos, que nunca acaban

Su mirada penetra cualquier alma

Sus cálidos besos en mi mejilla

Hacen salir el sol en cualquier fecha nublada

 

Guadalupe Silveti (12 años)

Con autorización de su padre, Eduardo Silveti

jueves, 2 de diciembre de 2021

 

¡CARACOLES ¡

 

Doña Juanita es una vecina del barrio, es una persona muy amigable, le gusta mucho conversar y lo hace con todo aquél que se cruza en su camino.

Habla de las plantas, de las mascotas, de las comidas, de los precios, en fin, ella siempre tiene tema de conversación.

Muchas veces trato de esquivarla, porque cuando salgo a hacer la compra, siempre voy de prisa, entonces cuando la veo venir me cruzo de vereda disimuladamente. Pero a veces me la encuentro de frente y ¡qué remedio! me paro a saludarla, lo cual significa unos cuantos minutos robados a mi trabajo.

-Hola ¿cómo estas, cómo están tus plantas? Suele comenzar así y luego viene un largo comentario de consejos de cómo cuidarlas para que luzcan mejor.

-¿Sabes qué? conseguí un veneno buenísimo para exterminar los caracoles- me dijo un día y pasó a darme un sinfín de recomendaciones de como alejar a estas criaturas de mi jardín. La escuché pacientemente y agradecí muy amable su ayuda.

Nunca entendí por qué se le ocurrió que mi jardín necesitaba veneno para caracoles, si yo lo que quiero es tener muchos, porque yo con ellos preparo una exquisita salsa para acompañar los ravioles.

Moraleja: No des consejos si no te los piden.

 

Any Muñoz 2021

miércoles, 1 de diciembre de 2021

 

Descripción

 

 

Composición en azul añil

 

Apenas salió el sol salí del hotel, deseosa de descubrir nuevos paisajes. Estaba pasando unas vacaciones muy esperadas después de unos meses agotadores. Y elegí para ello un pueblito tranquilo de provincia.

 Tenía en mente tomar un rico café en algún barcito y comer algunos pasteles que fueran originales del lugar. Se me hacía agua la boca de solo pensarlo.

 En ese proyecto estaba cuando me encontré, de pronto, frente a un callejón en brusca subida. En lugar de una calle, era una escalera de unos tres metros de ancho y unos cuarenta metros en línea recta hacia arriba. Luego se perdía curvando hacia la izquierda. Tenía viviendas a cada lado, con muros bastante altos, como si fueran de dos pisos.

 Lo sorprendente era que estaba todo pintado, incluidos los escalones, en un impactante color azul ¡Quedé extasiada con esa mágica visión! No resistí la tentación de entrar a ese pasadizo, que parecía invitarme a una aventura visual. Y comencé a subir lentamente para no perderme ningún detalle.

 Las paredes estaban adornadas con pequeñas macetas, rojas, verdes y amarillas, todas luciendo plantas y flores, engarzadas en herrajes artísticos en formas de firuletes negros, que contrastaban sobre el azul añil. A los costados, sobre el piso, unas macetas más grandes, también de colores, exhibían modestamente sus malvones y geranios. Aún no llegaba el rayo del sol al lugar, por lo que los colores se veían más intensos.

 No había puertas. Pero sí un portal con arcada sobre la pared derecha que mostraba el patio de una vivienda. Se podía ver una soga con ropa tendida allí.

 En el muro de enfrente, bien arriba, una pequeña ventana lucía una reja de hierro de estilo. Y más abajo un alero. También pude apreciar un bebedero antiguo, con un grifo de hierro que salía de un recuadro de exquisitas mayólicas.

 Al final de la recta, se veían otras paredes con tejas bermellón iluminadas por los primeros rayos.

 Los escalones se perdieron en la curva ¿Adónde irá el callejón? ¿Cuán largo será? ¿Valdrá la pena seguir? Cavilé un instante, luego, pegué la vuelta. No quise averiguar. Preferí quedarme con el misterio y la magia, y grabar para siempre en mi memoria ese lugar “azul añil”.

 Seguí caminando en búsqueda de un lugar con pasteles y un rico café.

 

                                                                              Nela Bodoc - 2021

.

 

  Cuento fantástico     El monstruo del cerro Atraídos por su fama de ser un lugar con extrañas experiencias, un grupo de amigos dec...